LA VIDA DESPUÉS DE LA MUERTE

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LA VIDA DESPUΙS DE LA MUERTE

Copyright © 2007 por Trumpet Ministries, Inc. Todos los Derechos Reservados Texto bνblico tomado de la Santa Biblia, Nueva Versiσn Internacional. ©999 por la Sociedad Bνblica Internacional Traducido por Carmen E. Αlvarez

Cuando pensamos en el Cielo nos imaginamos una tierra glorificada —mansiones, parques, niρos jugando, flores, pαjaros volando sobre nosotros. Deseamos estar con nuestros amigos y familiares en un lugar donde no exista el temor y la preocupaciσn. ΏCuαnto de nuestra esperanza estα basado en la Biblia?

LA VIDA DESPUΙS DE LA MUERTE

Pero ellos tendrαn que rendirle cuentas a aquel que estα preparado para juzgar a los vivos y a los muertos. Por eso tambiιn se les predicσ el evangelio aun a los muertos, para que, a pesar de haber sido juzgados segϊn criterios humanos en lo que ataρe el cuerpo, vivan conforme a Dios en lo que ataρe al espνritu. (1 Pedro 4:5,6 — NVI)

Conforme les presente ιste ensayo estoy conciente de que contiene algunos conceptos que quizα sean nuevos para el lector, y por ello quizα sea necesaria una introducciσn.

Cuando pensamos en el Cielo, en la vida despuιs de la muerte, o en el reino espiritual, lo que nos viene a la mente son parques y mansiones. Nos imaginamos la naturaleza en su perfecciσn, y los habitantes libres de todo temor y preocupaciσn. Lo que en realidad nos estamos imaginando es el Jardνn del Edιn, que en alguna ocasiσn se localizσ en los alrededores del Golfo Pιrsico. El Paraνso se localizaba en aquel tiempo sobre la tierra.

Existen varios relatos sobre la vida despuιs de la muerte que nos han sido proporcionados por gente que ha sido privilegiada para ver mαs allα del velo. Leo estos libros con mucho entusiasmo y los encuentro reconfortantes. Algunos de ellos son los siguientes:

Visiones de Sundar Singh de India (“Visions of Sundar Singh of India”) disponible de Osterhus Publishing House, Minneapolis.

Viendo lo Invisible (“Seeing the Invisible”) escrito por Anne Sandberg, Logos International, New Jersey.

Visiones Mαs Allα del Velo (“Visions Beyond the Veil”) por H. A. Baker, Osterhus Publishing House, Minneapolis. Este es un libro que “debe” ser leνdo. Es un relato verdadero sobre niρos huιrfanos Chinos.

Escenas Mαs Allα de la Tumba (“Scenes Beyond the Grave”) por Marietta David, Christ for the Nations, Dallas.

Intra Euros (“Intra Euros”) por Rebecca Ruter Springer, Engeltal Press, Jasper, Ark.

Regreso del Maρana (“Return From Tomorrow”) por George G. Ritchie, M.D., Chosen Books, Waco, Texas.

Como he mencionado, yo creo que ιstas experiencias son verdaderas y las encuentro reconfortantes. Sin embargo, quizα sea verdad como mencionσ la Sra. Springer que ella no vio lo que realmente es o lo que serα, sino que vio una serie de lecciones en forma audio-visual:

“En retrospectiva, despuιs de que han pasado casi cuatro aρos, me parece mαs como si hubieran sido una serie de instrucciones como las que se dan aquν en el preescolar a los niρos. No me pareciσ que implicara que fuera una revelaciσn de lo que ha pasado o de lo que pasarα, en el sentido estricto de la palabra…”

Sin embargo, no creo que ιste sea siempre el caso. Creo que algunos de los que han tenido una experiencia “fuera del cuerpo” han visto lo que realmente es. La experiencia de la “vida despuιs de la muerte” del Dr. Ritchie me parece una perspectiva de lo que realmente es la vida despuιs de la muerte.

Ya que yo creo en el Paraνso, en el lugar a donde van los Cristianos despuιs de estar muertos, Ώcσmo puedo conciliar esto con la guerra y la redenciσn que estoy a punto de presentar?

