LA ORACION DEL GUERRERO

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LA ORACIУN DEL GUERRERO

(El Salmo Dieciocho)

Copyright © 2006 por Trumpet Ministries, Inc. Todos los Derechos Reservados

Texto bнblico tomado de la Santa Biblia, Nueva Versiуn Internacional. © 1999 por la Sociedad Bнblica Internacional

Traducciуn de Carmen Alvarez

Este libro incluye treinta y una lecturas diarias de devociуn del Salmo 18. Los guerreros de Cristo aman a Cristo con todo su corazуn. Cristo prueba el amor que le tienen haciйndolos pasar por muchas pruebas difнciles hasta que no quede la menor duda acerca del amor que ellos le tienen a Йl. Despuйs, Йl estб dispuesto a compartir con ellos el botнn.

Dios es nuestra Roca, nuestra Roca personal. El mundo se caracteriza por el cambio y la conmociуn constante. La gente corre de aquн para allб. Los malvados son como el mar enfurecido, siempre estбn en movimiento, siempre en un estado de cambio. En un momento parecen estar quietos y en paz. En el siguiente momento estбn alborotados, enojados, tumultuosos, y amenazantes. No existe una paz realmente duradera para los malvados, ni para quienes estбn en contacto con ellos.

Los guerreros de Dios no son hombres y mujeres que cambian continuamente. Asн como su Padre y Seсor, ellos no cambian. El Seсor invulnerable es su Roca. Ellos son valientes ante el peligro. Ellos no sostienen a la Roca, la Roca los sostienen a ellos. Ellos son como el Monte Siуn: no pueden ser movidos. Ellos hacen la voluntad de Dios. Ellos viven para siempre.

"El Seсor es mi fuerza." Que rбpido y con quй ligereza decimos esto cuando empezamos como Cristianos. Sн es bueno que nuestro testimonio estй en lнnea con la Palabra escrita de Dios. Pero hasta que se nos permite hacerle frente al enemigo es cuando podemos comenzar a apreciar lo que realmente significa tener al Seсor como nuestra fuerza. 

Indice

Dнa Uno Dнa Dos Dнa Tres Dнa Cuatro Dнa Cinco Dнa Seis Dнa Siete Dнa Ocho Dнa Nueve Dнa Diez Dнa Once Dнa Doce Dнa Trece Dнa Catorce Dнa Quince Dнa Diecisйis Dнa Diecisiete Dнa Dieciocho Dнa Diecinueve Dнa Veinte Dнa Veintiuno Dнa Veintidуs Dнa Veintitrйs Dнa Veinticuatro Dнa Veinticinco Dнa Veintisйis Dнa Veintisiete Dнa Veintiocho Dнa Veintinueve Dнa Treinta Dнa Treinta y uno

Dнa Uno

ЎCuбnto te amo, Seсor, fuerza mнa! (Versнculo uno).

David amaba al Seсor con todo su corazуn. A pesar de los defectos que David haya tenido, Dios estaba siempre primero en sus pensamientos. La vida de David demostrу este hecho.

Los guerreros de Cristo aman a Cristo con todo su corazуn. Cristo prueba el amor que le tienen haciйndolos pasar por muchas pruebas difнciles hasta que no quede la menor duda acerca del amor que ellos le tienen a Йl. Despuйs, el Seсor estб dispuesto a compartir con ellos el botнn.

"El Seсor es mi fuerza." Quй rбpido y con quй ligereza decimos esto cuando empezamos como Cristianos. Sн es bueno que nuestro testimonio estй en lнnea con la Palabra escrita de Dios.

Pero hasta que se nos permite hacerle frente al enemigo es cuando podemos comenzar a apreciar lo que realmente significa tener al Seсor como nuestra fuerza.

El ser humano es inflexible. Tenemos muy arraigado el instinto de la supervivencia. Nos toma algo de tiempo darnos cuenta de que nuestros propios recursos no son suficientes para la batalla que se nos presenta (algunos nunca llegan a darse cuenta de esto). Pero las olas crecen, somos golpeados de un lado a otro, y el oleaje amenaza con taparnos.

Entonces comprendemos que nuestra inteligencia, nuestra fuerza, nuestra determinaciуn, y nuestro fervor religioso ya no nos son suficientes. Invocamos el nombre del Seсor. Esperamos pacientemente en Йl. Йl renueva nuestras fuerzas con Su propio Ser, con Su propia Presencia. El Seсor mismo se convierte en nuestra fuerza.

Una cosa es ser "salvo". Otra cosa es estar lleno del Espнritu Santo e iniciar el aprendizaje sobre los caminos del Espнritu. El santo devoto sigue adelante hasta que sus propias fuerzas comienzan a fallarle y el Seсor se convierte en su fuerza, en su inteligencia, en su dicha, en su salvaciуn

No es posible ahora, ni lo serб en el futuro, pelear las guerras del Seсor con nuestras propias fuerzas. El guerrero aprende cуmo esperar en el Seсor y cуmo confiar en Йl para la liberaciуn y la victoria.

Para poder vencer a un santo que estб reposando en Cristo, el enemigo tendrнa que vencer el poder de la resurrecciуn de Cristo. Tendrнa que vencer a Dios mismo.

Dнa Dos

El Seсor es mi roca, mi amparo, mi libertador; es mi Dios, el peсasco en que me refugio. Es mi escudo, el poder que me salva, Ўmi mбs alto escondite! (Versнculo dos)

Dios es nuestra Roca, nuestra Roca personal. El mundo se caracteriza por el cambio y la conmociуn constante. La gente corre de aquн para allб. Los malvados son como el mar enfurecido, siempre estбn en movimiento, siempre en un estado de cambio. En un momento parecen estar quietos y en paz. En el siguiente momento estбn alborotados, enojados, tumultuosos, amenazantes. No hay una paz realmente duradera para los malvados, ni para los que estбn en contacto con ellos.

Las civilizaciones surgen y caen. Las economнas se fortalecen y luego caen. Hay personas que se vuelven famosas, sus nombres son conocidos por todos, y luego se desvanecen como el humo. No hay descanso ni tranquilidad de espнritu para quienes ponen su confianza en el mundo.

Dios afirmу al mundo sobre los mares y lo estableciу sobre los rнos (Salmo 24:2). Pero los hombres de fe buscan una ciudad con cimientos sуlidos.

Los guerreros de Dios no son hombres y mujeres que cambian constantemente. Asн como su Padre y Seсor, ellos no cambian. El Seсor invulnerable es su Roca. Ellos son valientes ante el peligro. Ellos no sostienen a la Roca, la Roca los sostiene a ellos. Ellos son como el Monte Siуn: no pueden ser movidos. Ellos hacen la voluntad de Dios. Ellos viven para siempre.

El Seсor es nuestra fortaleza. ЎCuбntos Cristianos son supersticiosos! Ellos no le temen lo suficiente a Cristo pero sн le temen al diablo y a sus demonios. Cuando estamos sirviendo al Seсor y estamos moramos en Cristo, no tenemos la mбs mнnima razуn para temerle a Satanбs. El бngel del Seсor estб acampando alrededor de quienes temen a Dios y los libera de todo peligro fнsico y espiritual.

Siempre que hay una confrontaciуn entre el Arca de Dios y las potestades del diablo, los demonios son los que caen postrados de terror. Los guerreros del Seсor entienden bien este hecho.

Ellos no tienen miedo en la noche, ni en las tempranas horas de la maсana cuando se despiertan los hombres aterrorizados por la opresiуn de los demonios. Ellos no entran en pбnico. Ellos no se acobardan atemorizados. Ellos claman al Seсor. Ellos descansan en la majestad inconquistable de Cristo Todopoderoso. El Seсor mismo es su fortaleza.

Dнa Tres

El Seсor nos libera de los enemigos mбs poderosos. Quizб tengamos ataduras a la lujuria, a la voluntad propia, o a algъn mal fнsico. Muchas son las angustias del justo, pero el Seсor lo libera de todas ellas (Salmo 34:19).

El Seсor siempre nos liberarб de las esclavitudes del pecado y del egoнsmo cuando lo busquemos con sinceridad. Si al pecado lo llamamos pecado, si lo rechazamos con toda nuestra determinaciуn y si estamos dispuestos a vivir sin este "placer", entonces el Seсor nos liberarб de esa esclavitud en particular. (A veces son necesarias las oraciones de los lнderes espirituales para que podamos lograr la victoria.) Los guerreros del Seсor no pueden seguir adelante si estбn conscientes de algъn pecado en sus vidas.

No es un pecado estar enfermo. A veces los guerreros del Seсor tienen que seguir marchando aun cuando estбn enfermos (2 Timoteo 4:20).

Pero sн es la voluntad de Dios que Sus santos sean saludables, perfectos y completos en espнritu, alma y cuerpo. Nunca debemos dejar de confiar que Dios nos liberarб completamente. Dios nos irб sanando siempre y cuando estemos viviendo en rectitud, en santidad y en obediencia estricta a Йl.

Dios es nuestra fuerza. ЎCuбntos aсos nos lleva aprender esto! Finalmente llegamos al punto en que comprendemos que cualquier cosa que podamos hacer por nuestras propias fuerzas es una pйrdida para Cristo y para nosotros tambiйn. Cristo desea ser el Todo en nuestras vidas. Йl quiere que confiemos en Йl para todo. Entrar al reposo de Dios es llegar al punto en que confiamos en Dios hasta para el mбs mнnimo detalle de nuestra vida.

La fe es la victoria que vence al mundo. Confiar plenamente en Dios es la meta del santo maduro. Por medio de la fe podemos mover montaсas. Mediante la confianza aprendemos a morar en Cristo, a voltear hacia Йl en cada instante.

Cuando el Padre y el Hijo entran en nosotros, en el cumplimiento espiritual de la Fiesta de los Tabernбculos, aprendemos a confiar totalmente en Dios (Isaнas 12:2). El guerrero confнa en el Seсor y no en su propia habilidad para luchar.

El Seсor es nuestro escudo. El enemigo nos lanza flechas ardientes durante todo el dнa. Si nos descuidamos y dejamos caer nuestra defensa, esas flechas ardientes penetran hasta nuestro espнritu prendiйndole fuego a nuestra personalidad. La aprehensiуn, el temor, el odio, la preocupaciуn y la amargura nos queman por dentro. Es culpa nuestra, ya que sabemos que el soldado de Cristo no debe de mezclarse con el mundo, exponiйndose asн al enemigo.

El soldado diligente estб alerta a toda hora. Su escudo estб listo y ungido con el aceite del Espнritu Santo. Las flechas ardientes dan contra el escudo, son extinguidos y caen sin causar daсo. No es fбcil andar en esta diligencia total; no es fбcil estar siempre listo para el combate espiritual. Para estar siempre listo para un ataque requiere de oraciуn, de experiencia y de conocimiento de la Palabra.

Todo esto es necesario si vamos a ser victoriosos en la batalla de la fe, especialmente en estos ъltimos dнas en que vemos el clнmax del conflicto de los siglos que esta ya sobre nosotros.

Lo que los Cristianos hayan podido hacer en otras йpocas y en otros lugares quizб sea muy diferente a hoy en dнa. Actualmente estamos siendo movilizados para formar un ejйrcito espiritual. Debemos de salir de este mundo para vivir como guerreros de Cristo. Si no lo hacemos, caeremos derrotados.

El Seсor es el "cuerno" de nuestra salvaciуn. Muchos animales usan los cuernos para pelear. El cuerno es un arma formidable.

El cuerno es una arma tanto defensiva como ofensiva. El Seсor es nuestro cuerno. Cuando el santo entiende la voluntad de Dios y por medio de la oraciуn "empuja" en esa direcciуn, entonces ceden las fuerzas del Infierno.

Satanбs no le teme a las actividades de las iglesias Cristianas. Muchas de las cosas que hacen las iglesias y las denominaciones, proyectos que cuestan varios cientos de miles de dуlares, no son mas que una pequeсa molestia para Satanбs. De hecho, estos programas se pueden convertir en una ventaja para las fuerzas del Infierno ya que toman las energнas y los recursos de los Cristianos para emplearlos en proyectos ambiciosos que giran alrededor del hombre y que no tienen la guнa del Espнritu Santo.

Hay tres personas a quienes le teme el Infierno: al Padre, al Hijo y al Espнritu Santo.

