EL NOMBRE

The_Name__EL_NOMBRE

EL NOMBRE

Copyright © 2006 por Trumpet Ministries, Inc. Todos los Derechos Reservados

Texto bνblico tomado de la Santa Biblia, Nueva Versiσn Internacional, © 999 por la Sociedad Bνblica Internacional

Texto bνblico tomado de la Santa Biblia, Antigua Versiσn de Casiodoro de Reina (1569) Revisada por Cipriano de Valera (1602) © Copyright 1960, Sociedades Bνblicas en Amιrica Latina. Publicado por Holman Bible Publishers.

Traducciσn de: Carmen Alvarez

Dios le ha dado a Jesϊs el Nombre que le corresponde a Dios, el Nombre en el que todos los propσsitos de Dios son cumplidos. Cuando oramos en el nombre de Jesϊs, hacemos mαs que expresar nuestra identificaciσn con Ιl o de validar nuestro derecho de orar. Existe toda autoridad y poder en el Nombre mismo. Cuando el Nombre es pronunciado todo el reino espiritual pone atenciσn.

Ten cuidado de la manera en que usas el nombre de Jesϊs y asegϊrate de no usarlo en vano. ‘Es dinamita espiritual!

EL NOMBRE

Ya no voy a estar por mαs tiempo en el mundo, pero ellos estαn todavνa en el mundo, y yo vuelvo a ti. Padre santo, protιgelos con el poder de tu nombre, el nombre que me diste, para que sean uno, lo mismo que nosotros. Mientras estaba con ellos, los protegνa y los preservaba mediante el nombre que me diste, y ninguno se perdiσ sino aquel que naciσ para perderse, a fin de que se cumpliera la Escritura. (Juan 17:11, 12 – NVI)

Cuando estudiaba el Capνtulo Diecisiete del Evangelio de Juan me topι con estos dos versνculos. Me confundieron porque difieren un poco de la versiσn Reina Valera (abajo).

Y ya no estoy en el mundo; mas ιstos estαn en el mundo, y yo voy a ti. Padre santo, a los que me has dado, guαrdalos en tu nombre, para que sean uno, asν como nosotros. Cuando estaba con ellos en el mundo, yo los guardaba en tu nombre; a los que me diste, yo los guardι, y ninguno de ellos se perdiσ, sino el hijo de perdiciσn, para que la Escritura se cumpliese. (Juan 17:11, 12 – VRV)

La diferencia principal parece ser que mientras la Nueva Versiσn Internacional (NVI), en el versνculo once, pone ιnfasis en el nombre que Dios le ha dado a Cristo, la Versiσn Reina Valera (VRV) enfatiza la gente que Dios le ha dado a Cristo. Ambos versνculos estαn hablando de Dios y Cristo protegiendo a los santos por medio del nombre de Dios, pero la NVI pone mayor ιnfasis en que Dios le ha dado a Cristo el Nombre de Dios, y por consiguiente Su autoridad y poder.

Padre Santo, protιgelos con el poder de tu nombre, el nombre que me diste, para que sean uno – NVI

Padre santo, a los que me has dado, guαrdalos en tu nombre, para que sean uno – VRV

“El nombre que me diste.”

“A los que me has dado.”

Mientras estaba con ellos, los protegνa y los preservaba mediante el nombre que me diste – NVI

Cuando estaba con ellos en el mundo, yo los guardaba en tu nombre; a los que me diste, yo los guardι, y ninguno de ellos se perdiσ – VRV

“Mediante el nombre que me diste.”

“A los que me diste.”

Aparentemente, el nombre, en el versνculo once, no aparece en el texto original; asν que pudo ser una elecciσn del traductor.

Lo siguiente que hice fue buscar la palabra “nombre” en el Nuevo Testamento para ver si recibνa algϊn ιnfasis especial. Me sorprendiσ ver la manera en que el tιrmino era utilizado, especialmente en el Libro de Hechos.

Siempre habνa creνdo que orar en el nombre de Jesϊs significaba identificarnos con el Seρor, o validar nuestra autoridad para orarle a Dios. Hacer hincapiι en el Nombre mismo de Jesϊs me parecνa como un tipo de encantamiento. Pero ahora ya no estoy tan seguro. El ιnfasis que se pone al Nombre parece otorgarle un poder propio.