Quizα hayas notado que durante ιpocas de guerra, como en los conflictos con Corea y con Vietnam, la vida en los Estados Unidos no cambiσ dramαticamente. El pueblo Norteamericano siguiσ con su propia rutina de trabajar, jugar, comer, beber, reproducirse, comprar, vender, plantar y cosechar. Y sin embargo, al mismo tiempo, en Corea y en Vietnam, los soldados Norteamericanos estaban peleando batallas salvajes, dejando a muchos de ellos sin brazos ni piernas. Vaya contraste, Ώno crees?

Leν en alguna parte que hubo un momento durante la Guerra Civil en el que la batalla estaba sucediendo cerca de una ciudad y las damas de la ciudad fueron y se sentaron en sillas para ver a los hombres dispararse unos a otros.

Mi punto es el siguiente, quizα lo mismo suceda en la vida despuιs de la muerte. Algunos de los que estαn muertos estarαn disfrutando de paseos por jardines mientras que otros estarαn en medio de una batalla espiritual. Quizα estos ϊltimos serαn los gobernantes, o los miembros del ejιrcito del Seρor.

Es verdad que hoy en dνa algunos de los Cristianos estαn concientes de las increνbles dificultades espirituales que estαn sucediendo y se estαn preparando para el conflicto de las eras, mientras que otros estαn mαs preocupados pensando si deben agregar chuletas a su carne asada de esta noche.

Me impacta que la vida sobre la tierra se asemeje mucho mαs a lo que estα sucediendo en el reino espiritual de lo que pensamos. Esto es razonable ya que las escenas visibles sobre la tierra estαn reflejando lo que estα sucediendo en los cielos. ΏNo es asν?

Podemos leer en el Libro de Daniel sobre la guerra que estaba sucediendo en el mundo espiritual. Pero podrνamos decir que la mayorνa de los Judνos en Babilonia no sabνan sobre esta guerra, y probablemente tampoco se dieron cuenta del conflicto cuando murieron.

Creo que nos hemos creado una imagen tradicional de la vida despuιs de la muerte que quizα sea mαs nuestro “deseo” de lo que es bνblico.

La conclusiσn a la que he llegado es que debemos mantener nuestra esperanza en el Cielo, y al mismo tiempo debemos estar escuchando a Jesϊs para mantenernos conscientes de las dificultades contra los malos espνritus actuales y de nuestra necesidad de prepararnos para el regreso de Cristo y para la Batalla de Armagedσn.

Hace muchos aρos lleguι a la conclusiσn de que la meta de la salvaciσn no es la residencia eterna en el Cielo. Simplemente no hay apoyo bνblico para esta arcaica tradiciσn. La verdad es que el Reino de Dios se va a establecer sobre la tierra.

Sι que quizα esto escandalice a muchos. Pero te invito a que leas el Antiguo Testamento y el Nuevo y que busques todos los versνculos que puedas donde se diga claramente que ser salvo es vivir en el Cielo por la eternidad.

En realidad nuestra meta es heredar el Reino de Dios, que es una manera de ser y existir y no un lugar. Existen dos objetivos mencionados en el Nuevo Testamento que estαn relacionados con el Reino de Dios. Los dos objetivos son: primero, ser conformados a la imagen del Seρor Jesϊs; segundo, ser uno en Cristo en el Padre, y Ellos en nosotros. Observa que estos dos objetivos son estados de existir y que son verdad de nosotros ya sea que estemos en el Cielo o en la tierra. No son traslados a algϊn otro lugar especial.

Ϊltimamente he estado reflexionando en cσmo van a ser las cosas despuιs de que fallezcamos y pasemos al reino espiritual. Los parques, las mansiones, las flores, la paz, y la seguridad que asociamos con el Cielo no son descritos en las Escrituras, no se encuentran ni en el Nuevo Testamento ni en el Antiguo.

El Antiguo Testamento habla sobre un reino de paz, pero se estα refiriendo a la tierra.

Jugarα el niρo de pecho junto a la cueva de la cobra, y el reciιn destetado meterα la mano en el nido de la vνbora. No harαn ningϊn daρo ni estrago en todo mi monte santo, porque rebosarα la tierra con el conocimiento del SEΡOR como rebosa el mar con las aguas. (Isaνas 11:8,9 — NVI)

Otro versνculo al que a veces se hace alusiσn en realidad se estα refiriendo a la gente de las naciones salvas cuando estιn viviendo sobre la tierra nueva.