Dнa Cuatro

Cuando nosotros los Cristianos estamos ocupamos en las obras de la iglesia quizб sн o quizб no estemos realmente construyendo el Reino de Dios. Pero cuando pasamos tiempo invocando el nombre del Seсor, esperando que Йl nos dй la victoria, el Seсor mismo se convierte en nuestro cuerno. Йl embiste y hiere a Sus enemigos hasta que salen huyendo.

Una cosa que el enemigo siempre trata de prevenir es que el Cristiano entre en tal uniуn con Cristo que sea Cristo y no el creyente el que estб peleando las batallas.

A travйs de la historia el enemigo ha empleado una multitud de artimaсas para que los Cristianos pongan su atenciуn en alguna cosa, alguna doctrina, algъn proyecto, o lo que sea, con tal que no pongan su atenciуn en Cristo. A menudo son programas y obras de valor pero no presentan la menor amenaza al Infierno.

Segъn las Escrituras, llegarб el dнa en que los santos serбn uno en Cristo, en Dios. Cuando eso suceda, Dios en Cristo morarб en toda Su plenitud en los creyentes. Cuando llegue ese dнa serб el fin del enemigo. Y lo podemos lograr desde ahora conforme estemos dispuestos a arrepentirnos de nuestras obras muertas y a darle toda nuestra atenciуn al Seсor Cristo Jesъs.

Los programas y los esfuerzos del hombre no pueden construir la Iglesia. Ъnicamente el Seсor Cristo Jesъs puede construir Su Iglesia. Las puertas del Infierno no pueden triunfar contra lo que Cristo ha construido, pero siempre triunfarбn sobre lo que construyan los hombres religiosos.

El Seсor es nuestro "mбs alto escondite". Cuando volvemos a nacer, el Espнritu eleva nuestro hombre interno nuevo a la diestra de Dios. Ya hemos sido puestos mбs alto que el enemigo. Nosotros ahora, con la ayuda del Espнritu de Dios, tenemos que someter a toda nuestra personalidad a la obediencia de la voluntad de Dios en Cristo.

El ejйrcito que ocupa el lugar mбs elevado es el que tiene la ventaja. Nuestra vida estб escondida con Cristo en Dios. Tendemos la ventaja siempre y cuando mantengamos nuestros corazones fijos en las cosas celestiales y no en las cosas de este mundo.

Nuestro cuerpo y nuestra alma se encuentran aъn en la tierra. Pero Dios nos ha dado un "mбs alto escondite" en el Cielo. Ahн se estб cumpliendo la voluntad de Dios. Ahora es la voluntad de Dios que tambiйn se le obedezca en la tierra. Mediante la oraciуn debemos de traer la vida de Cristo a nuestro cuerpo y a nuestra alma para que la voluntad de Dios se cumpla en la tierra como en el Cielo.

Si somos fieles en la lucha hasta lograr la victoria aquн en la tierra ahora, entonces, cuando venga Jesъs del Cielo, regresaremos con Йl y con Йl gobernaremos la tierra. Como ya estamos en el Cielo a la derecha del Padre, ya tenemos la victoria ganada. Pero seremos derrotados si mientras estamos en la tierra escogemos vivir en la carne en lugar de en Cristo en el Espнritu.

Pues ustedes han muerto y su vida estб escondida con Cristo en Dios. Cuando Cristo, que es la vida de ustedes, se manifieste, entonces tambiйn ustedes serбn manifestados con йl en gloria. (Colosenses 3:3,4 - NVI)

Nunca podremos ir mбs alto de lo que ya nos encontramos. El reto es traer a la tierra nuestra vida que estб a la derecha del Padre para que asн se haga la voluntad de Dios en la tierra como se estб haciendo en el Cielo.

Dнa Cinco

Invoco al Seсor, que es digno de alabanza, y quedo a salvo de mis enemigos (Versнculo tres).

Durante las ъltimas dйcadas, los Cristianos han aprendido muchos principios espirituales. Se han propagado el hablar en lenguas y los dones del Espнritu Santo. Se estбn estudiando las relaciones entre las esclavitudes espirituales y las fнsicas. Se discute y se prбctica mбs la autoridad del creyente y el poder de la fe. No hay la menor duda de que nunca antes en la historia tantos Cristianos se habнan vuelto tan sofisticados en fenуmenos espirituales.

Hay un gran peligro en toda esta sofisticaciуn. Estamos perdiendo de vista al Seсor. El hombre esta ascendiendo al trono. De hecho, se le estб preparando el camino al Anticristo. El poder espiritual que no estй en uniуn con Cristo sуlo nos puede llevar al Profeta Falso y al Anticristo.

No estamos invocando al Seсor que es digno de ser alabado. Estamos intentando obtener poder para echar fuera a los demonios, para sanar a los enfermos, para ejercer fe y hacernos ricos, para recibir discernimiento y sabidurнa para asн poder guiar las vidas de otros. Tenemos fe en la fe en lugar de fe en el Seсor.

El guerrero del Seсor sabe como invocar al Seсor. Йl busca al Seсor para lograr la victoria de toda situaciуn, y no depende de sus propias habilidades espirituales. Йl se acuerda que la ъnica derrota de Josuй fue cuando este se volviу descuidado, cuando estaba tan seguro de que sabнa quй hacer que no buscу la voluntad del Seсor.

Necesitamos regresar a la fe sencilla y simple en el Seсor Cristo Jesъs. El conflicto se volverб cada vez mбs reсido. Llegarб el punto en que nos fallarбn nuestros conocimientos sobre principios espirituales. Si no conocemos al Seсor en ese momento seremos derrotados.

Quй maravilloso es entregarle al Seсor nuestro yugo. No necesitamos saber todos los principios espirituales que han sido descubiertos en el movimiento Carismбtico. Basta con saber cуmo invocar al Seсor.

Cuando el Seсor llega, toda necesidad es satisfecha. Йl recibe toda la gloria y la alabanza. Nosotros no recibimos ni la gloria ni la alabanza. Nosotros seguimos nuestro camino regocijбndonos en las obras maravillosas del Seсor.

Cuando fielmente invocamos al Seсor, Йl nos salva de todo enemigo.

Dнa Seis

Los lazos de la muerte me envolvieron; los torrentes destructores me abrumaron. Me enredaron los lazos del sepulcro, y me encontrй ante las trampas de la muerte (Versнculos cuatro y cinco).

Cuando empezamos como Cristianos, el Seсor nos resguarda del poder total de la maldad. A medida que aumenta nuestra experiencia en batallas espirituales, el Seсor nos lleva a lugares mбs difнciles. Sin embargo, Su mano siempre estб sobre nosotros para que no seamos destruidos.

Repentinamente, el Seсor comienza a exponer al santo a las profundidades de la maldad que estбn dispuestas en contra del Seсor. Los espнritus del pecado, de la muerte, y de la sepultura se vuelven hacia el peregrino. Lo aterrorizan. Йl no se daba cuenta del poder de la maldad ni de su intensidad en el universo.

Se siente enfermo y atormentado por los espнritus espantosos que estбn a su alrededor. Estб atemorizado y pierde la fe y la confianza. Le pide ayuda a los santos con mбs antigьedad sуlo para darse cuenta de que ellos no comprenden quй es lo que tanto le atemoriza. Puede llegar a creer que su causa estб perdida, que Dios va a permitir que sea destruido. Hasta que no hayamos pasado por experiencias como estas, las palabras de David no tienen ningъn sentido para nosotros.

Todo guerrero del Seсor tiene que ser probado en batalla. Se nos estб preparando para la batalla de Armagedуn, para la confrontaciуn entre Cristo y el Anticristo, entre Dios y Satanбs. Los que cabalgarбn con Cristo en ese dнa serбn los llamados, los escogidos, y los fieles. Ellos estбn bajo la protecciуn de la sangre del Cordero. El mensaje del cual dieron testimonio es la Palabra de Dios. Ellos son fieles menospreciando la muerte.

El Seсor permite que seamos probados por el poder del maligno hasta que Йl estй satisfecho de que no fallaremos en tiempo de guerra, cuando tanto dependerб de nosotros. Cristo estб creando la muralla de la nueva Jerusalйn. Estб siendo formada en los corazones de los santos. La muralla de la nueva Jerusalйn estб destinada a durar para siempre. Ella debe, por lo tanto, ser perfecta en todo detalle.

Hemos conocido a Cristo Jesъs como el buen Pastor. Ahora lo estamos conociendo como el Seсor fuerte y poderoso en la batalla. La ъnica forma de poder llegar a conocer a Cristo como el Seсor de los Ejйrcitos es permitiйndole que nos libere de los ataques furiosos del Infierno.

Es importante que el santo comprenda que no importa quй tan poderosas aparenten ser las fuerzas que lo atacan, que no importa quй tan oscura se vuelva la noche, que no importa quй tan violenta se vuelva la tormenta, Cristo nunca lo abandonarб. Cristo posee toda la autoridad y todo el poder tanto en el Cielo como en la tierra. Ningъn demonio puede prevalecer en contra de la Palabra de Jesъs. Йl llevarб al santo asediado hasta la luz de la victoria y de la dicha.

No importa que tan grande sea el miedo y el terror que nos ataque, debemos de reunir toda la fe y la confianza que podamos y estar firmes en Cristo. Tarde o temprano la oscuridad se retirarб ya que no puede prevalecer contra Cristo y contra quienes estбn morando en Йl. Cristo ha vencido al mundo y por medio de la fe nosotros participamos en Su victoria absoluta.

Dнa Siete

En mi angustia invoquй al Seсor; clamй a mi Dios, y йl me escuchу desde su templo; Ўmi clamor llegу a sus oнdos! (Versнculo seis).

No necesitamos comprender principios espirituales ni orar oraciones complicadas. En el momento de la angustia invocamos al Seсor. Gritamos, "ЎJesъs! ЎSбlvame!" Los guerreros del Seсor comprenden el valor de esta sencilla oraciуn. Son muchas las ocasiones en las que ellos la han clamado. Ellos conocen la realidad de Cristo resucitado. Ellos conocen bien Su rapidez y Su poder en llegar al auxilio del santo asediado. Cuando los santos son atacados ellos inmediatamente llaman al Seсor. Ellos "suenan la trompeta" cuando el peligro acecha (Nъmeros 10:9).

Dios escucha nuestra voz desde Su Templo en el Cielo. Hoy en dнa existe cierta confusiуn entre el Cristo interno y el Cristo externo. Algunos Cristianos han llegado a la conclusiуn de que como tienen a Cristo adentro, entonces Su poder emana desde ellos. Esto quizб parezca lуgico pero no es verdad. El error de busca que el poder de Cristo salga de nosotros puede resultar en que no clamemos a Dios en oraciуn, en que no Lo busquemos diligentemente.

Cristo estaba (y estб) lleno con toda la plenitud del Padre. Sin embargo, cuando orу levantу los ojos al Cielo y le orу al Padre que estб en el Cielo.

Es verdad que Cristo estб siendo formado en nosotros. Tambiйn es verdad que el Padre y el Hijo vienen por medio del Espнritu Santo para hacer su morada en la nueva creaciуn que se estб formando dentro de nosotros. Nuestro hombre interno estб siendo moldeado segъn la Naturaleza Divina y a la imagen de la Naturaleza Divina. Dios y Cristo estбn habitando en este hombre interno que ha sido recreado.

Tambiйn es verdad que el Padre y el Hijo estбn en el Cielo que estб arriba. Nunca oramos al Padre que estб dentro de nosotros sino al Padre que estб en el Cielo. No ponemos nuestra confianza en Dios que estб dentro de nosotros sino en Dios que estб en el Cielo.

Es un hecho que el Espнritu Santo estб morando dentro de nosotros. El Espнritu de Verdad evita que seamos engaсados por el espнritu del engaсo religioso que procede del Profeta Falso. El Espнritu de Verdad es mбs grande que el espнritu de error.

No obstante, siempre oramos al Padre y al Hijo que estбn en el Cielo.

Muchos creyentes de nuestros dнas no pasan suficiente tiempo orando porque estбn confiados de que la Divina Trinidad que mora en ellos los socorrerб en un momento de crisis. Esta es una mala interpretaciуn del Reino de Dios. Hoy en dнa, el Padre y el Hijo estбn a punto de hacer Su morada eterna en nosotros en cumplimiento espiritual de la fiesta de los Tabernбculos del Antiguo Testamento. Pero, por lo menos por ahora, le oramos a nuestro Padre que estб en el Cielo. Nuestra plegaria le llega a Йl en Su Templo en el Cielo.