No estoy sugiriendo que veamos el Nombre del Seρor como algo mαgico. Mi punto es que el Nombre de Cristo estα conectado con autoridad y poder infinitos y debe usarse teniendo esto en mente.

Los siguientes son algunos de los versνculos que llamaron mi atenciσn, comenzando con el Antiguo Testamento.

Guαrdate delante de ιl, y oye su voz; no le seas rebelde; porque ιl no perdonarα vuestra rebeliσn, porque mi nombre estα en ιl. (Ιxodo 23:21 – VRV)

ΏNo se te hace esa una rara expresiσn? Cuando Dios habla de Su mensajero pensarνamos que dirνa “Yo estoy con ιl,” o “ιl tiene mi autoridad,” o “ιl me representa.”

ΏPuedes ver a lo que me estoy refiriendo? “Mi Nombre estα en ιl” le da una importancia especial al Nombre mismo de Dios, o por lo menos asν me parece a mν.

Y el hijo de la mujer israelita blasfemσ el Nombre, y maldijo; entonces lo llevaron a Moisιs. Y su madre se llamaba Selomit, hija de Dibri, de la tribu de Dan. (Levνtico 24:11 – VRV)

Uno esperarνa que dijera “el hijo de la mujer israelita blasfemσ al Seρor.” Pero en lugar de eso tenemos “el hijo de la mujer israelita blasfemσ el Nombre” como si el Nombre mismo tuviera un significado especial.

Y pondrαn mi nombre sobre los hijos de Israel, y yo los bendecirι. (Nϊmeros 6:27 – VRV)

El poner el Nombre de Dios sobre los hijos de Israel indicaba que ellos le pertenecνan a Dios de una manera especial.

Observa tambiιn:

Al que salga vencedor lo harι columna del templo de mi Dios, y ya no saldrα jamαs de allν. Sobre ιl grabarι el nombre de mi Dios y el nombre de la nueva Jerusalιn, ciudad de mi Dios, la que baja del cielo de parte de mi Dios; y tambiιn grabarι sobre ιl mi nombre nuevo. (Apocalipsis 3:12 – NVI)

Sospecho que los tres nombres mencionados en el versνculo anterior serαn visibles sobre el santo vencedor. Le indicarαn a los observadores que el individuo le pertenece al Padre, que ιl o ella es parte de la nueva Jerusalιn; y que ιl o ella representa a Cristo.

Sino que el lugar que Jehovα vuestro Dios escogiere de entre todas vuestras tribus, para poner allν su nombre para su habitaciσn, ιse buscarιis, y allα irιis. (Deuteronomio 12:5 – VRV)

De aquν podemos ver que Dios escogiσ poner Su Nombre en un lugar especνfico sobre la tierra. Esta acciσn hace que esa αrea sea santa. Quι maravilloso serα cuando el Trono de Dios estι sobre la tierra y que la gente pueda ir a Jerusalιn a visitar a Dios cuando ellos quieran. Entonces oraremos a Dios en la tierra y no a Dios en el Cielo.

Tϊ sabes que mi padre David no pudo edificar casa al nombre de Jehovα su Dios, por las guerras que le rodearon, hasta que Jehovα puso sus enemigos bajo las plantas de sus pies. (1 Reyes 5:3 – VRV)

El Templo de Salomσn fue construido para “el nombre de Jehovα su Dios.”  Nosotros dirνamos, “el Templo fue construido para glorificar al Seρor” o “el Templo fue construido para que el Seρor morara en ιl.”  A mν me parece un poco extraρo decir que el Templo fue construido “para el nombre de Jehovα su Dios.” ΏA ti cσmo se te hace?

Torre fuerte es el nombre de Jehovα; a ιl correrα el justo, y serα levantado. (Proverbio 18:10 – VRV)

Parece que el proverbio deberνa decir “Jehovα es una torre fuerte.” ΏPero “el nombre de Jehovα”? Yo creo que aquν hay algo mαs de lo que se ve a simple vista.