Ιl les enjugarα toda lαgrima de los ojos. Ya no habrα muerte, ni llanto, ni lamento ni dolor, porque las primeras cosas han dejado de existir. (Apocalipsis 21:4 — NVI)

Los dos pasajes anteriores estαn hablando sobre la tierra. El primero, segϊn lo que yo entiendo, es la tierra durante la Era del Reinado de los mil aρos. El segundo pasaje se refiere a la tierra nueva que se verα despuιs de la Era del Reinado de los mil aρos.

Pero en ningϊn lado, segϊn mi conocimiento, existe alguna descripciσn de la vida en el Cielo.

Entonces Ώquι hay en el Cielo?

Los gloriosos querubines de cuatro caras.

Los ancianos adorando ante el Trono de Dios.

Los reyes esperando regresar a la tierra.

Las almas debajo del altar clamando su venganza.

Gente que ha salido de la gran tribulaciσn y que estα sosteniendo ramas de palma en sus manos delante del Trono que tiene un arco iris a su alrededor.

ΏQuι hay de la calle de oro puro? Ιsta se refiere a la nueva Jerusalιn que se encontrarα sobre la tierra nueva.

El mar como de vidrio mezclado con fuego.

Quizα nada de esto que hay en el Cielo le llame la atenciσn a quien estα planeando descansar en su mansiσn.

Pero debemos basarnos en las Escrituras, Ώno es asν?

Ahora bien, lee toda tu Biblia y encuentra la promesa que dice que estarαs descansando en paz y gozo en una mansiσn. Repasa tu Biblia y encuentra las escrituras que dicen que quienes tienen aflicciσn ya no la tendrαn despuιs de morir. Me doy cuenta de que las aflicciones tienen que ver con nuestro cuerpo, pero las aflicciones frecuentemente vienen de una fuente invisible y espiritual.

No conozco ningϊn versνculo en la Biblia que diga que seremos liberados del dolor o de las ataduras espirituales al morir. Ciertamente al morir somos liberados de la culpa que nos impone la Ley de Moisιs, pero esto no significa que seremos liberados de las ataduras espirituales por el simple hecho de morir.

Hasta ιste momento sσlo he estado poniendo las bases. Lo que me gustarνa investigar es lo que realmente sucede en la vida despuιs de la muerte, especialmente con respecto a los Cristianos.

El siguiente pasaje me puso a pensar en lo que realmente es la vida despuιs de la muerte:

Pero ellos tendrαn que rendirle cuentas a aquel que estα preparado para juzgar a los vivos y a los muertos. Por esto tambiιn se les predicσ el evangelio aun a los muertos, para que, a pesar de haber sido juzgados segϊn criterios humanos en lo que ataρe al cuerpo, vivan conforme a Dios en lo que ataρe al espνritu. (1 Pedro 4:5,6 — NVI)

Ahora bien, piensa por un momento sobre el pasaje anterior, y tambiιn sobre el pasaje en el capνtulo anterior al que se estα refiriendo.

Porque Cristo muriσ por los pecados una vez por todas, el justo por los injustos, a fin de llevarlos a ustedes a Dios. Ιl sufriσ la muerte en su cuerpo, pero el Espνritu hizo que volviera a la vida. (1 Pedro 3:18, 19 — NVI)

Es claro que despuιs de que el Seρor Jesucristo muriσ sobre la cruz, pero antes de que saliera de la cueva de Josι de Arimatea, fue a la prisiσn donde estaba la gente que se habνa ahogado durante el diluvio de Noι. Segϊn Pedro, Ιl les predicσ el Evangelio.

Cristo acababa de morir en la cruz para perdonar los pecados de todo el mundo.

Ιl es el sacrificio por el perdσn de nuestros pecados, y no sσlo por los nuestros sino por los de todo el mundo. (1 Juan 2:2 — NVI)

Me parece razonable que Cristo predicara el perdσn a los espνritus presos para que quienes pusieran su fe en Ιl pudieran tener sus pecados perdonados. ΏY por quι no? ΏAcaso ellos eran peor que cualquiera de los demαs pecadores del mundo? ΏPor quι no habrνan de tener la oportunidad de recibir a Cristo?