El guerrero no invoca a Cristo quien estб morando dentro de йl sino a Cristo quien estб en el Cielo a la derecha del Padre. Dios en el Cielo siempre oye las sъplicas de los que estбn haciendo Su voluntad. Jesъs nos seсalу que el Padre siempre estб con Йl porque Йl siempre hace la voluntad del Padre (Juan 8:29). Lo mismo sucede con nosotros (Juan 9:31).

La Luz que mora dentro de nosotros serб revelada desde adentro de nosotros en el Dнa del Seсor. Todas las naciones de la tierra verбn la Gloria que estб en los santos, y al verla creerбn en Cristo. Hasta quй grado Dios y Cristo se mantendrбn externos a nosotros en las eras que vienen se darб a conocer en ese tiempo.

Dнa Ocho

La tierra temblу, se estremeciу; se sacudieron los cimientos de los montes; Ўretemblaron a causa de su enojo! (Versнculo siete).

Cuando oramos con toda sinceridad en el nombre de Jesъs, el Dios del Cielo escucha nuestras oraciones. Pero a menudo no vemos en quй forma estбn siendo contestadas nuestras oraciones. Mбs bien, quizб experimentamos diferentes tipos de incertidumbres y de sacudidas. No siempre podemos darnos cuenta de que los sucesos que ocurren despuйs de que oramos son precisamente las respuestas a nuestras sъplicas.

David pedнa la liberaciуn de sus enemigos, de las penas del Infierno y de las trampas de la muerte. Como resultado "la tierra temblу, se estremeciу". El medio ambiente de David se perturbу, se afligiу, se volviу inestable. Las cosas que parecнan sуlidas y bien establecidas empezaron a moverse y a cambiar.

A veces "los montes" representan poderнos dentro del simbolismo de las Escrituras. Debido a la oraciуn de David, Dios empezу a tratar con los diferentes poderнos que eran factores en la vida de David.

Cuando los santos son oprimidos por el enemigo y le imploran al Seсor que los libere, el Seсor se molesta. "Le causa enojo." Dios no se quedу sin hacer nada y tratу el asunto de una forma despreocupada. Dios se "involucrу emocionalmente". Dios se enfadу.

Cuanto mбs seguimos al Seсor mбs nos damos cuenta de que el Seсor no es un grupo de principios establecidos y de fуrmulas religiosas. Dios es una Persona - la mбs grande de todas las personas. Dios ama, y odia, y escoge a Sus amigos. Cuando Sus hijos lo llaman, Йl baja para ver quй estб pasando. Cuando los malvados atacan a los santos del Seсor, ellos le estбn haciendo daсo a los que son preciados para Йl. A Йl le importa. Йl responde con enojo.

Como los hombres se estбn volviendo amadores de sн mismos, estбn representando a Dios como a un viejecito tierno y amoroso. Esta no es una representaciуn verdadera del Dios del Cielo. El Dios del Cielo es un Espнritu. Su amor y su bondad son muchнsimo mбs grandes en magnitud y muchнsimo mбs puros en calidad de lo que jamбs pudiйramos describir. Pero la ira de Dios es tan terrible como es maravilloso Su amor.

Cuando oramos con sinceridad en el nombre de Jesъs, empiezan a suceder cosas que no siempre entendemos. Tenemos que creer que Dios nos escucha y que nos estб contestando, y tenemos que mantenernos firmes hasta que tengamos lo que nuestro corazуn desee.

Dнa Nueve

Por la nariz echaba humo, por la boca, fuego consumidor; Ўlanzaba carbones encendidos! (Versнculo ocho).

Aquн tenemos una imagen de uno los aspectos verdaderos de la Personalidad del Seсor. Si verdaderamente queremos conocer a Cristo tenemos que llegar a comprender su terror al igual que su misericordia sin lнmite. ЎTantos hoy en dнa son engaсados! En un momento determinado han "aceptado" a Cristo y ahora no sienten la menor convicciуn por su mundanerнa o su pecado. Ellos se imaginan que van a recibir una bienvenida de reyes en la Jerusalйn celestial cuando mueran. Pero a no ser que estйn viviendo en este mundo como santos victoriosos, totalmente en obediencia, y con la cruz a cuestas es posible que se encuentren cara a cara con el enojo de Cristo.

Parece ser que son pocos los Cristianos de nuestra йpoca que han verdaderamente dejado sus vidas para cargar su cruz y seguir a Cristo. Sin embargo, el Seсor nos enseсу que ninguna persona puede ser Su discнpulo a no ser que menosprecie su vida.

Los que vivimos en esta йpoca no estamos obedeciendo la Palabra de Cristo. Pero como el amor de Dios ha sido enfatizado demasiado, nosotros no podemos concebir que en realidad vayamos a ser castigados. No conocemos el terror del Seсor. Los demonios sн conocen el terror del Seсor pero los creyentes de hoy en dнa desconocen este aspecto de la Personalidad del Seсor.

Nuestros predicadores y maestros nos han engaсado. Han presentado un testimonio falso, una visiуn falsa. Ellos serбn responsables por sus palabras y nosotros seremos responsables si los seguimos.

Debido al grito de auxilio de David, saliу humo de la nariz del Dios del Cielo. Dios no es un ser humano. Йl es un Espнritu. Dios requiere del derramamiento de sangre para aplacar Su ira. Cristo naciу como ser humano. Pero Dios Padre es un Espнritu. Su amor es total. Su ira es total. Su estбndar de justicia es absoluto.

A un ser humano no le sale humo de la nariz. Un gobernante humano tampoco requiere que se le hagan ofrendas de sangre y de grasa. Antes de descartar el concepto de que a Dios le saliу humo de la nariz como algo "imaginado por los Hebreos", consideremos el hecho de que Dios es un Espнritu y no un ser humano - y temblemos con temor divino.

El fuego del juicio procede de la boca de Dios y con este se enciende la lumbre. Cuando los santos oran, el juicio le sigue. El fuego del juicio y de la convicciуn hace que la madera, el heno, y la paja en la vida de los hombres comience a quemarse. Fuego cae sobre las cabezas de quienes han perseguido a los santos y que luego han sido perdonados por ellos. Los adъlteros llevan el fuego en su seno. Los hipуcritas son sorprendidos por el temor. Todo lo que no puede habitar en el fuego Divino es consumido.

Un hombre santo o una mujer santa representa un terror para el Infierno y es motivo de condena y de tormento para quienes estбn a su alrededor. El espнritu que quema es contagioso. Aquel que habita en el fuego de Dios prueba, por medio del fuego, las obras de la carne revelando asн los pensamientos de todo corazуn.

Hemos sido escogidos para habitar en el Fuego Consumidor de Israel, y debido a esta elecciуn somos probados con fuego todo el dнa. Nuestras pruebas y mortificaciones no concluirбn hasta que todas nuestras imaginaciones, nuestros motivos, nuestros pensamientos, nuestras palabras y nuestras acciones hayan sido examinadas por el fuego de los juicios de Dios. Si aguantamos hasta el final poseeremos nuestra alma, que habrб sido purificada por el fuego Divino.

Cuando los justos oran, rogбndole a Dios que los libere de sus enemigos, toda criatura, toda cosa, y toda circunstancia de su medio ambiente recibe la visita del fuego de Dios. Todo lo que sea "carbуn", o combustible, arderб en llamas.

Dнa Diez

Rasgando el cielo, descendiу, pisando sobre oscuros nubarrones (Versнculo nueve).

El poder le pertenece a Dios. Cuando Йl se mueve, todos los cielos se inclinan. El pueblo de Dios le teme demasiado al diablo y no lo suficiente a Dios. Dios es el que tiene el poder, no Satanбs ni el Anticristo.

Es la opiniуn del autor que muy pronto caerбn sobre la tierra tiempos peligrosos. Cuando esto pase, muchos de los creyentes perderбn su fe en Dios. Pero los guerreros del Seсor, aquellos que estбn cumpliendo con Su voluntad aquн en la tierra, invocarбn al Seсor para que los libere. Entonces Dios rasgarб el Cielo y descenderб para liberarlos del maligno. Ningъn poder de Satanбs, ningъn Anticristo, es tan grande como Dios.

Aquellos que estбn promoviendo la "mentalidad del arrebato" estбn llenando a los creyentes de temor hacia el Anticristo. No estбn haciendo йnfasis en el Salmo Noventa y uno, ni en el Salmo Treinta y Cuatro, ni en ninguno de demбs pasajes que revelan que Dios tiene el poder de liberarnos de tiempos peligrosos. Mбs bien ellos nos estбn aconsejando (sin base en las Escrituras) que Dios sacarб a Sus santos de la tierra para que el "Anticristo todopoderoso" no nos pueda hacer daсo.

Sin embargo, tanto las Escrituras como la historia de Israel y de la iglesia Cristiana muestran el desdйn total que el Seсor le tiene al enemigo ya que lleva a Su pueblo con seguridad a travйs de toda dificultad sin daсo alguno (observa a Noй y su familia en el diluvio; a Israel en Gosйn; a Sadrac, Mesac y Abed-nego en el horno de fuego; a Daniel en el pozo de los leones).

Dios no tiene la costumbre de huir de sus enemigos ni de tener a Sus santos huyйndole al enemigo. La trompeta del Dнa del Seсor no tocarб la retirada. La trompeta anunciarб el ataque de Armagedуn.

Dios desciende. Йl no se sienta en los Cielos desinteresadamente mientras que nosotros somos asaltados por todos lados. Йl mismo viene a liberarnos de la mano del enemigo. Y en cuanto quienes estбn predicando el Evangelio del Reino a todas las naciones, el Seсor estarб con ellos hasta el fin del mundo.

Estamos acostumbrados a asociar al Seсor Jesъs con la luz, con una visiуn clara, con la plenitud de conocimiento, de sabidurнa y de entendimiento. Cuando Jesъs viene, todo se vuelve claro.

ЎPero Dios es Dios! A menudo escoge darnos perplejidad, escondiendo Sus mйtodos y Sus propуsitos. Una de las mayores pruebas de nuestra fe es cuando Dios nos pide que estemos por mucho tiempo sin comprender lo que nos estб pasando. El Seсor insiste que continuemos con toda fidelidad - hasta la muerte si es necesario. ЎSerнa mucho mбs sencillo si tan sуlo supiйramos lo que estб pasando en nuestras vidas y el resultado final a que se llegarб!

Por lo general, el Seсor no nos habla en una voz audible, dбndonos instrucciones en cuanto a Su voluntad. Generalmente tenemos que luchar en la oscuridad para salir adelante. Se nos prohнbe echar chispas y caminar a la luz de nuestro propio fuego. Debemos de confiar en el Seсor, esperando pacientemente que Йl estб cumpliendo nuestros deseos. Esperamos que Йl estй cuidando todo lo que Le hemos confiado.

Muy pocas veces Dios nos dice lo que tenemos que hacer; Su forma de hacer las cosas es dirigiendo nuestros pasos. Al hacer esto, Йl permanece como Dios - sin ser juzgado por nosotros.

Dios permite que tengamos hambre, que tengamos sed. Йl nos da agua de la Roca. Йl nos envнa manб desde el Cielo - sуlo lo suficiente para un dнa. Йl nos vuelve humildes en el desierto y nos hace saber que el hombre no vive sуlo de pan sino de toda Palabra que procede de Dios.

Dios escoge obrar en la oscuridad. Los santos mбs maduros saben esto. Los Cristianos nuevos se espantan cuando se enfrentan por primera vez a la oscuridad Divina. Ellos piensan que su mundo se les ha acabado. Tienen miedo. Ellos estбn acostumbrados a las cosas ligeras, a las situaciones alegres. Pero cuando les llega la hora de crecer, Dios empieza a acostumbrarlos a la oscuridad. Aprenden a caminar con Dios sin saber a donde van. Experimentan cosas extraсas. Dios usa la oscuridad para confundir a Sus enemigos y para enseсarle a Su pueblo a confiar en Йl implнcitamente.

El creyente nuevo quizб sirva a Dios siempre y cuando comprenda todo lo que estб pasando. El guerrero sirve a Dios aъn cuando no sabe bien a donde lo llevan ni por quй lo llevan ahн.