La caρa cascada no quebrarα, y el pαbilo que humea no apagarα, hasta que saque a victoria el juicio. Y en su nombre esperarαn los gentiles. (Mateo 12: 20, 21 – (VRV)

Aquν encontramos que las naciones gentiles de la tierra pondrαn su confianza en el Nombre del Seρor Jesϊs; no en el Seρor Jesϊs, sino en el Nombre del Seρor Jesϊs como un elemento en y por sν mismo. Yo entiendo que esto significa que las naciones pondrαn su confianza en el Seρor Jesϊs. Pero me intriga la manera en que es expresada. Yo creo que quizα aquν hay un significado mαs allα de lo obvio.

Porque donde dos o tres se reϊnen en mi nombre, allν estoy yo en medio de ellos. (Mateo 18:20 – NVI)

Cuando nos reunimos como Cristianos no solo estamos “yendo a la iglesia.” Nos estamos reuniendo en el Nombre de Jesucristo. Donde estι Su Nombre, ahν estα Ιl.

Mas a cuantos lo recibieron, a los que creen en su nombre, les dio el derecho de ser hijos de Dios. (Juan 1:12 – NVI)

Nuevamente, esperarνamos encontrar “a los que creen en Ιl.” El Nombre es en lo que quiero que nos enfoquemos. Evidentemente los nombres tienen mαs significado en el reino espiritual de lo que nosotros podemos comprender.

El que cree en ιl no es condenado, pero el que no cree ya estα condenado por no haber creνdo en el nombre del Hijo unigιnito de Dios. (Juan 3:18 – NVI)

En algϊn momento Cristo era el Logos, la Palabra de Dios. El αngel le ordenσ a Su madre que lo llamara “Jesϊs”. Dios lo proclamσ Su Hijo. Pedro dice que Ιl es Seρor y Cristo. Apocalipsis habla sobre el “Cordero.” En el futuro se le darα un nombre nuevo.

A los santos victoriosos se les darα un nombre nuevo, no dudo que un nombre mαs de acuerdo a lo que se han convertido en Cristo.

Nuestro nombre actual es de poca importancia. El nombre que el Seρor nos darα algϊn dνa tendrα enorme significado, ya que revelarα en lo que nos habremos convertido.

Por tanto, sιpalo bien todo Israel que a este Jesϊs, a quien ustedes crucificaron, Dios lo ha hecho Seρor y Mesνas. (Hechos 2:36 – NVI)

Aunque el versνculo anterior no utiliza el tιrmino nombre, este es de suma importancia. Es una declaraciσn a los cielos y a la tierra que Dios ha hecho a Jesϊs Seρor de todo, y que es el Cristo proclamado por los Profetas.

Este versνculo revela claramente que el Padre y Cristo no son la misma Persona, y ademαs que el Padre es mαs grande que Cristo. Cristo ha sido elevado por el Padre al trono mαs alto de todos, pero Ιl no es el Padre. Cristo es exaltado porque el Padre lo ha exaltado.

El Padre es el que ha puesto Su propio Nombre, el Nombre de Dios, sobre Jesϊs. Por esto adoramos a Cristo y oramos a Ιl como Dios.

De hecho, en ningϊn otro hay salvaciσn, porque no hay bajo el cielo otro nombre dado a los hombres mediante el cual podamos ser salvos. (Hechos 4:12 – NVI)

Nosotros esperarνamos que dijera “no hay bajo el Cielo otra persona mediante la cual podamos ser salvos.” En lugar de eso, encontramos un ιnfasis en el Nombre. Somos salvos por creer en el Nombre, por tener fe en el Nombre.

Por eso, extiende tu mano para sanar y hacer seρales y prodigios mediante el nombre de tu santo siervo Jesϊs. (Hechos 4:30 – NVI)

Los siete hijos de Esceva invocaban el nombre del Seρor Jesϊs sobre los endemoniados. Los demonios conocνan a Jesϊs y a Pablo, pero no a aquellos que intentaban usar el Nombre sin autorizaciσn.