Si aceptamos que Cristo predicσ a los espνritus presos, y por lo que dice la Primer Carta de Pedro parece muy probable que asν fue, entonces esto nos abre todo un nuevo entendimiento sobre la vida despuιs de la muerte.

Puedo ver que Pedro dijo que Dios estα listo para juzgar a los vivos y a los muertos. Esto lo dijo hace dos mil aρos. Quiero poner a consideraciσn que el Tribunal de Cristo ha estado en sesiσn desde que comenzaron los dos mil aρos de la Era de la Iglesia.

Pedro declara que los muertos serαn juzgados durante estos dos mil aρos, y tambiιn los vivos. Los muertos estαn siendo juzgados como si todavνa vivieran sobre la tierra.

Considera el siguiente pasaje:

Y asν como estα establecido que los seres humanos mueran una sola vez, y despuιs venga el juicio, tambiιn Cristo fue ofrecido en sacrificio una sola vez para quitar los pecados de muchos, y aparecerα por segunda vez, ya no para cargar con pecado alguno, sino para traer salvaciσn a quienes lo esperan. (Hebreos 9:27, 28 — NVI)

Estα establecido que los seres humanos mueran una sola vez, y que despuιs enfrenten el juicio. Asν que sabemos con certeza que son los creyentes los que serαn juzgados despuιs morir, porque el pasaje habla sobre los que Lo estαn esperando.

Pero Pedro dice que son juzgados segϊn criterios humanos en lo que ataρe al cuerpo. Esto me dice que el juicio de los muertos continϊa igual que sobre la tierra.

ΏCσmo procede el juicio sobre la tierra? Despuιs de que recibimos a Cristo somos llenos con el Espνritu Santo. Una de las tareas principales del Espνritu Santo es guiarnos a dar muerte a las obras de la naturaleza pecaminosa.

Porque si ustedes viven conforme a ella [la naturaleza pecaminosa], morirαn; pero si por medio del Espνritu dan muerte a los malos hαbitos del cuerpo, vivirαn. (Romanos 8:13 — NVI)

Debemos confesar nuestros pecados conforme el Espνritu nos los seρale, denunciαndolos como maldad, renunciando y alejαndonos de ellos con todas nuestras fuerzas, y luego pidiιndole al Seρor que Su Presencia estι en nuestras vidas para que nunca nos portemos de esa manera otra vez. Este es un juicio eterno. Nunca mαs tendremos que responder a ese comportamiento, siempre y cuando no lo volvamos a hacer.

Ahora bien, si esta es la manera como pasamos por el Tribunal de Cristo hoy en dνa, mientras estamos vivos en el cuerpo, entonces tambiιn asν es como el juicio procede en la vida despuιs de la muerte. Asν que en lugar de estar relajαndonos en nuestra mansiσn estaremos confesando nuestros pecados al Seρor.

Yo creo que esto es lo que Pedro nos estα diciendo.

En mi opiniσn nuestra muerte fνsica no es una experiencia espiritual de gran significado.

El programa de redenciσn comienza cuando recibimos a Cristo como nuestra sangre expiatoria. El recibir por la fe los beneficios de la sangre expiatoria puede suceder sobre la tierra o en el reino espiritual. Con seguridad los patriarcas y los profetas de antaρo recibieron perdσn por medio de la sangre expiatoria y volvieron a nacer cientos de aρos despuιs de que habνan muerto fνsicamente.

Podemos notar el interιs que tenνan Moisιs y Elνas en Cristo y Su misiσn cuando aparecieron en el Monte de la Transfiguraciσn.

Y aparecieron dos personajes —Moisιs y Elνas— que conversaban con Jesϊs. Tenνan un aspecto glorioso, y hablaban de la partida de Jesϊs, que ιl estaba por llevar a cabo en Jerusalιn. (Lucas 9:30,31 — NVI)

Podemos observar en el pasaje anterior que los hombres santos de antaρo conocνan a Cristo y estaban interesados en lo que iba a suceder en Jerusalιn. Sin embargo, segϊn nuestra enseρanza actual, Moisιs y Elνas no estarνan regresando a la tierra a cuestionar a Cristo sobre Su muerte en Jerusalιn; sino que estarνan descansando en sus mansiones, Ώno es asν?