Benditos son los que han visto y han creнdo. Mбs benditos son los que no han visto y aъn asн han creнdo.

Los justos corren hacia la luz de Dios cuando la pueden ver. Pero tambiйn estбn dispuestos a estar silenciosos y pacientes en la oscuridad hasta que la luz verdadera del Seсor se ilumine ante ellos.

Dнa Once

Montando sobre un querubнn, surcу los cielos y se remontу sobre las olas del viento. (Versнculo diez)

Dios tiene la habilidad de moverse a una velocidad que la mente humana no logra comprender. Sin embargo, las respuestas a nuestras oraciones son frecuentemente demoradas. A veces se demoran tanto que queremos darnos por vencidos, queremos retirarnos. En otras ocasiones, se nos da la respuesta inmediatamente.

La paciencia es una de las piedras fundamentales del Reino de Dios. Todo santo verdadero sabe lo que significa esperar pacientemente a Dios - habiйndolo hecho todo, seguir aguantando.

Las Escrituras nos enseсan que algunas demoras son causadas por la resistencia del enemigo:

Entonces me dijo: "No tengas miedo, Daniel. Tu peticiуn fue escuchada desde el primer dнa en que te propusiste ganar entendimiento y humillarte ante tu Dios. En respuesta a ella estoy aquн. Durante veintiъn dнas el prнncipe de Persia se me opuso, asн que acudiу en mi ayuda Miguel, uno de los prнncipes de primer rango. Y me quedй allн, con los reyes de Persia. (Daniel 10:12,13 - NVI)

Sн, deseбbamos visitarlos -yo mismo, Pablo, mбs de una vez intentй ir-, pero Satanбs nos lo impidiу. (1 Tesalonicenses 2:18 - NVI)

Quй maravilloso es saber que nuestras oraciones son escuchadas desde el primer dнa. Pero quizб haya batalla espiritual asн que la llegada del mensajero puede demorar.

Observa que la hora para recibir la contestaciуn a esta oraciуn no era crucial. No era una emergencia. Cuando Daniel estaba en la cueva de los leones, la respuesta fue inmediata. Ningъn poder puede contra Dios cuando uno de Sus santos estб en peligro.

Otras demoras en recibir la respuesta a nuestras oraciones se deben a que todavнa no ha llegado el tiempo preciso. Quizб Dios nos revele lo que tiene planeado para nosotros pero el cumplimiento de la visiуn puede llegar unos veinte o treinta aсos despuйs. Esto nos aflige pero asн es como Dios opera. Siempre debemos de permitir que el Seсor interprete y cumpla a Su propio tiempo y a Su propia manera las visiones que Йl nos da.

Toda palabra que Dios haya pronunciado serб cumplida a su debido tiempo.

Pues la visiуn se realizarб en el tiempo seсalado; marcha hacia su cumplimiento, y no dejarб de cumplirse. Aunque parezca tardar, espйrala; porque sin falta vendrб. (Habacuc 2:3 - NVI)

Dнa Doce

Hizo de las tinieblas su escondite, de los oscuros y cargados nubarrones un pabellуn que lo rodeaba (Versнculo once).

A Dios le gusta esconderse, esconder Sus propуsitos y Sus acciones. Nuestro deber es buscar al Seсor. Nosotros no lo podremos encontrar hasta que lo busquemos con todo nuestro corazуn.

Gloria de Dios es ocultar un asunto, y gloria de los reyes el investigarlo. (Proverbios 25:2 - NVI)

Tъ, Dios y salvador de Israel, eres un Dios que se oculta. (Isaнas 45:15 - NVI)

Me buscarбn y me encontrarбn, cuando me busquen de todo corazуn. (Jeremнas 29:13 - NVI)

Por lo general, Dios no se muestra abiertamente a Sн mismo ni tampoco Sus propуsitos. Йl esconde Su gloria. Sуlo quienes lo dejan todo para dedicarse a buscar al Seсor logran descubrir los tesoros que Dios tiene guardados para los que Lo aman.

Pidan, y se les darб, busquen, y encontrarбn; llamen, y se les abrirб. (Mateo 7:7 - NVI)

Nosotros debemos de buscar el Reino de Dios y Su justicia.

Muchos de los creyentes de hoy son amantes de sн mismos. Ellos se vanaglorian, son arrogantes, orgullosos y altaneros. Ellos exigen que Dios respete todos sus derechos, que les asegure su comodidad y su placer en toda circunstancia - Ўahora mismo! їAcaso esta gente estб buscando el Reino de Dios y Su justicia o estб buscando su propia felicidad e importancia?

Dios conoce el corazуn del hombre, sabe que es orgulloso. Por esto, Dios ha escondido Su gloria para que ъnicamente los humildes y los sinceros puedan entrar el Reino.

A veces se dice que Jesъs enseсу con parбbolas para que la gente pudiera entender y recordar lo que Йl estaba diciendo en cuanto al Reino del Cielo. Esta no es la razуn por la que Jesъs enseсу con parбbolas. Jesъs enseсу en parбbolas para que el Reino del Cielo pudiera estar escondido de todos menos de quienes Dios encuentre merecedores de heredarlo.

Dнa Trece

A ustedes se les ha concedido que conozcan los secretos del reino de Dios -les contestу-; pero a los demбs se les habla por medio de parбbolas para que "aunque miren, no vean; aunque oigan, no entiendan". (Lucas 8:10 - NVI)

Estamos tan ansiosos por ganar conversos y por convertir al mundo entero que se nos hace difнcil aceptar el concepto que Dios deliberadamente le estй impidiendo a la gente entender el Evangelio del Reino del Cielo. Pero esto es lo que dice la Palabra de Dios.

La razуn por la que tenemos problemas con este concepto es porque estamos centrбndonos en el hombre en lugar de centrarnos en Dios. Juzgamos las cosas desde el punto de vista del hombre en lugar del punto de vista de Dios.

Dios es el Poseedor de gloria infinita y de tesoros ilimitados. Йl tiene mucho cuidado escogiendo a quien le permite entrar en Su gloria y obtener Sus tesoros.

Ъnicamente quienes escojan humillarse como un niсo pequeсo podrбn ver el Reino y entrar en el Reino. Quienes sean orgullosos, quienes crean que Dios les debe algo, a ellos nunca se les permitirб entrar al Reino.

Dios hace de la oscuridad Su lugar secreto y se esconde de toda criatura excepto de quienes Йl encuentra merecedores de conocerlo y de recibir Sus dones.

ЎCуmo seguimos laboriosamente, aсo tras aсo, tratando de conocer al Seсor, tratando de agradarle y guardando Sus mandamientos! Son pocos y esparcidos los momentos que logramos tener una visiуn breve de Йl, pero estas pruebas de nuestra fe bien que valen la pena.

La mayor parte del tiempo nos vemos ante "aguas oscuras y nubes espesas del Cielo", y por esto existe la tentaciуn de vivir en el mundo lo mбs cуmodos posibles y no presionamos hacia las cosas de Dios.

Aguas oscuras y nubes espesas hoy. Maсana, una feliz bienvenida a la tierra donde el dнa nunca se acaba, siempre y cuando logremos llegar hasta el final. Sabemos que Dios premia a los que Lo buscan. Nuestros ojos fнsicos contemplan la oscuridad. Nuestro espнritu gime debido al pecado y a la opresiуn que abundan por todos lados. Pero nuestros ojos de fe contemplan la tierra lejana y al Seсor Jesъs a la derecha de Dios.

Aъn ahora se abre ante nosotros la puerta del jardнn de Dios y al echarle un vistazo quedamos encantados. Gloria y alegrнa sin fin es lo que les espera a quienes son fieles hasta la muerte en buscar al Dios de Israel, al Dios que se esconde a Sн mismo.

Dнa Catorce

De su radiante presencia brotaron nubes, granizos y carbones encendidos (Versнculo doce).

Dios estб rodeado por el esplendor de Su propia gloria. Pero Su radiante Presencia estб escondida detrбs de nubes. Conforme Dios responde a la oraciуn de un guerrero, granizos y carbones encendidos salen de la radiante Presencia Divina y atraviesan las nubes.

Podemos pelear hasta llegar a la victoria cuando nos damos cuenta de que Dios estб castigando y afligiendo a nuestros enemigos. Las oraciones de los santos llevan sufrimiento a las fuerzas de la oscuridad que tratan de engaсarnos y de robarnos la Presencia del Seсor.

Nuestros enemigos no permanecen ilesos cuando clamamos al Seсor. Ellos enfrentan a un Seсor de los Ejйrcitos enojado que pelea en su contra en nombre de los justos.

El granizo es un arma que Dios usa en el dнa de batalla. Manifiesta la indignaciуn del Seсor.

Mientras los amorreos huнan de Israel, entre Bet Joron, y Azeca, el Seсor mandу del cielo una tremenda granizada que matу a mбs gente de la que el ejйrcito israelita habнa matado a filo de espada. (Josuй 10:11 - NVI)

їHas llegado a visitar los depуsitos de nieve de granizo, que guardo para tiempos azarosos, cuando se libran guerras y batallas? (Job 38:22,23 - NVI)

A veces, el enemigo estб dentro de nuestra propia personalidad.

Dнa Quince

Nuestro Dios es un Fuego consumidor. Su Naturaleza es como la del fuego. La carne y las obras del hombre son madera, heno y rastrojo. No son de calidad eterna. No pueden pasar por el fuego sin ser consumidos.

A travйs de los siglos de la civilizaciуn, el hombre ha intentado tratar con Dios, evadir a Dios y complacer a Dios. Con la excepciуn de esos momentos y lugares en donde el "conocimiento" ha obstaculizado nuestra habilidad de percibir la Presencia de Dios en la creaciуn, el hombre ha reconocido que Dios es el punto mбs importante de nuestra existencia. El ser humano separado de Dios estб incompleto, estб desprovisto de recursos y del propуsito de su existencia.

Nosotros somos barro. Dios, Cristo y el Espнritu Santo son Divinos, eternos, Fuego santo. Ellos son Dios. Nosotros somos el polvo de la tierra. Somos polvo y al polvo regresaremos.

Si fuйramos llevados ante la Presencia ardiente del Dios Todopoderoso serнamos consumidos. Somos polvo y sin embargo somos orgullosos, arrogantes, y estamos listos para igualar nuestro ingenio y nuestra rectitud con nuestro Creador. Con razуn Dios se rнe de nosotros (Salmo 2:4).

Pero cuando Dios deja de reнrse envнa carbones encendidos desde Su Presencia. Estos carbones encendidos consumen todo aquello que no ha sido forjado en Йl. Llevan el juicio Divino a todo lo que es maldad.

Los ojos del Seсor Jesъs resplandecen "como llama de fuego" (Apocalipsis 1:14). Conforme Cristo camina entre las iglesias de la tierra va probando cada una de nuestras obras. Todo lo que no sea de Su agrado lo expone y lo somete a juicio. Nosotros debemos de arrepentirnos y dejar nuestros malos caminos o ser castigados severamente por el Seсor.

Cuando uno de los guerreros de Dios es atacado y clama para ser liberado, granizo y carbones encendidos proceden de la Presencia del Seсor. Los enemigos son abatidos por la granizada. Los carbones encendidos caen sobre aquello que no le agrada al Seсor y lo quema. Se rompe todo yugo. Se destruye toda obra de injusticia.

Todo aquel que quiera tratar con Dios deberб reconocer que Dios es un Fuego que consume y que las imaginaciones y las obras de los seres humanos serбn quemadas.

Dнa Diecisйis

En el cielo, entre granizos y carbones encendidos, se oyу el trueno del Seсor, resonу la voz del Altнsimo (Versнculo trece).

Cuando Dios trata con Sus enemigos no usa la voz dulce y suave de la razуn y de la sъplica. Dios "ruge" en contra de Sus enemigos.

Rugirб el Seсor desde Siуn, tronarб su voz desde Jerusalйn, y la tierra y el cielo temblarбn. Pero el Seсor serб un refugio para su pueblo, una fortaleza para los israelitas. (Joel 3:16 - NVI)

Dios tiene enemigos y trata con ellos severamente. Dios les habla suave y amorosamente a Sus hijos, a los que Йl estб guiando y enseсando. Pero cuando el Seсor se lanza a la guerra, lo hace con enfado ardiente. Los demonios le temen a Dios, al Espнritu de Dios, al Seсor Cristo Jesъs. Nosotros los Cristianos no comprendemos aъn el terror del Seсor; pero a medida que se aproxime el Dнa del Seсor, Йl comenzarб a revelarnos este aspecto de Su Personalidad.