Algunos judνos que andaban expulsando espνritus malignos intentaron invocar sobre los endemoniados el nombre del Seρor Jesϊs. Decνan: “‘En el nombre de Jesϊs, a quien Pablo predica, les ordeno que salgan!”  (Hechos 19:13 – NVI)

Los resultados fueron desastrosos. El Seρor no quiere que Su Nombre sea utilizado por aquellos que Ιl no ha comisionado.

Pero cuando creyeron a Felipe, que les anunciaba las buenas nuevas del reino de Dios y el nombre de Jesucristo, tanto hombres como mujeres se bautizaron. (Hechos 8:12 – NVI)

Nuevamente, el Nombre.

-‘Ve! – insistiσ el Seρor -, porque ese hombre es mi instrumento escogido para dar a conocer mi nombre tanto a las naciones [Gentiles] y a sus reyes como al pueblo de Israel. Yo le mostrarι cuαnto tendrα que padecer por mi nombre. (Hechos 9:15, 16 – NVI)

“Para dar a conocer mi nombre a las naciones.” “Padecer por mi nombre.”

Evidentemente es de suma importancia que mantengamos en alto el Nombre de Jesϊs. Quizα llegue un dνa en el futuro en que nosotros los Norteamericanos seamos perseguidos por nuestra fe en Cristo. Quizα seamos tentados a presentar nuestra fe Cristiana de manera inocua, o en tιrminos que estιn de acuerdo con los motivos humanνsticos de quienes estιn en autoridad.

Nosotros no podemos hacer esto, aunque signifique que seamos torturados o asesinados. Nosotros debemos mantener en alto el Nombre de Jesucristo, el Hijo de Dios. Siempre debemos tener muy en claro que Ιl es Seρor de todo. Si no hacemos esto, Ιl nos negarα ante Su Padre.

De ιl dan testimonio los profetas, que todo el que cree en ιl recibe, por medio de su nombre, el perdσn de los pecados. (Hechos 10:43 – NVI)

Por medio del Nombre de Jesϊs es que nosotros recibimos el perdσn de nuestros pecados.

Para que busque al Seρor el resto de la humanidad, todas las naciones que llevan mi nombre. (Hechos 15:17 – NVI)

Es importante que nosotros portemos el nombre de Cristo. No es tan importante que portemos el nombre de una denominaciσn Cristiana o el nombre de una iglesia en particular. Pero sν es de suprema importancia que seamos reconocidos como que le pertenecemos a Jesucristo.

Por esta razσn me arrodillo delante del Padre, de quien recibe nombre toda familia en el cielo y en la tierra. (Efesios 3:14, 15 – NVI)

Dios le ha dado Su Nombre a Cristo. Ahora Cristo nos ha dado Su Nombre a nosotros. Le pertenecemos a Dios por medio de Cristo.

Por eso Dios lo exaltσ hasta lo sumo y le otorgσ el nombre que estα sobre todo nombre, para que ante el nombre de Jesϊs se doble toda rodilla en el cielo y en la tierra y debajo de la tierra. (Filipenses 2:9, 10 – NVI)

“El nombre que estα sobre todo nombre.” Todas las criaturas se arrodillarαn ante el nombre de Jesϊs.

Observa que hay personas debajo de la tierra. Parece ser que hay cavernas oscuras bajo la superficie de la tierra. Cuando mueren aquellos que han desobedecido a Dios, ellos no son recibidos por el Seρor o sus parientes y amigos. Ellos son recibidos por demonios que los conducen hacia abajo hasta llegar a su nivel de oscuridad.

Allν ellos serαn enjaulados; pero podrαn ver a los creyentes regocijαndose en la Presencia de Cristo. Los niρos estarαn jugando y cantando en luz y gloria.

Aquellos a quienes el Seρor tenga la intenciσn de salvar tendrαn mucho tiempo para considerar la maldad que han practicado, para considerar su desobediencia al Seρor.

Los que sean realmente malvados serαn dirigidos a profundas cavernas oscuras para encontrar su lugar entre los monstruos de la historia. Ellos sufrirαn en el calor y la oscuridad, recibiendo burlas de los seρores aϊn mαs malvados que ellos.