Recibimos el perdσn por nuestra fe. Hasta donde yo sι, los santos en el reino espiritual reciben el perdσn y las demαs bendiciones de Dios por su fe. Simplemente estar en el reino espiritual no eliminarα la necesidad de tener fe. Satanαs estaba cerca del Trono de Dios en el Cielo, pero Satanαs nunca ha puesto su fe y esperanza en Dios.

Observa en Efesios que los ministerios funcionan hasta que todos lleguemos a la madurez:

Ιl mismo constituyσ a unos, apσstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; y a otros, pastores y maestros, a fin de capacitar al pueblo de Dios para la obra de servicio, para edificar el cuerpo de Cristo. De este modo, todos llegaremos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a una humanidad perfecta que se conforme a la plena estatura de Cristo. (Efesios 4:11-13 — NVI)

Ya que es obvio que innumerables creyentes mueren antes de llegar a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, y a la humanidad perfecta que se conforme a la plena estatura de Cristo, entonces debe ser verdad que los ministerios continuarαn despuιs de la muerte y operarαn hasta que cada miembro de los elegidos de Dios sea perfecto y estι completamente en la voluntad de Dios.

Parece ser que notamos mαs o menos la misma idea cuando se define el pacto nuevo:

Ιste es el pacto que despuιs de aquel tiempo harι con la casa de Israel —dice el Seρor—: Pondrι mis leyes en su mente y las escribirι en su corazσn. Yo serι su Dios, y ellos serαn mi pueblo. Ya no tendrα nadie que enseρar a su prσjimo, ni dirα nadie a su hermano: “‘Conoce al Seρor!”, porque todos, desde el mαs pequeρo hasta el mαs grande, me conocerαn. (Hebreos 8:10,11 — NVI)

Todo miembro de la Casa de Israel, es decir, todos los que le pertenecen a Jesucristo, o sea, la verdadera Descendencia de Abraham, ya no tendrα que ser enseρado sobre el Seρor. El pacto nuevo operarα en nuestras vidas hasta que hayamos alcanzado la imagen de Dios en espνritu, alma y cuerpo.

Existe una Prometida sin mancha para el Cordero. Las iglesias no han alcanzado la perfecciσn sin mancha todavνa, asν que las obras de la santificaciσn y la redenciσn han de trascender mαs allα de nuestra vida sobre la tierra.

Esposos, amen a sus esposas, asν como Cristo amσ a la iglesia y se entregσ por ella para hacerla santa. Ιl la purificσ, lavαndola con agua mediante la palabra, para presentαrsela a sν mismo como una iglesia radiante, sin mancha ni arruga ni ninguna otra imperfecciσn, sino santa e intachable. (Efesios 5:25-27 — NVI)

La santificaciσn es la eliminaciσn de toda suciedad espiritual que hay en nosotros.

La redenciσn es la restauraciσn del hombre a la imagen de Dios.

Uno de los principales problemas con el pensamiento contemporαneo es la idea de que los miembros de la Prometida llegan a la perfecciσn sin mancha por justificaciσn (siendo perdonados). Esto significa que Dios simplemente nos considera como si estuviιramos sin mancha, asν que estamos sin mancha sin importar nuestra condiciσn real. Este tipo de pensamiento estα fuera de la realidad. Es esquizofrenia espiritual.

Segϊn este tipo de razonamiento, si un hombre es mentiroso, puede llegar a Dios por medio de Cristo y Dios lo justificarα. Esto significa que sus mentiras le son perdonadas.

Sin embargo, perdonar al mentiroso es de poco beneficio para el Reino de Dios. Realmente es la liberaciσn de seguir mintiendo lo que realmente es el Reino. La liberaciσn de seguir mintiendo es la santificaciσn.

Dios justifica a los miembros de la Prometida. Los acepta en su mundanerνa, lujuria y obstinaciσn.

Luego el Espνritu de Dios comienza su ardua tarea de santificar a los miembros de la Prometida. El Espνritu los purifica de la mundanerνa, la lujuria y la obstinaciσn. Luego el Padre y el Hijo vienen y habitan en ellos y la obra de la salvaciσn es completada.

La justificaciσn y la justicia imputada no son formas permanentes de relacionarnos con Dios. De ser asν, entonces Jesϊs tendrνa un Cuerpo cuyos miembros son mundanos, lujuriosos y obstinados. ΏPuedes ver que esto no es una obra de redenciσn, y que no nos restaura a la imagen de Dios?