Pongamos en contraste el rugido y el trueno de Dios con la callada atmуsfera de la iglesia tradicional, con un уrgano tocando suavemente como mъsica de fondo. En un futuro no muy distante, llegarб el Dнa en el que los pecadores en Siуn se aterrorizarбn. El temor sorprenderб a los hipуcritas. El Seсor de la iglesia Cristiana aparecerб tal y como Йl Es. La mayorнa de los que profesan fe en Cristo quedarбn estupefactos con lo que verбn en esa hora tan espantosa.

Debido a la ignorancia que tenemos en cuanto a la Persona de Dios, nosotros los Cristianos le hemos estado dando al mundo un testimonio falso de Dios. En nuestro esfuerzo por "ganar almas para Cristo" no hemos enseсado el propуsito total de Dios. Estamos tratando de que las Escrituras le sean agradables a la gente para que se hagan miembros de nuestras iglesias.

Ya que las iglesias Cristianas no le han enseсado al mundo el temor al Seсor, Dios, en Su gran amor, ha preparado un avivamiento tremendo para los ъltimos dнas. Este es el avivamiento de las lluvias tardнas representado simbуlicamente en los "dos testigos" del Apocalipsis, Capнtulo Once. Ademбs de dar testimonio de la pronta venida del Reino de Dios de justicia a la tierra, los dos testigos (los santos ungidos) harбn caer calamidades sobre las naciones (asн como lo hicieron Moisйs y Elнas). Con sus oraciones y sus testimonios, los santos atormentarбn a los pueblos de la tierra.

A travйs de estas calamidades y tormentos serб que las naciones empezarбn a comprender la verdadera Naturaleza de Dios y de Su Reino que pronto vendrб con violencia a la tierra.

La voz de Dios es granizos y carbones encendidos.

Se habla mucho hoy en dнa sobre la paz y la justicia. Lo vemos constantemente en la radio, en la televisiуn y en la prensa.

Pero la gente sigue igual. Todo el mundo trata de aprovecharse de cada situaciуn mientras que trata de explicar con palabras que lo que hace es para el bien de la humanidad. Los hombres son mentirosos e intrigantes. Todos buscan su propio bien y no las cosas del Seсor.

Dios sabe que las exhortaciones para decir la verdad y para practicar la justicia frecuentemente son una pйrdida de tiempo. Cuando Dios desea que algo pase, habla con granizo y carbones encendidos. Cuando a una persona le empieza a caer granizo sobre la cabeza y comienza a quemarse por el fuego, entonces quizб considere cambiar su comportamiento (algunas no cambiarбn ni aъn bajo estas circunstancias). Quizб hasta entonces comience a considerar seriamente las Palabras del Seсor.

Dios comprende muy bien lo engaсoso del corazуn humano. Йl sabe que la gente no cambiarб hasta que no se vea abatida, hasta que tengan dolor o miedo. El Seсor sн cuenta con algunos hijos obedientes que le obedecerбn rбpidamente y con diligencia. Pero quizб sea cierto que hayan aprendido esta rapidez y diligencia a travйs del lenguaje del granizo y de los carbones encendidos.

Dios derrama granizo y carbones encendidos sobre Sus enemigos. Entonces ellos se dispersan ante Su Presencia.

Dнa Diecisiete

Lanzу sus flechas, sus grandes centellas; dispersу a mis enemigos y los puso en fuga. (Versнculo catorce).

Sabemos que el diablo lanza flechas encendidas a los santos. Pero el Seсor tiene Sus propias flechas.

Nosotros no podemos ver el dolor del enemigo. Podemos de cierta manera darnos cuenta de su sufrimiento basбndonos en el terror que los demonios experimentaban cuando Jesъs se les acercaba. Ellos temнan que Jesъs los atormentara.

De pronto le gritaron: -їPor quй te entrometes, Hijo de Dios? їHas venido aquн a atormentarnos antes del tiempo seсalado? (Mateo 8:29 - NVI)

Si pudiйramos ver lo que nuestras oraciones en contra del enemigo estбn realmente logrando, quizб pasarнamos mas tiempo sobre nuestras rodillas. Nosotros nos damos de nuestras propias angustias. De lo que no nos percatamos es que cuando una persona justa clama al Seсor para que lo libere, ЎDios aflige a los demonios! Dios ataca a Sus (y a nuestros) enemigos con Sus centellas. Йl los hace padecer dolor hasta que se retiran del campo de batalla.

Satanбs no le teme a las actividades de las iglesias Cristianas. Nuestros himnos, nuestros planes de construcciуn, aъn en algunos casos nuestras enseсanzas, no son mбs que una pequeсa molestia para йl. De hecho, el Anticristo va a subsidiar a las iglesias de Laodicea. Cuando las iglesias estйn siendo ayudadas por el gobierno, los miembros de las iglesias se adormecerбn confiando en su riqueza material.

Sin embargo, hay Personas a quienes Satanбs teme con terror mortal. Le teme al Padre. Le teme al Hijo. Le teme al Espнritu Santo.

Nuestras actividades religiosas son motivo de poca preocupaciуn para las fuerzas del Infierno. Pero cuando un guerrero Cristiano empieza a invocar al Seсor, el Infierno se aterra.

El dнa en que la iglesia de Cristo comprenda que no puede hacer nada por sн misma sino que tiene que confiar para todo en la sabidurнa y en el poder de Cristo - ese mismo dнa Satanбs habrб sido derrocado.

Pero debido al pecado y al egoнsmo existente en los creyentes en Cristo, parece ser que esa hora de dependencia en Cristo no llegarб hasta que la tribulaciуn, la persecuciуn y la maldad hayan alcanzado proporciones espantosas, de tal manera que el hombre religioso bien intencionado no pueda ya hacer uso de las cosas del Seсor para su propio beneficio.

Esa hora de presiуn ya estб sobre nosotros, ademбs de un derramamiento de la Gloria de Dios de proporciуn nunca antes vista. Tanto los vientos del norte como los del sur han comenzado a soplar sobre el jardнn del Seсor. El resultado serб una novia bellнsima que confнa plenamente en su Seсor y que Le es sumamente obediente.

Dнa Dieciocho

A causa de tu reprensiуn, oh Seсor, y por el resoplido de tu enojo, las cuencas del mar quedaron a la vista; Ўal descubierto quedaron los cimientos de la tierra! (Versнculo quince).

El corazуn humano es engaсoso por sobre todas las cosas (Jeremнas 17:9). Es perverso. Es corrupto. Se asemeja a muchos canales de agua, cambiando continuamente de curso; capaz de esconder sutilmente lo que verdaderamente motiva nuestras palabras y acciones. No es posible que una persona pueda comprender sus intenciones mбs profundas ni las de los demбs.

Pero Dios escudriсa la mente y pone el corazуn a prueba. Dios nos comprende completamente - por dentro y por fuera.

Cuando el Seсor llega con Sus granizos, Sus carbones encendidos, Sus flechas, Sus truenos y Sus centellas, estas aguas que nos esconden se separan y comenzamos a comprender quй es lo que nos estб causando conflicto. La verdadera naturaleza de toda persona y de toda cosa se manifiesta. Los cimientos de la tierra quedan al descubierto. Todo lo que ha sido escondido es revelado. Esto es lo que ocurre cuando el Seсor se acerca a nosotros.

A veces, seguimos nuestras ideas religiosas durante muchos aсos. Asumimos que Dios acepta nuestras ofrendas, y que estб contento con nuestra persona. No comprendemos nuestra propia personalidad.

Luego llega el momento para que Dios nos atraiga mбs hacia Йl. Para hacerlo tiene que purgarnos de esas caracterнsticas de nuestra personalidad que Le son desagradables. Es importante que cada santo comprenda que el Seсor nunca hace concesiones con Sus deseos. Йl sabe cуmo quiere que sea cada persona. Йl nunca harб concesiones. Йl nunca se conformarб con menos de lo que tiene previsto, y el individuo que se resista a Cristo perderб el rango que le corresponde en el Reino de Dios.

Debemos estar dispuestos a cambiar. Si Cristo se ha propuesto obtenernos y si hay cosas en nuestra personalidad que no le parecen bien, Йl nos castigarб severamente para ayudarnos a hacer los cambios necesarios. Pero si insistimos en salirnos con la nuestra no seremos aceptados.

El guerrero implora liberaciуn de sus enemigos y el Seсor deja al descubierto los abismos de las aguas y los cimientos del mundo. Йl lo hace con una fuerte reprensiуn. No debemos de desmayar cuando el Seсor nos reprende ya que Йl reprende al que ama. Йl azota a todo hijo que recibe. Cuando somos reprendidos debemos de confesar nuestros pecados y nuestro egoнsmo y renunciar a ellos.

Tan pronto le confesemos al Seсor nuestros pecados, arrepintiйndonos de nuestro orgullo y de nuestra voluntad propia, el Seсor trata muy enfadado con quienes nos estбn afligiendo. Con esto podemos notar que la oraciуn del guerrero resulta no solamente en su liberaciуn del problema sino tambiйn en su propia purificaciуn ante Dios. Es un hecho que cuando los caminos del hombre le son agradables al Seсor, el Seсor lo lleva a la paz y al reposo (Proverbios 16:7).

Dнa Diecinueve

Extendiendo su mano desde lo alto, tomу la mнa y me sacу del mar profundo (Versнculo diecisйis).

Dios contesta nuestras oraciones "desde lo alto". Nosotros no tenemos que contestar nuestras propias oraciones. Quй alivio es saber que nuestro cansancio y nuestras perplejidades no afectan el resultado de nuestras plegarias. Dios no estб ni cansado ni confundido. Toda fuerza y sabidurнa se encuentran en el Seсor Jesъs. Йl envнa fuerza desde su santuario en el Cielo.

Йl nos levanta a cada uno - personalmente. Dios conoce cada detalle de nuestra vida. La liberaciуn, la transformaciуn, la resurrecciуn - todos son logrados de manera personal e individual. El Seсor siempre se dirige a los vencedores, a los guerreros de Dios, uno a la vez. Йl nunca se dirige a los que salgan vencedores sino "al que salga vencedor" (Apocalipsis 2:7).

No habrб un "mar" de gente sobre la tierra nueva. En la tierra nueva que estб por venir no habrб una masa de humanos, no habrб una muchedumbre de personas, no habrб una multitud que pueda ser llevada de un lado hacia otro por vientos espirituales. Cada individuo serб conocido por el Seсor y por los santos gobernantes del Seсor.

Cuando oramos por la liberaciуn, Dios nos saca de muchas aguas. Hay ocasiones durante nuestro peregrinaje cuando un sinnъmero de problemas nos caen encima. El futuro parece ser lъgubre y sin alegrнas.

Entonces clamamos al Seсor. No nos rendimos ni cedemos a las voces que nos aconsejan tomar diversas acciones. Nosotros clamamos al Seсor. Oramos hasta que Йl viene. Cuando Jesъs aparece Йl nos saca de muchas aguas. Nos libera de todos nuestros temores. Nos libera de todas nuestras aflicciones (aunque quizб deje una o dos por algъn tiempo para nuestro perfeccionamiento).

Debemos acordarnos de no medir la habilidad que tiene Dios para liberarnos con nuestra propia habilidad de lo que es posible y lo que no es posible. Dios creу el universo y Йl hace Su voluntad tanto en el Cielo como en la tierra. Con Dios, todas las cosas son posibles. Si todos los mares del mundo fueran a cubrirnos, para Dios no serнa ningъn problema secarlos. Nosotros no tenemos que convocar a las fuerzas y a la sabidurнa para contestar nuestras propias oraciones. Confiemos en Dios Todopoderoso.

Dнa Veinte

Me librу de mi enemigo poderoso, de aquellos que me odiaban y eran mбs fuertes que yo (Versнculo diecisiete).