Ellos escogieron a Satanαs, y Satanαs les serα dado.

Aun en los calabozos mαs profundos y oscuros bajo la superficie de la tierra, toda rodilla se doblarα ante el nombre de Jesϊs.

Dios es paciente con los hombres en este momento. Pero cuando llegue el Dνa de la Ira, no se mostrarα ninguna misericordia a los malvados.

Asν llegσ a ser superior a los αngeles en la misma medida en que el nombre que ha heredado supera en excelencia al de ellos. Porque, Ώa cuαl de los αngeles dijo Dios jamαs: “Tϊ ere mi hijo; hoy mismo te he engendrado”. (Hebreos 1:4, 5 – NVI)

Jesϊs fue nombrado el Hijo de Dios en Su nacimiento, en Su bautismo en agua, y por Su resurrecciσn de entre los muertos.

Lo mismo es verdad de nosotros. Nosotros tambiιn somos hijos de Dios creyendo en Su Nombre. El nombre que nos ha sido dado revela nuestra superioridad sobre los αngeles del Cielo.

Ellos salieron por causa del Nombre, sin nunca recibir nada de los paganos. (3 Juan 1:7 – NVI)

El versνculo anterior nos da una indicaciσn de cuαn importante era el Nombre al comienzo de la Era de la Iglesia. Hoy en dνa le ponemos demasiada importancia al nombre de nuestra denominaciσn. Los nombres Catσlico o Cristiano o Pentecostιs no son importantes. Causan divisiσn, la indicaciσn de una actitud egoνsta.

El nombre, el ϊnico nombre, que es importante es el Nombre de Jesϊs. Fue por causa del Nombre que los Apσstoles salieron para hacer sus trabajos.

Has perseverado y sufrido por mi nombre, sin desanimarte. (Apocalipsis 2:3 – NVI)

Nosotros perseveramos y soportamos dificultades por el bien del Nombre de Jesϊs. Sostenemos en alto ese Nombre a pesar de nuestra generaciσn perversa, una generaciσn que desea deshacerse de todas las restricciones de Dios. ‘Pero ese Nombre triunfarα al final!

Sι dσnde vives: allν donde Satanαs tiene su trono. Sin embargo, sigues fiel a mi nombre. No renegaste de tu fe en mν, ni siquiera en los dνas en que Antipas, mi testigo fiel, sufriσ la muerte en esa ciudad donde vive Satanαs. (Apocalipsis 2:13 – NVI)

Cuando estemos en medio de una persecuciσn violenta, debemos permanecer fieles al Nombre del Seρor Jesϊs, aϊn en la presencia misma de Satanαs. Satanαs necesita ver en nosotros la autoridad y el poder de Cristo. Lo que nosotros hacemos como personas que atendemos una iglesia no siempre es importante. Lo que sν es importante es exaltar a Jesucristo – Ιl es Seρor de todo. Dios bendecirα a todos los que sean fieles al Nombre de Su Hijo.

Conozco tus obras. Mira que delante de ti he dejado abierta una puerta que nadie puede cerrar. Ya sι que tus fuerzas son pocas, pero has obedecido mi palabra y no has renegado de mi nombre. (Apocalipsis 3:8 – NVI)

Es tan importante que no neguemos el nombre de Cristo. En el futuro no muy lejano, surgirαn gobiernos motivados por consideraciones humanνsticas. La idea serα asegurar los derechos de las personas, asegurarse de que ningϊn individuo sufra o que siquiera sea incomodado.

Los gobiernos del Anticristo buscarαn la ayuda de las iglesias Cristianas en sus esfuerzos por beneficiar a la humanidad. Muchas iglesias Cristianas se unirαn con el gobierno para promover el bienestar de la gente.

Sin embargo, pronto serα evidente que el gobierno, a pesar de estar promoviendo el bienestar de la raza humana, estarα reprimiendo los elementos mνsticos de la religiσn Cristiana. Ademαs, aquellos a quien Dios dirija que le seρale al pueblo sus pecados recibirα desaprobaciσn. La gente mundana nunca comprenderα el camino de la cruz, la senda de negarse a sν mismo.