Me parece que hoy en dνa hay una tremenda confusiσn en cuanto a las funciones de la justificaciσn y la santificaciσn. Uno no puede ser santificado hasta que haya sido justificado. Pero justificar a alguien que luego no pasa por el largo programa de la santificaciσn no sirve para nada. Si a un individuo que no ha sido transformado moralmente y que no ha sido santificado se le permitiera hacerlo, ιste traerνa confusiσn y discordia al Reino de Dios.

Pero Ώacaso es la intenciσn de Dios llevar a Sus elegidos a la perfecciσn? Observa la siguiente extraordinaria declaraciσn.

Aunque todos obtuvieron un testimonio favorable mediante la fe, ninguno de ellos vio el cumplimiento de la promesa. Esto sucediσ para que ellos no llegaran a la meta [no fueran perfeccionados] sin nosotros, pues Dios nos habνa preparado algo mejor. Por tanto, tambiιn nosotros, que estamos rodeados de una multitud tan grande de testigos, despojιmonos del lastre que nos estorba, en especial del pecado que nos asedia, y corramos con perseverancia la carrera que tenemos por delante. (Hebreos 11:39-12:1 — NVI)

Los hιroes de la fe del onceavo capνtulo de la Carta a los Hebreos murieron en la fe. Ahora ellos estαn en el Cielo. Sin embargo, ellos no han recibido lo prometido por Dios. Asν que es claro que la promesa de Dios no es la residencia permanente en el Cielo.

ΏQuι es ese algo mejor que Dios ha preparado para nosotros que los santos de antaρo no han recibido para llegar a ser perfeccionados? ΏPuedes ver que el plan de Dios es perfeccionar a todos Sus santos? Sσlo en conjunto con nosotros pueden Abraham y Moisιs ser perfeccionados.

La perfecciσn que se menciona aquν incluye:

Que se destruya y elimine de nosotros la naturaleza pecaminosa.

Que Cristo llegue a la plenitud de la estatura en nosotros.

Que moremos por la eternidad en medio de la Persona y la voluntad de Dios, donde hoy se encuentra Cristo.

Que nuestro cuerpo de carne y hueso sea resucitado de entre los muertos y luego revestido con el hogar del Cielo para que seamos a la imagen exterior de Cristo.

Que nuestra personalidad estι llena con la plenitud del Padre, del Hijo y del Espνritu Santo.

Abraham y Moisιs no tienen todavνa esta plenitud. Ni tampoco nosotros, pero estamos avanzando diligentemente en Cristo.

Cuando la Biblia dice que estamos rodeados de una multitud tan grande de testigos, pudiera estar refiriιndose en lenguaje figurado a los individuos mencionados en el capνtulo once de la Carta a los Hebreos. Sin embargo, yo no creo que ιste sea el caso. Nosotros nos hemos beneficiado con lo que Dios hizo por medio de los hιroes de la fe; y yo creo que ellos (como en el caso de Moisιs y de Elνas en el Monte de la Transfiguraciσn) nos estαn observando y estαn creciendo en conocimiento y sabidurνa al observar lo que Dios estα haciendo a travιs de nosotros. Llegaremos a la perfecciσn juntos.

Observa cσmo Moisιs e Isaνas hablaron con los personajes en el Cielo:

Escuchen, cielos, y hablarι; oye, tierra, las palabras de mi boca. (Deuteronomio 32:1 – NVI)

‘Oigan, cielos! ‘Escucha, tierra! Asν dice el SEΡOR: “Yo criι hijos hasta hacerlos hombres, pero ellos se rebelaron contra mν. (Isaνas 1:2 — NVI)

Mi opiniσn personal es que Satanαs y los αngeles no sabνan sobre las leyes de justicia hasta que Dios estableciσ los Diez Mandamientos por medio de Moisιs.

De hecho, yo creo que toda revelaciσn de Dios sale de vasijas de barro, por asν decirlo. No aprenderemos nada simplemente por morir, a excepciσn de que Dios continϊe usando ministros del Evangelio para enseρarnos —ministros que obtuvieron su conocimiento del Seρor durante su vida sobre la tierra.

Por medio de la Iglesia es como los cielos aprenden su sabidurνa.