Aparentemente, muchos si no es que la mayorнa de los Cristianos tienen un concepto muy pobre de la habilidad de su enemigo o de la intensidad del odio que йl le tiene a cada uno de los Cristianos. Satanбs conoce a todo Cristiano, a todo seguidor de Cristo, y se estб dedicando a la destrucciуn de cada uno de ellos. El odio es personal y mбs depravado de lo que jamбs pudiйramos concebir.

La batalla no es de poder sino de engaсo. Cristo destruyу la autoridad de Satanбs cuando muriу en la cruz del Calvario. Satanбs no tiene la autoridad de tocar a ningъn creyente en Cristo. Somos libres para escoger servir a la rectitud si asн lo deseamos.

Pero Satanбs es el maestro del engaсo. Йl es demasiado astuto para nosotros. Con su sabidurнa, Йl nos aleja de la verdad que esta en Cristo y de esta manera logra que perdamos nuestra herencia.

Йl es demasiado hбbil para nosotros. Por esto el Seсor Jesъs nos aconsejу que orбramos continuamente para que Dios nos librara del maligno.

La йpoca en que vivimos es un ejemplo excelente. A los Cristianos de las naciones ricas y educadas de nuestra йpoca se les estб enseсando estar al pendiente del Anticristo. Pero el espнritu del Anticristo ya los ha vencido. El testimonio de la Persona justa de Dios y de Su voluntad ya ha sido casi eliminado en Europa, en los Estados Unidos, y en Escandinavia. Los paнses que en otros tiempos habнan sido centros de justicia y de actividad misionera ahora son los anfitriones de iglesias Cristianas sin justicia, sin santidad, sin poder, sin temor a Dios. El Anticristo, por la sabidurнa de Satanбs, ya los ha vencido - y ellos ni cuenta se han dado.

El Anticristo ha logrado esto por medio del amor que tiene el hombre hacia sн mismo. Se ha corrompido la doctrina Cristiana por el йnfasis exagerado de la gracia; por la doctrina de la evacuaciуn de los creyentes antes de la tribulaciуn (lo cual ha sido muy aceptado porque las personas creen que Dios los ama demasiado como para permitirles sufrimiento); por el йnfasis exagerado en el amor de Dios; por el uso de la mъsica en las iglesias como sustituciуn a la obra del Espнritu Santo; por el йnfasis en edificios bien decorados; por enseсarles a los creyentes que Dios quiere, por sobre todas las cosas, que ellos sean ricos y felices; por la sustituciуn del "pensamiento positivo" en lugar de la fe; por la enseсanza de que como Cristo ya estб en nosotros entonces no hay necesidad para la oraciуn continua y constante; por la corrupciуn del ministerio que ha producido dirigentes dados a la codicia, a la inmoralidad, y al agrandamiento propio. El Anticristo ya ha vencido a los santos, y ha logrado su victoria mediante la comodidad, el entretenimiento y la prosperidad material.

Mientras tanto, las naciones del mundo siguen a oscuras, esperando que llegue el dнa en que Dios y Cristo entren en la Iglesia y le den a toda la humanidad verdad, justicia y paz (Isaнas 42:4).

Dнa Veintiuno

Hemos subestimado al enemigo. No nos hemos dado cuenta de que es demasiado astuto para nosotros. No hemos invocado desesperada y continuamente al Seсor de los Ejйrcitos.

El Espнritu Santo que estб en nosotros es mбs grande que el Anticristo y siempre nos permite vencer las mentiras del Anticristo. Pero como hemos caminado en la carne y no en el Espнritu el Anticristo ha podido vencer el testimonio.

Jesъs nos advirtiу cuidadosamente que si le pertenecemos a Йl, el mundo nos odiarб. No somos del mundo, por lo tanto, el mundo nos odia. Satanбs es el dios de esta йpoca y su odio hacia nosotros prevalece.

A travйs de los siglos, el odio de Satanбs se ha expresado en la tortura y en la muerte de los santos. Pero estas persecuciones sуlo han logrado purificar al Cuerpo de Cristo.

En los ъltimos dнas, Satanбs continuarб persiguiendo a los Judнos, una raza que йl odia con furia salvaje porque ha sido escogida por el Seсor.

Pero la estrategia de Satanбs para la destrucciуn de los Cristianos es de un tipo diferente. Tratarб de destruir a la Iglesia por medio de la prosperidad. Este es un golpe maestro. Estб teniendo bastante йxito. La gente que orarнa y buscarнa a Dios cuando hay persecuciуn estб dispuesta, cuando no estб siendo amenazada, a descuidar a Cristo para adquirir riquezas materiales.

La intenciуn de Satanбs es "amar" a la Iglesia hasta conducirla al Lago de Fuego. El Anticristo va a subsidiar a las iglesias Cristianas. Los creyentes no comprenden la importancia tan grande que es la separaciуn total del mundo. Si el mundo "acepta a Cristo", asн es como deberнa de ser (piensan ellos). їPor quй no debe de ser amigable el gobierno hacia las iglesias de Cristo?

Despuйs de todo їacaso no debe Israel de ser la "cabeza" en lugar de la "cola"?

Verdaderamente que Israel estб destinada a ser la cabeza y no la cola. Pero no en riquezas materiales en la йpoca actual. Nuestro reino no es de este mundo. Cuando el Seсor aparezca, Israel serб exaltada como el gobierno central de todas las naciones.

Dнa Veintidуs

Cristo es el ъnico Seсor y Rey legнtimo de todos los pueblos sobre la tierra. Йl no le estб pidiendo a las naciones de la tierra que apoyen a Sus iglesias. Йl estб mбs bien exigiendo que todas las naciones de la tierra se arrepientan y sean bautizados, reconociйndolo como el ъnico Rey verdadero. A Jesъs no le basta con que las naciones dejen en paz a las iglesias; Йl exige que las personas de las naciones se conviertan en sus discнpulos (Mateo 28:19).

No hay ninguna naciуn grande hoy en dнa que estй dispuesta a arrepentirse y aceptar la soberanнa de Cristo. Una naciуn quizб estй dispuesta a otorgar libertad religiosa si sintiera que era lo que mбs le convenнa hacer. Cristo no estб buscando "libertad religiosa" para Sus iglesias. Йl estб exigiendo obediencia incondicional hacia Йl de parte de todos los ciudadanos de todas las naciones de la tierra.

Siempre que nuestro "evangelio" aparente estar sirviendo para el bienestar del pueblo, el gobierno del Anticristo serб amable con nosotros. Los dirigentes mundiales endosarбn y apoyarбn nuestros esfuerzos para alimentar y vestir a la humanidad.

Pero en el momento que anunciemos que Cristo exige que todas las personas de la tierra se arrodillen ante Йl - en ese momento contemplaremos la furia del Infierno.

Dios le ha dado a Cristo las naciones de la tierra como Su (y nuestra) herencia. Satanбs desea que las naciones de la tierra le sirvan a йl. Serб en el бrea de la soberanнa, del gobierno, donde se llevarб a cabo la batalla.

Siempre y cuando las iglesias hablen de huir al cielo, el Infierno no estarб muy preocupado. Pero cuando mostremos nuestra resoluciуn de que se haga la voluntad de Dios en la tierra como en el Cielo, entonces estamos desafiando los propуsitos de Satanбs para la tierra y para la humanidad. A Satanбs le encantarнa que Dios evacuara a los odiados santos para llevбrselos al Cielo y mantenerlos ahн por toda la eternidad - Ўcualquier cosa con tal de sacar a Cristo de la tierra!

El Reino, o el dominio, del Cielo estб cerca. Ahora hemos llegado al conflicto de las йpocas, a la batalla por el control de las multitudes del mundo. Cristo serб el victorioso segъn el deseo de Dios Todopoderoso. Pero en estos dнas climбticos contemplaremos la furia de Satanбs y la ira de Dios. Ningъn ser humano podrб aguantar solo en la hora que se aproxima. Si no somos parte de Cristo seremos arrasados por el torbellino junto con los demбs escombros. їDуnde estarб entonces toda la vanagloria del hombre?

Dнa Veintitrйs

En el dнa de mi desgracia me salieron al encuentro, pero mi apoyo fue el Seсor (Versнculo dieciocho).

Tarde o temprano el guerrero aprende esta lecciуn. Nuestro enemigo espera hasta el dнa de nuestra desgracia para echбrsenos encima.

Vamos hacia adelante por un tiempo en nuestra vida Cristiana. Poco a poco se va carcomiendo nuestra consagraciуn. Nos volvemos descuidados en la oraciуn, en la lectura de las Escrituras, en reunirnos con los santos. Pequeсos pecados y engaсos empiezan a brotar en nuestra personalidad pero no los notamos. Nosotros "sentimos" como si Dios estuviera con nosotros y como si estuviera complacido de nuestra personalidad y de nuestro comportamiento. No parece haber ninguna prueba de que Йl estй disgustado con nosotros. Y sin embargo, no estamos presentando nuestros cuerpos como sacrificio vivo. Nos estamos olvidando de que Dios espera que obedezcamos la Palabra ya sea que tengamos o no seсales y direcciones Divinas de que debemos de hacerlo.

El enemigo se da cuenta de que nuestra vida espiritual se estб debilitando, y aguarda el momento oportuno. Con gran cuidado, con sigilo y con astucia nos prepara una trampa.

Y de repente nos la tiende. La hora de nuestra calamidad ha llegado.

Esta es la hora de Satanбs. Se nos echa encima. Ahora tenemos que luchar por conservar nuestra vida misma. Tratamos de sacudirnos como lo hizo Sansуn. Pero nuestras fuerzas se han ido. Todas esas horas que hemos pasado recibiendo al mundo dentro de nuestra personalidad a travйs de la televisiуn y de otros medios, descuidбndonos en la oraciуn, abandonando el estudio de la Palabra de Dios, y olvidбndonos de reunirnos con creyentes fervientes, nos ha dejado dйbiles e indefensos. Las aguas del mundo estбn adentro de nosotros y nos estamos hundiendo.

Si en esta hora crнtica invocamos al Seсor, Йl nos ayudarб. Pero es posible que suframos mucho en las manos del enemigo. Se nos hizo creer que nuestro medio ambiente era seguro. Si nuestros ojos espirituales hubieran estado abiertos hubiйramos visto las fuerzas tan terribles que azotaban a nuestro alrededor y que sуlo gracias a la mano protectora de Dios es que no fuimos arrasados por ellas.

Despuйs de una experiencia como esta aprendemos a caminar diligentemente con el Seсor en todo momento. Le damos poca importancia al mundo y mantenemos el alma fuerte a travйs de la oraciуn constante, de la meditaciуn en la Palabra de Dios y de la comuniуn con creyentes fervientes. No basta con asistir a una iglesia grande, aъn si es evangйlica, donde no se nos ponen exigencias. Debemos de tener comuniуn constante con discнpulos fervientes del Seсor (si esto es posible). Debemos de exhortarnos los unos a los otros cada dнa si queremos evitar ser atrapados en una de las trampas de Satanбs.

Dнa Veinticuatro

Me sacу a un amplio espacio; me librу porque se agradу de mн (Versнculo diecinueve).

A veces, se van acumulando en el guerrero las presiones hasta que parece que estб encerrado en una pequeсa prisiуn. Se siente acorralado por las circunstancias. No se puede mover en ninguna direcciуn. Estб afligido, cansado y es obligado a depender totalmente en el Seсor. En estos momentos es difнcil mantenerse firme en el Seсor.

Debemos de seguir esperando pacientemente en el Seсor y al mismo tiempo estar atentos en oraciуn. Si hacemos esto llegara el dнa de la liberaciуn. El Seсor nos llevarб a un lugar amplio. ЎCuбnto nos regocijaremos y alabaremos al Seсor en esa hora porque las bendiciones del Seсor nos enriquecen y Йl no le aсade ningъn dolor! El Seсor no le negarб nada bueno a quien camine con rectitud.

Dios liberу a David de sus enemigos porque Йl se deleitaba en David. A pesar de que David pecу en ocasiones, Dios lo considerу un hombre que siempre buscaba agradar al Seсor. Dada la conducta de David, es posible que algunos de nosotros quizб no pensemos que David era un hombre que buscaba agradarnos en todo. Pero el estбndar de Dios no siempre es nuestro estбndar.