Numerosas iglesias Cristianas irαn en contra del remanente guerrero que estarα hablando en contra de la injusticia y maldad, que proclamarα la opiniσn de Dios en contra de actividades que parecen promover el bienestar del pueblo.

El aborto es un caso para este punto. El aborto es el asesinato de personas. Dios juzgarα los abortos como asesinato. Obviamente que esta predicaciσn no llevarα felicidad y alegrνa a la gente mundana. Entonces, las iglesias Cristianas tendrαn que decidir si se unen al gobierno en su programa de beneficencia, o si se mantienen como el Candelabro de Dios, mostrando Su verdad y justicia.

En ese dνa debemos estar instantαneamente preparados para ser torturados o para morir por el nombre de Jesϊs. Debemos prepararnos hoy. No podemos esperar hasta que seamos obligados a tomar una decisiσn en circunstancias extremas.

Hace algunos aρos, una amiga nuestra tuvo un sueρo, una visiσn. Aquellos que perseguνan a los Cristianos vinieron a su casa. La aprehendieron y forzaron su cabeza en el escusado. Luego le exigieron que negara a Cristo.

Lo que ella aprendiσ de este episodio es que el creyente debe estar preparado desde antes para que cuando llegue la emergencia, la decisiσn ya haya sido tomada.

Luego mirι, y apareciσ el Cordero. Estaba de pie sobre el monte Siσn, en compaρνa de ciento cuarenta y cuatro mil personas que llevaban escrito en la frente el nombre del Cordero y de su Padre. (Apocalipsis 14:1 – NVI)

Yo deseo que el Nombre del Cordero y el Nombre del Padre sean escritos en mi frente. Yo deseo esto mαs que cualquier otra cosa en el mundo.

Tener Sus Nombres escritos en nuestras frentes significa que les pertenecemos por toda la eternidad. A donde Ellos vayan, nosotros iremos. A donde nosotros vayamos, Ellos irαn.

Es verdad que quien tiene al Hijo tiene al Padre tambiιn. Lo mismo sucederα con nosotros, quien nos tenga a nosotros tendrα al Hijo y al Padre tambiιn.

El humo de ese tormento sube por los siglos de los siglos. No habrα descanso ni de dνa ni de noche para el que adore a la bestia y su imagen, ni para quien se deje poner la marca de su nombre. (Apocalipsis 14:11 – NVI)

Aquellos que estιn de acuerdo con el sistema del mundo actual, el sistema basado en el dinero y la educaciσn, el sistema que le dice a las personas que ellos son su propio dios, y que el ϊnico dios que existe es el dios que estα adentro de ellos, sufrirαn mucho. Ellos tienen la marca del nombre del Anticristo, del espνritu de este mundo, sobre sus frentes o en sus manos.

Algunos han seρalado a Mussolini o a Hitler o a Stalin o a alguien mαs como el Anticristo. Otros estαn viendo al Anticristo en una computadora en Bruselas.

La verdad es que el espνritu del Anticristo estα en todos nosotros, aϊn en Cristianos, hasta que Dios queme la voluntad propia que hay adentro de nosotros. Aunque sν va a existir un individuo real que ejemplificarα al espνritu del Anticristo, el peligro estα en que hoy quizα estemos viviendo en el mundo en lugar de vivir en el Espνritu de Dios. Esto es verdad, yo creo, de la mayorνa de la gente Cristiana debido a las enseρanzas errσneas que han tenido.

O tenemos el Nombre de Cristo sobre nosotros o tenemos el Nombre del Anticristo sobre nosotros. O le pertenecemos a Dios o le pertenecemos a Satanαs.

Nosotros los humanos solo somos polvo. Somos de muy poca importancia. A quien pertenecemos es lo que es importante.

Si estamos dispuestos a renunciar a nuestra propia vida, a negarnos a nosotros mismos, a tomar nuestra cruz y seguir al Seρor Jesϊs, entonces le pertenecemos a Cristo.

Si no estamos dispuestos a renunciar a nuestra propia vida, a negarnos a nosotros mismos, a tomar nuestra cruz y seguir al Seρor Jesϊs, entonces le pertenecemos al Anticristo. No existe una posiciσn intermedia. O nos acercamos al Seρor o nos alejamos de Ιl.