El fin de todo esto es que la sabidurνa de Dios, en toda su diversidad, se dι a conocer ahora, por medio de la iglesia, a los poderes y autoridades en las regiones celestiales. (Efesios 3:10 — NVI)

Observa el impacto sobre los individuos en los cielos cuando los santos sobre la tierra vencen al acusador de los hermanos:

Por eso, ‘alιgrense, cielos, y ustedes que los habitan! Pero, ‘ay de la tierra y del mar! El diablo, lleno de furor, ha descendido a ustedes, porque sabe que le queda poco tiempo. (Apocalipsis 12:12 — NVI)

Asν que en ιste breve ensayo he tratado dos temas que se relacionan. El primero es que durante toda la Era de la Iglesia el Tribunal de Cristo ha estado en sesiσn. Los creyentes que estαn viviendo sobre la tierra, que estαn cooperando con el Espνritu Santo, estαn siendo juzgados en estos momentos. Ellos estαn confesando y renunciando a sus pecados. Estαn pasando por un juicio eterno.

Por lo que dijo Pedro, yo concluirνa que los elegidos de Dios en el Cielo, sin importar cuαnto tiempo han estado ahν, deben cooperar con el Espνritu Santo en la confesiσn de las obras de su naturaleza pecaminosa y en renunciar a ellas.

Porque es tiempo de que el juicio comience por la familia de Dios; y si comienza por nosotros, ‘cuαl no serα el fin de los que se rebelan contra el evangelio de Dios! (1 Pedro 4:17 — NVI)

Yo no creo que los miembros elegidos que ya han muerto estιn pecando ahora. De hecho, mi opiniσn serνa que antes de la venida de Cristo a la tierra, la mayorνa de ellos, si no es que todos, estaban descansando en el reino espiritual. Sin embargo, una vez que la expiaciσn fue hecha y que Cristo resucitσ de entre los muertos, los santos que ya habνan muerto tuvieron que comenzar el programa de redenciσn. Asν es como yo lo interpreto, basado en las palabras de Pedro.

Estamos concientes de que Dios va a sacudir el cielo y la tierra. Daniel dice, si lo estoy comprendiendo correctamente, que algunos que pertenecen al ejιrcito celestial serαn echados del Cielo por su desobediencia. Quizα esto se estι refiriendo al ejιrcito celestial de αngeles, aunque lo dudo.

Por la rebeldνa de nuestro pueblo, su ejιrcito echσ por tierra la verdad y quitσ el sacrificio diario. En fin, ese cuerno hizo y deshizo. (Daniel 8:12 — NVI)

Uno de los problemas con nuestra forma de pensar es la imagen que tenemos del reino espiritual, del Trono de Dios, y de todo lo demαs, como algo remoto en el espacio. Quizα sea mαs cierto que el reino espiritual, incluyendo el Cielo, se encuentra a nuestro alrededor, sσlo que en forma invisible. Ya hemos llegado al Monte Siσn. Ya estamos —aunque estamos viviendo sobre la tierra— a la derecha del Padre en Cristo. Lo que estamos viendo y por lo que estamos pasando quizα sea una expresiσn visible de la realidad espiritual.

Me pregunto si los dos mundos, el espiritual y el fνsico, ‘no estαn mαs cerca de lo que comprendemos!

Sν— podemos estar escondidos con Cristo en Dios, y luego ser seducidos de nuestra posiciσn. Yo creo que esto es verdad estemos o no fνsicamente vivos sobre la tierra.

Despuιs de todo, Satanαs y sus αngeles fueron seducidos de su estado celestial aunque no estaban vivos fνsicamente sobre la tierra en ese momento.

Estamos hoy en dνa demasiado alegres, suponiendo que despuιs de morir estaremos fuera de peligro. Quizα ιste no sea el caso.

Durante los ϊltimos aρos varios ministros del Evangelio han caνdo en pecado. Ιstas eran personas que en algϊn tiempo habνan estado sentadas en los cielos con el Seρor Cristo Jesϊs. Sin embargo, Satanαs pudo seducirlos de su posiciσn en Cristo.