Cuando Abram tenнa noventa y nueve aсos, el Seсor se le apareciу y le dijo: - Yo soy el Dios Todopoderoso. Vive en mi presencia y sй intachable. (Gйnesis 17:1 - NVI)

El mandato de "ser intachable" es causa de tropiezo para muchos creyentes. El motivo de esto es que ellos tienen su propio estбndar de perfecciуn que no es el mismo estбndar de Dios. Ellos saben que nunca podrбn lograr sus propios estбndares, asн que se desesperan. Pero Dios no nos ha llamado para lograr nuestro propio estбndar de perfecciуn sino Su estбndar de perfecciуn.

Muchos de los hйroes de la fe no tenнan las personalidades que podrнamos llamar intachables. De hecho, probablemente no nos hubiera gustado asociarnos con algunos de ellos. Pero el Seсor se deleita en Su variedad de guerreros porque cumplen Su estбndar.

Dios tiene un estбndar ъnico para cada uno de nosotros. Si nosotros, por la gracia del Seсor Cristo Jesъs, hacemos precisamente aquello que Dios nos pone por delante, entonces Йl nos considerarб intachables, perfectos. Йl se deleitarб en nosotros. Ya que se deleita en nosotros, Йl nos liberarб de todas nuestras aflicciones y de todos nuestros problemas.

Si damos el fruto que Dios ha dispuesto que demos y que nos estб permitiendo dar, entonces Dios nos darб todo lo que le pidamos en el nombre de Jesъs (Juan 15:16). En este caso, Dios no nos oye por ser inoportunos, o por nuestra insistencia en la oraciуn, sino porque Йl se deleita en nosotros. El guerrero lleva a cabo la voluntad de Dios en la tierra. Por lo tanto, Dios se complace en йl y lo libera.

Dнa Veinticinco

El Seсor me ha pagado conforme a mi justicia; me ha premiado conforme a la limpieza de mis manos (Versнculo veinte).

Uno de los errores mбs grandes de la teologнa evangйlica actual es la enseсanza que nosotros los Cristianos no cosechamos lo que sembramos. Siempre ha sido cierto y siempre serб cierto que Dios nos premia de acuerdo a nuestra rectitud, de acuerdo a como Йl ve la limpieza de nuestras manos.

Hablбndole al candelabro de oro, a la iglesia Cristiana de Tiatira, Jesъs le advierte: A los hijos de esa mujer los herirй de muerte. Asн sabrбn todas las iglesias que yo soy el que escudriсa la mente y el corazуn; y a cada uno de ustedes lo tratarй de acuerdo con sus obras. (Apocalipsis 2:23 - NVI)

Es difнcil comprender como es que ha ocurrido esta perversiуn tan grande en la doctrina de Pablo sobre la gracia, sobretodo dada la devociуn y a la habilidad de los eruditos Cristianos. Pero ha ocurrido y el resultado ha sido destructivo en cuanto al testimonio Cristiano se refiere.

їDe dуnde sacamos el concepto que ser salvo por la gracia significa que Dios no se fija en nuestra conducta? їHabrб sido acaso por los argumentos de Pablo contra los Judaizantes, en donde Pablo explicaba que el hombre no puede salvarse observando la Ley de Moisйs sino que debe de recibir la redenciуn de Dios por medio de Cristo? їAcaso esta reacciуn en contra de los Judaizantes es la que ha sido estirada y jalada hasta lo mбximo ha tal grado que hace aparecer a Pablo como si estuviera diciendo que los Cristianos Gentiles, a diferencia de los demбs santos de la historia, pueden andar en pecado sin tener que pagar la penalidad? - їSin morir espiritualmente?

Aъn el repaso mбs superficial de los escritos de Pablo revelarнa, sin la menor duda, que Pablo enseсу que el creyente que continъe pecando despuйs de haber recibido a Cristo acarrea sobre sн mismo el juicio de Dios y no puede heredar el Reino de Dios.

El guerrero Cristiano que tenga las manos sucias llevarб la derrota a todo el ejйrcito y el juicio sobre sн mismo, como le pasу a Acбn. Nuestro enemigo vive en la injusticia, en la impureza y en la desobediencia a Dios. Cuando nos conducimos de una forma injusta, o impura, o desobediente y rebelde, ya nos hemos pasamos al lado del enemigo. Nos hemos rendido. Hemos sido derrotados.

El Reino de Dios es Dios en Cristo en los santos haciendo la voluntad de Dios. El propуsito de la guerra Cristiana es llevar a cabo la voluntad de Dios en la tierra como en el Cielo. Cuando el santo desobedece las leyes del Reino de Dios, йl cae bajo el juicio de Dios. La ъnica oraciуn que Dios escucharб en ese caso es la oraciуn del arrepentimiento.

El Seсor oyу la oraciуn de David y lo liberу porque, ante los ojos de Dios, David tenнa las manos limpias.

Dнa Veintisйis

Pues he andado en los caminos del Seсor; no he cometido mal alguno ni me he apartado de mi Dios (Versнculo veintiuno).

David fue un hombre justo. Abraham fue un hombre justo. Noй fue un hombre justo. Daniel fue un hombre justo.

Las Escrituras tienen esto que decir en cuanto a los padres de Juan el Bautista:

Ambos eran rectos e intachables delante de Dios; obedecнan todos los mandamientos y preceptos del Seсor (Lucas 1:6 - NVI)

La fуrmula evangйlica de la salvaciуn se basa en parte en el concepto de que ningъn ser humano es justo y de que cualquier intento hacia la justicia es un esfuerzo vano. Este concepto estб fundado en pasajes como los siguientes:

Pero todos se han descarriado, a una se han corrompido. No hay nadie que haga lo bueno; Ўno hay uno solo! (Salmo 14:3 - NVI)

Todos somos como gente impura; todos nuestros actos de justicia son como trapos de inmundicia. Todos nos marchitamos como hojas: nuestras iniquidades nos arrastran como el viento. (Isaнas 64:6 - NVI)

Este es el problema de construir una doctrina tomando versнculos de aquн y de allб. Si leyйramos Isaнas 64:5, el versнculo anterior al citado, nos darнamos cuenta que el Espнritu de Dios estб presentando un contraste, como lo hace en tantos otros pasajes, entre los justos y los malvados:

Sales al encuentro de los que, alegres, practican la justicia y recuerdan tus caminos. Pero te enojas si persistimos en desviarnos de ellos. їCуmo podremos ser salvos? (Isaнas 64:5 - NVI)

Si tomamos juntamente los versнculos cinco y seis, encontramos que el profeta estб hablando del estado deplorable en el que se encontraba Israel en aquel entonces. El texto no dice que jamas haya existido persona justa sino que Dios sale al encuentro de los que con alegrнa practican la justicia. La idea es que Dios se ha alejado porque hemos pecado, no que no haya gente justa en el mundo.

En cuanto el Salmo 14:3, no tiene como intenciуn hacernos creer que no existe tal cosa como una persona justa. Muchos pasajes de los Salmos presentan un contraste entre el justo y el malvado:

Porque el Seсor cuida el camino de los justos, mas la senda de los malos lleva a la perdiciуn. (Salmo 1:6 - NVI)

Muchas son las angustias del justo, pero el Seсor lo librarб de todas ellas. (Salmo 34:19 - NVI)

Pero їacaso no dijo Pablo que todos hemos pecado y que hemos quedado cortos de la Gloria de Dios? Claro que sн enfatizу este hecho.

їA quй conclusiуn llegamos? їAcaso los judнos somos mejores? ЎDe ninguna manera! Ya hemos demostrado que tanto los judнos como los gentiles estбn bajo el pecado. (Romanos 3:9 - NVI)

Toda persona que nace sobre la tierra nace en un estado pecaminoso debido a la desobediencia de Adбn y de Eva. Ningъn individuo puede pelear exitosamente en contra de su naturaleza pecaminosa y salir vencedor. Dios ha perdonado nuestros pecados mediante la expiaciуn de la sangre hecha por Jesъs sobre la cruz del Calvario. Despuйs, Dios nos ha impartido Su Naturaleza Divina para que podamos volver a nacer y por esa Naturaleza Divina poder vencer el pecado.

La Ley de Moisйs no puede perdonarnos hasta este grado ni puede darnos la autoridad y el poder para volvernos una creaciуn nueva y justa.

Pero tambiйn es cierto que numerosas personas sobre la tierra han vivido vidas justas en cuanto a su habilidad y a las circunstancias que prevalecнan. Dios honra estos intentos de hacer lo que es correcto. Este hecho no invalida el argumento de Pablo en contra de los Judaizantes.

Sino que en toda naciуn йl ve con agrado a los que le temen y actъan con justicia. (Hechos 10:35 - NVI)

Dнa Veintisiete

En nuestro fervor y en nuestra prisa por crear una teologнa evangйlica que logre "salvar a la gente", hemos metido a la fuerza unos cuantos versнculos de las Escrituras dentro de un molde sencillo. Aprendemos donde se encuentran y luego se los mostramos a los que no son Cristianos.

Por lo menos un problema, y bastante grande, ha surgido de este enfoque simplista. En nuestro esfuerzo por probar que las obras del hombre son inъtiles y que sуlo Cristo es digno, hemos exagerado nuestro caso. Hemos dejado a la gente con la impresiуn de que es inъtil intentar de llevar una vida santa y de que no podemos volvernos merecedores del Reino de Dios. Ninguna de estas dos ideas pueden pasar por la prueba de las Escrituras. Como Cristianos, se nos exige vivir una vida santa y debemos ser encontrados merecedores del Reino de Dios (Gбlatas 5:19-21; 2 de Tesalonicenses 1:5; 1 de Pedro 4:18).

En el Capнtulo Siete del Libro de Romanos, Pablo lamenta el hecho de que el bien que deseamos hacer no lo hacemos y lo que no deseamos hacer lo seguimos haciendo. Esto no significa que sea un caso perdido intentar vencer el pecado. Mбs bien significa que el hombre tiene una naturaleza bбsicamente rebelde que rehъsa conformarse a la Ley de Moisйs.

Pablo dice mбs adelante en el Capнtulo Ocho del Libro de Romanos que el Cristiano no debe de continuar en el pecado. Si por medio del Espнritu damos muerte a los malos hбbitos del cuerpo entraremos a la vida eterna y nos prepararemos para la primera resurrecciуn. Si no escogemos vencer por medio del Espнritu la lujuria de nuestro cuerpo animal, entonces matamos nuestra propia resurrecciуn hacia la vida eterna.

Nosotros los Evangйlicos no hemos seguido un camino recto en la Palabra de la verdad. No hemos predicado el propуsito total de Dios. El resultado de esto es que las iglesias del Seсor han perdido su testimonio de santidad y de poder.

ЎUno no puede apartarse de las Escrituras para luego prosperar!

El Seсor Cristo Jesъs es la ъnica Persona que vive en la justicia pura de Dios. En comparaciуn con Йl, todos nosotros estamos perdidos en nuestros pecados y en nuestro egoнsmo.

Sin embargo, Dios espera que hagamos lo que podamos. El Espнritu de Cristo en David, refiriйndose a la conducta de David, dijo: : "Pues he andado en los caminos del Seсor; no he cometido mal alguno ni me he apartado de mi Dios." (Salmo 18:21). David siguiу en el conocimiento que йl tenнa sobre el Seсor y prosperу. Dios lo describiу como a un hombre que buscaba siempre agradar a Dios. Cualquiera de nosotros se alegrarнa si Dios dijera esto de nosotros.

Bajo el pacto nuevo se nos ha dado gracia que no estaba disponible para el Rey David. ЎCuбnto mбs debemos caminar ante Dios en justicia, santidad, y obediencia! їEs acaso Dios un capataz tan imposible de complacer que no importa cuбnto nos esforcemos no podemos complacerlo? Para nada. Sus mandamientos no son dolorosos.

їVino Cristo para hacernos ver nuestra condiciуn deplorable? ЎNo! Esa fue la funciуn de la Ley de Moisйs. Cristo vino para liberarnos de las obras de Satanбs.

La fуrmula evangйlica estб haciendo que la gente llame a Jesъs "Seсor" pero no a que haga lo que Йl dice. Razonan que sуlo Йl es digno. Sуlo Йl es justo. Todos nosotros estamos condenados a ser pecadores y a no ser merecedores. Asн que їpara quй intentarlo?

Ningъn boxeador se subirнa a un cuadrilбtero si supiera que su derrota era certera. Ningъn corredor agotarнa cada uno de sus nervios en una carrera si supiera que era imposible que йl ganara.