Existen millones de personas Cristianas en los Estados Unidos de Norteamιrica. La mayorνa de ellas, aunque han “aceptado a Cristo” segϊn la fσrmula actual, no tienen la menor intenciσn de negarse a sν mismos, de tomar su cruz y seguir a Jesϊs.

Por lo tanto, ellos no son discνpulos.

Por lo tanto, ellos no son Cristianos, a excepciσn de su membresνa en la “religiσn Cristiana.”

Ellos no tienen el Nombre del Cordero y del Padre escrito en sus frentes. Ellos son candidatos para la marca del nombre del Anticristo, y por el nombre del Anticristo ellos son conocidos en el mundo espiritual.

El sublime final de la Biblia nos informa que los miembros de la nueva Jerusalιn, de la ciudad santa, de la glorificada Iglesia de Cristo, verαn a Dios y al Cordero cara a cara y llevarαn Su Nombre en la frente.

Lo verαn cara a cara, y llevarαn su nombre en la frente. (Apocalipsis 22:4 – NVI)

ΏQuι tan importante es un nombre? El nombre que cada uno de nosotros recibimos de nuestra madre nos sirve durante nuestra vida actual. Somos Josι o Abdul o Marνa o Ingrid. Tal nombre nos fue dado cuando nacimos y dice poco o nada sobre el tipo de persona que somos.

Cuando Cristo es engendrado en nosotros, una creaciσn totalmente nueva comienza a desarrollarse. Esa nueva creaciσn no somos nosotros. No es Cristo. Es una nueva persona formada de la uniσn indisoluble de nosotros y Cristo.

Entonces Dios nos darα el nombre que serα nuestro nombre. De ese momento en adelante, seremos conocidos por toda la creaciσn por ese nombre nuevo, ese nombre que describirα en lo que nos habremos convertido en Cristo y el rango y el papel que desempeρaremos en el Reino.

ΏPero quι hay de los creyentes desobedientes y los realmente malvados?

No conozco ningϊn versνculo en la Biblia que diga que a ellos se les darα un nombre nuevo. Quizα no haya necesidad. Ellos pasarαn de la corrupciσn a la corrupciσn a excepciσn de que Dios decida salvarlos como quien pasa por el fuego. Quizα en este caso, a ellos, habiendo tenido toda su herencia y la mayorνa de su personalidad quemada por llamas intensas, se les otorgarα comenzar de nuevo como niρos. Quizα un nuevo nombre les sea dado en ese momento.

Adαn le puso nombres a los animales. El padre de Juan el Bautista le puso el nombre a su hijo y luego pudo hablar. Dios le dio un nombre a Salomσn aunque no fue utilizado.

Aparentemente, a Dios le gusta ponerle nombres a las personas. Jesϊs tenνa nombres para Pedro, Santiago y Juan.

Pero hay un Nombre que estα por sobre todos los demαs nombres. Ese nombre es el nombre de Jesϊs, el Rey de reyes y Seρor de seρores. Dios lo ha hecho asν.

Por lo tanto, agrademos a Dios manteniendo el Nombre de Jesϊs santo en nuestros corazones, y exaltαndolo aun en este valle de sombra de muerte en el que estamos intentando sobrevivir.

Que el Cielo se regocije y el Infierno tiemble. Que el mαs alto de todos los αngeles, el querubνn, el serafνn, doble su rodilla ante el Nombre de Jesϊs. Que las criaturas que habitan en las partes profundas de la tierra donde no hay luz doblen su rodilla ante el Nombre de Jesϊs.

Que todos clamen: “Jesϊs es el Seρor.”

Tal glorificaciσn del Hijo mαs grandioso de todos le place a Dios, Su Padre. Aquellos que exalten el Nombre serαn bendecidos. Aquellos que desprecien el Nombre morarαn en lugares secos y no verαn el bien cuando llegue.

Yo deseo glorificar el Nombre en mis pensamientos, en mis palabras, y en mis acciones – en toda mi personalidad.

ΏQuι hay de ti?