Yo ciertamente no comprendo todo lo que hay que saber sobre la vida despuιs de la muerte. Pero de lo que puedo leer en la Biblia, no creo que la vida despuιs de la muerte se asemeje a nuestras tradiciones. Por ejemplo, nos imaginamos que estaremos salvos en el Cielo. Si leemos la Biblia podremos ver que nuestra seguridad se encuentra en el centro de la voluntad de Dios en Cristo, no en el Cielo ni en ningϊn otro lugar. Nuestra seguridad se encuentra en nuestra relaciσn con Cristo, no en donde nos encontremos.

Durante mucho tiempo hemos estado bajo la impresiσn de que es imposible estar en el Cielo y de todos modos tener una naturaleza pecaminosa. La verdad es que el pecado se originσ en el Cielo alrededor del Trono de Dios. Aparentemente, una gran compaρνa de αngeles se ha rebelado contra el Padre. Estar en el reino espiritual no nos salva del pecado. El pecado comenzσ en el reino espiritual y bajσ de ahν a la tierra.

Hasta donde puedo observar la santificaciσn y la redenciσn, ser liberados de Satanαs y restaurados a la imagen de Dios, operan independientemente de si estamos vivos sobre la tierra o viviendo en el reino espiritual.

El segundo tema, que estα relacionado con el primero, es que nuestro concepto de lo que nos sucede en la vida despuιs de la muerte debe ser corregido. Muchos de nosotros no iremos al Paraνso a vivir por siempre en una mansiσn. Si estoy en lo correcto, seguiremos en el proceso de la santificaciσn y de la redenciσn en exactamente el mismo lugar en donde nos quedamos mientras estαbamos sobre la tierra.

Si no hemos sido fieles en seguir el programa de la santificaciσn y de la redenciσn mientras estuvimos sobre la tierra, sin duda seremos llevados a un lugar de castigo.

Ademαs, es muy probable que algunos que han sido diligentes en la obra del Reino seguirαn ministrando en el reino espiritual, ayudando a otros de menor madurez asν como lo estαn haciendo ahora.

Tambiιn tenemos que considerar la preparaciσn para la Batalla de Armagedσn. Segϊn la Biblia estaremos montados sobre caballos blancos de guerra, siguiendo al Comandante en Jefe, al Seρor Jesucristo. Tendremos que ser preparados para ιste ataque de la caballerνa.

Yo no creo que estaremos descansando en una mansiσn y luego repentinamente ser llamados a montar los caballos blancos para caer sobre las fuerzas de Satanαs que estαn sobre la tierra, sin haber tenido nada de entrenamiento o preparaciσn. Esto es ridνculo.

De hecho, los discνpulos que estαn hoy sobre la tierra (y sin duda tambiιn los que estαn en los cielos) estαn aprendiendo la disciplina estricta y firme requerida de quienes serαn privilegiados para regresar con Cristo a la tierra.

Le harαn la guerra al Cordero, pero el Cordero los vencerα, porque es Seρor de seρores y Rey de reyes, y los que estαn con ιl son sus llamados, sus escogidos y sus fieles. (Apocalipsis 17:14 — NVI)

Asν que lo que estoy presentando es bνblico y prαctico Ώno es asν? La forma en que seguimos a Cristo en nuestra vida continuarα sin interrupciσn cuando fallezcamos. Como dijo Jesϊs, si vivimos y creemos en Ιl nunca moriremos, esto en el sentido de que nunca dejaremos de tener una vida normal en la que seguiremos creciendo espiritualmente, siendo ministrados y ministrando.

ΏDσnde se encuentran hoy en dνa los elegidos de Dios? Yo creo que esparcidos sobre una amplia αrea. Observa que cuando suena la trompeta del Seρor, anunciando Su regreso a la tierra, los elegidos son reunidos desde los confines de la tierra a los confines de los cielos.

Verαn entonces al Hijo del hombre venir en las nubes con gran poder y gloria. Y ιl enviarα a sus αngeles para reunir de los cuatro vientos a los elegidos, desde los confines de la tierra hasta los confines del cielo. (Marcos 13:26,27 — NVI)

De esta manera los que estαn sobre la tierra serαn reunidos con los que estαn en los cielos. Todos los que califiquen para participar en la primera resurrecciσn serαn resucitados de entre los muertos y serαn llevados a las nubes en el aire para recibir al Hijo de Dios, conforme desciende del Cielo para instalar Su Reino sobre la tierra.