Una teologнa como esta producirб una iglesia derrotada, una iglesia que espera vivir victoriosamente en el Cielo ya que ha sido destinada al fracaso en la tierra, aunque no haya ninguna Escritura que apoye esto.

Los guerreros de Cristo comprenden todos los propуsitos de Dios. Se dan cuenta de que sуlo por medio del Seсor Jesъs podemos recibir el perdуn por nuestros pecados y la habilidad para servir a Dios. Ellos saben que aparte del Seсor Jesъs no podemos hacer nada pero por medio del Seсor Cristo Jesъs podemos lograr aquн y ahora la victoria sobre el pecado. Por medio de Cristo podemos hacer la voluntad de Dios en la tierra como en el Cielo. Por medio de Cristo podemos conducirnos rectamente, podemos ser considerados merecedores del Reino del Cielo. Podemos guardar los caminos del Seсor y no apartarnos malamente de nuestro Dios.

Que asн lo proclamen los redimidos del Seсor, a quienes Йl ha redimido de la mano del enemigo.

Dнa Veintiocho

Presentes tengo todas sus sentencias; no me he alejado de sus decretos (Versнculo veintidуs).

Observa la declaraciуn de David en cuanto a su conducta justa. David no se estб vanagloriбndose. David estб declarando su intenciуn de agradar al Seсor. Se estб poniendo del lado del Seсor. Cada vez que un santo toma su posiciуn, que hace esta resoluciуn, inspira a otros a hacer lo mismo. Deberнamos de tener mбs testimonios como este en las iglesias Cristianas.

En muchos casos, los creyentes de hoy en dнa estбn esperando que el Seсor los santifique, que Йl haga todo el trabajo. Debido al ministerio de liberaciуn que el Seсor ha dado en nuestro tiempo, algunos de los creyentes estбn intentando obtener la santidad sin ningъn esfuerzo de su parte.

Ellos quieren acercarse al altar y que el ministro eche fuera su naturaleza malvada.

Los ministerios de liberaciуn ocupan un lugar importante en el Cuerpo de Cristo. Pero uno de los factores esenciales de la vida Cristiana victoriosa es la voluntad del creyente. Nosotros tenemos que escoger servir al Seсor. Debemos forzarnos por hacer la voluntad del Seсor. Debemos de usar hasta lo ъltimo de las fuerzas que el Seсor nos da para resistir al diablo y para servir a Dios pacientemente.

Debemos de vestirnos con el Seсor Cristo Jesъs. No debemos de hacer ninguna provisiуn para que nuestra carne logre sus lujurias. Debemos de tomar la decisiуn de hacer lo que es correcto en el Reino de Dios. El ministro de liberaciуn no puede lograr esta parte de la santificaciуn por nosotros.

La clave de la santificaciуn, de obedecer los juicios y los estatutos del Seсor, se presenta en el sexto capнtulo del Libro de Romanos. Debemos rehusarnos a que el pecado reine en nuestro cuerpo. Debemos de utilizar los miembros de nuestro cuerpo ъnicamente como instrumentos de justicia para Dios.

Por lo tanto, no permitan ustedes que el pecado reine en su cuerpo mortal, ni obedezcan a sus malos deseos. No ofrezcan los miembros de su cuerpo al pecado como instrumentos de injusticia; al contrario, ofrйzcanse mбs bien a Dios como quienes han vuelto de la muerte a la vida, presentando los miembros de su cuerpo como instrumentos de justicia. (Romanos 6:12,13 - NVI)

Los que no son salvos no pueden escoger servir a la justicia porque estбn atados al pecado. Nosotros los Cristianos podemos resistir al pecado y obedecer a la justicia porque hemos vuelto a nacer; porque el Espнritu Santo de Dios estб morando en nosotros y nos da el poder y la sabidurнa que necesitamos para lograr la victoria sobre el pecado.

Durante la lucha contra el pecado es cuando la personalidad dominante es creada en nosotros.

Dнa Veintinueve

He sido нntegro con йl y me he abstenido de pecar (Versнculo veintitrйs).

Si David, que estaba bajo el antiguo pacto, pudo abstenerse de pecar, Ўcuбnto mбs nosotros estamos obligados a hacer lo mismo!

Por tanto, hermanos, tenemos una obligaciуn, pero no es la de vivir conforme a la naturaleza pecaminosa. (Romanos 8:12 - NVI)

Asн que les digo: Vivan por el Espнritu, y no seguirбn los deseos de la naturaleza pecaminosa. (Gбlatas 5:16 - NVI)

Vuelvan a su sano juicio, como conviene, y dejen de pecar. En efecto, hay algunos de ustedes que no tienen conocimiento de Dios: para vergьenza de ustedes lo digo. (1 Corintios 15:34 - NVI)

Decir que los miembros del Cuerpo de Cristo pueden ser obligados a pecar es disminuir grandemente el prestigio espiritual del Seсor Jesъs. їAcaso Satanбs es tan grande que puede vencer al Cristo de Dios?

La razуn por la que los creyentes pecan es porque escogen hacerlo. Pero el creyente que sigue al Espнritu de Dios obtendrб la victoria sobre el pecado. Cristo vino para romper el yugo de Satanбs. Йl harб eso para cada persona que lo siga con fe y con obediencia. No logramos la victoria sobre el pecado instantбneamente, pero poco a poco sн logramos la victoria total. Cristo nos estб guiando hacia la victoria total. La plenitud de la herencia es para los conquistadores.

Los guerreros del Seсor logran la victoria sobre el acusador. Lo logran por medio de la sangre del Cordero, por el mensaje del cual dieron testimonio, y por menospreciar su vida hasta la muerte. ЎEllos sн logran la victoria!

El concepto de ser merecedores necesita ser predicado mбs. Las Escrituras son un registro de hombres y mujeres que encuentran favor ante Dios, y de Dios liberбndolos y bendiciйndolos debido a Su amor por ellos. Dios nos premia segъn como Йl vea nuestra justicia y santidad. Esto es lo que las Escrituras enseсan pero ha sido ignorado debido al йnfasis exagerado que se le ha dado al papel que tiene la "gracia" en la redenciуn.

Sabemos que Dios se encontrarб con el hombre ъnicamente en la cruz. Nosotros no podemos sustituir con nuestro propio programa de salvaciуn el lugar que le corresponde al Cordero que Dios ha provisto.

Pero concluir de esto que es imposible que un creyente se muestre merecedor de su llamado no es bнblico. Muchas veces Pablo nos exhortу y nos amonestу para que nos condujйramos de una manera digna de nuestra vocaciуn como santos. De no hacerlo estamos incurriendo en el desagrado del Seсor Quien nos ha llamado a la justicia, a la santidad y a la obediencia.

Por eso yo, que estoy preso por la causa del Seсor, les ruego que vivan de una manera digna del llamamiento que han recibido, (Efesios 4:1—NVI)

Todo esto prueba que el juicio de Dios es justo, y por tanto el los considera dignos de su reino, por el cual estбn sufriendo. (2 Tesalonicenses 1:5—NVI)

Dнa Treinta

Los eventos que se suscitaron antes y despuйs de la liberaciуn de Lot de la ciudad Sodoma revelan el amor de Dios por el justo de Abraham y el punto hasta el que llegу Dios por Su amigo y siervo. Dios nunca cambia ni tampoco cambia su forma de ser con Sus hijos. Bajo el pacto nuevo hemos recibido mбs gracia por la cual podemos agradar a Dios, y podemos mostrarnos dignos de Su protecciуn y de Su bendiciуn.

Dios contesta las oraciones de aquellos que hacen Su voluntad.

Y recibimos todo lo que le pedimos porque obedecemos sus mandamientos y hacemos lo que le agrada. (1 Juan 3:22 - NVI)

Cuando nos hablу de los peligros y terrores horrorosos que acecharбn la tierra inmediatamente antes de Su apariciуn, el Seсor Jesъs le advirtiу a los elegidos "Estйn siempre vigilantes, y oren para que puedan escapar de todo lo que estб por suceder, y presentarse delante del Hijo del hombre." (Lucas 21:36 - NVI)

David hablу sobre ser recompensado de acuerdo a su justicia, de ser salvado de sus enemigos porque sus manos estaban limpias ante los ojos de Dios.

Esto es precisamente lo que Jesъs nos estб diciendo en Lucas 21:36. Estйn alertas y siempre oren para que puedan ser dignos ante los ojos de Dios de escapar la maldad de los ъltimos dнas y para quedar triunfantes delante del Seсor Jesъs, oyйndole decir "Bien hecho, siervo bueno y fiel."

Ъnicamente Dios tiene el poder de guardarnos del engaсo. Sуlo Dios puede guardarnos de ser derrotados espiritualmente cuando la espada de guerra ronde sobre nosotros; cuando se nos acerquen las llamas de la persecuciуn; cuando seamos llevados al cautiverio por causa del Evangelio; cuando seamos despojados de nuestros bienes.

Ya sea o no que seamos encarcelados, torturados, o martirizados por causa del Evangelio, lo importante es cуmo sobrevivimos espiritualmente. Nuestro ъnico temor es no permanecer fiel al Seсor. Lo peor que el enemigo puede hacer es matarnos, lo cual nos mandarнa al Paraнso de Dios.

Debemos de seguir sirviendo al Seсor y confiar en Йl ya sea que estemos viviendo en la tierra de la comodidad o que estemos siendo perseguidos por causa de Cristo. Entonces nos pararemos triunfantes ante el Seсor junto con todos Sus demбs hйroes de la fe. Dios ha prometido estar con nosotros y ayudarnos en el dнa de la dificultad si ponemos nuestro amor en Йl.

Dнa Treinta y uno

Sуlo Dios nos puede proteger para que no seamos tocados por la calamidad, como en el Salmo Noventa y uno.

Pero Dios ofrecerб esa protecciуn y fuerza ъnicamente a quienes Йl cree merecedores de tal intervenciуn - aquellos que sean dignos ante Йl.

Todas las Escrituras seсalan el hecho de que Dios oye las oraciones de los santos y los libera porque son agradables ante Йl. Se le ha dado demasiado йnfasis a la doctrina de la salvaciуn "ъnicamente por la gracia" hasta el punto de que se ha ignorado grandemente el concepto bнblico tan importante de que la salvaciуn se logra agradando a Dios. Al escuchar los sermones de hoy en dнa uno llega a pensar que no importa si tratamos o no de agradar al Seсor.

Si por nuestra conducta le agradamos a nuestro Padre, Йl se asegurarб de velar por nosotros cuando nos amenace el peligro. Йl contestarб nuestras oraciones porque estamos haciendo lo que es agradable ante Йl. Es importante que todo Cristiano comprenda esto, y que vele y ore para que Dios lo encuentre a йl y a su hogar dignos de salvaciуn cuando caigan sobre el mundo las plagas de los ъltimos dнas.

Dios amarб y habitarб en quienes guarden los mandamientos de Cristo.

Le contestу Jesъs: -El que me ama, obedecerб mi palabra, y mi Padre lo amarб, y haremos nuestra vivienda en йl. (Juan 14:23 - NVI)

Si el plan de Dios para el creyente funciona mejor siendo encarcelado y matado, entonces el Seсor estarб con Su santo y le darб paz y victoria.

El guerrero comprende que si hace la voluntad de Dios se le darб de comer del manб escondido. Serб sustentado por el Seсor. Serб protegido del enemigo. Permanecerб por siempre, como el Monte Siуn. Pero esto no serб para aquellos que, profesando ser creyentes de Cristo, lleven una vida espiritual descuidada y que poco les importe las cosas del Reino de Dios.

El guerrero de Cristo no confнa en sн mismo sino en Dios que resucita a los muertos. Cuando el enemigo acecha, йl invoca sin cesar y con toda determinaciуn el nombre del Seсor. Entonces el Dios del Cielo y de la tierra inclina los Cielos y desciende para socorrer a su siervo que confнa en Йl, y que guarda todos Sus mandamientos. Dios lo libra de todas sus dificultades.

Yo lo librarй, porque йl se acoge a mн: lo protegerй, porque reconoce mi nombre. Йl me invocarб, y yo le responderй: estarй con йl en momentos de angustia; lo librarй y lo llenarй de honores. Lo colmare con muchos anos de vida y le harй gozar de mi salvaciуn. (Salmo 91:14-16 - NVI)