ALGO SOBRE QUE PENSAR

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ЎALGO SOBRE QUЙ PENSAR!

Tomado de: La Primera y la Segunda Resurrecciуn, por Robert B. Thompson

Copyright © 2006 por Trumpet Ministries, Inc. Todos los Derechos Reservados

Texto bнblico tomado de la Santa Biblia, Nueva Versiуn Internacional, © 999 por la Sociedad Bнblica Internacional

 Traducciуn de Carmen Alvarez 

 El usar la confianza en Jesъs como el ъnico aspecto de la vida Cristiana victoriosa, sin seguir la guнa del Espнritu para usar los demбs mйtodos que Dios ha provisto para vencer al mundo, a nuestra naturaleza lujuriosa, y a nuestro egocentrismo nos llevarб a la confusiуn, a la pasividad, a la desesperaciуn, y finalmente, a la destrucciуn espiritual –una pйrdida completa de herencia.

Ni las Escrituras del Antiguo Testamento ni del Nuevo Testamento promueven una confianza en Dios separada de la bъsqueda diaria, activa, diligente, intensa, y decidida  de la voluntad de Dios en todas las бreas de la personalidad y del comportamiento. 

ЎALGO SOBRE QUЙ PENSAR!

Pero ahora que han sido liberados del pecado y se han puesto al servicio de Dios, cosechan la santidad que conduce a la vida eterna. (Romanos 6:22 - NVI)

La Vida eterna es el resultado de la santidad. Nos volvemos santos conforme obedecemos las enseсanzas de los Apуstoles.

Es de Dios que nos dirijamos a Jesъs como Seсor. Tambiйn es de Dios que hagamos lo que Jesъs dice. Todo es en vano si llamamos a Jesъs, Seсor, y luego no hacemos lo que Йl nos dice.

Jesъs no obedecerб los mandamientos por nosotros, aunque Йl ciertamente estб listo para asistirnos conforme venimos a Йl por ayuda. Debemos de obedecer a Dios en todo lo que los Apуstoles han dicho. Cuando obedecemos la Palabra, Dios nos libera del pecado. Cuando no obedecemos la Palabra no somos libres del pecado. El resultado de la esclavitud al pecado es la muerte espiritual.

Quizб el lector estй sopesando las dos alternativas. їDebo yo de descansar en Jesъs y esperar a que Йl viva en mн la vida Cristiana o debo de obedecer los numerosos mandamientos de los Evangelios y las Epнstolas, orando siempre a Dios para que me ayude a vencer el amor al mundo, el amor al pecado, y el amor a mi propia voluntad?

їDebo yo de vencer o es que Jesъs venciу todo por mн?

Si estбs tomando esta decisiуn ahora te sugerimos que vuelvas a leer el Nuevo Testamento y descubras por ti mismo si enseсa que Jesъs lo harб todo por ti y dentro de ti o si debes de hacer el esfuerzo de meditar continuamente en la Palabra escrita, teniendo cuidado de hacer todos sus mandamientos.

La mayorнa de los pasajes de las epнstolas de Pablo hablan de la absoluta necesidad de una conducta recta, santa, y obediente si uno va a heredar el Reino de Dios. Escoge al azar cualquier epнstola de Pablo. Comprueba por ti mismo cuбnto estб dedicado a la conducta recta, santa, y obediente. Observa si Pablo presenta tales obras sуlo como deseables pero no esenciales para que entremos en el Reino de Dios.

El contexto del capнtulo tres de Filipenses tiene que ver con las verdaderas obras del santo.

Pablo desacredita las “obras muertas” del Judaнsmo como “pйrdida por causa de Cristo”.

Pablo se refiere a todas las otras “cosas” que ganamos para Йl como estiйrcol.

Sin embargo, Pablo asocia ciertas obras con “la justicia de Dios mediante la fe”.

Examinemos estas “obras”, ya que ellas son las verdaderas obras que nos llevarбn a la primera resurrecciуn de entre los muertos.

·         El incomparable valor de conocer a Cristo Jesъs, mi Seсor.

·         El sufrimiento de perder todo.

·         El tener todo por estiйrcol.

·         El ganar a Cristo (y esto hacia el final de su vida –Ўquizб seis aсos antes de su martirio!).

·         El ser encontrado unido a Cristo.

·         El experimental el poder que se manifestу en la resurrecciуn de Cristo.

·         El participar en los sufrimientos de Cristo.

·         El llegar a ser semejante a Cristo en su muerte.

·         El olvidar las cosas que quedaron atrбs.

·         El esforzarnos por alcanzar lo que estб delante.

·         El seguir avanzando hacia la meta para ganar el premio que Dios ofrece mediante su llamamiento celestial en Cristo Jesъs.

Estas obras constituyen el verdadero andar Cristiano. Pablo fue un gigante de la rectitud, la santidad, y la obediencia a Dios porque siempre siguiу avanzando hacia la meta del llamamiento celestial de Dios –al llamamiento a la primera resurrecciуn.

El que estas actitudes y acciones sean obras puede observarse en los siguientes versнculos:

En todo caso, vivamos de acuerdo con lo que ya hemos alcanzado. Hermanos, sigan todos mi ejemplo, y fнjense en los que se comportan conforme al modelo que les hemos dado. (Filipenses 3:16,17 - NVI)

La “justicia de Dios mediante la fe” incluye un andar, una bъsqueda de Cristo.

Se ha supuesto que Pablo, cuando contrasta la fe y las obras, compara creer en Cristo con el vivir una vida de rectitud. Este no es el caso.

Mas bien Pablo estaba comparando el intento de obtener rectitud por las obras dirigidas por nosotros mismos, especнficamente, en el caso de Pablo, las obras de la Ley de Moisйs, con el solo propуsito de buscar a Cristo.

Hay un enorme abismo entre la interpretaciуn de las enseсanzas de Pablo a que signifiquen que debemos de buscar a Cristo en lugar de nuestro propio programa de buenas acciones, y de interpretar su doctrina como que Dios nos estб salvando en base a la justicia de Cristo y que tenemos bastante libertad para vivir nuestras vidas como mejor nos plazca mientras que estamos esperando ir al cielo.

La ъnica vida Cristiana verdadera es la vida con el solo propуsito de la consagraciуn. El nivel actual de la experiencia Cristiana estб muy por debajo del estбndar de las Escrituras.

Las cuatro doctrinas destructivas que mencionamos anteriormente, el concepto de que la gracia Divina es como no hacer caso a los pecados de los creyentes, estйn o no sirviendo al Seсor, el йnfasis excesivo en el amor y la piedad de Dios mientras que se minimiza el fuego consumidor de Su ira, el juicio del trono de Jesъs en donde sуlo recibiremos recompensas, y la evacuaciуn de todos aquellos que se dicen Cristianos para que no puedan ser daсados por el Anticristo o por la gran tribulaciуn reflejan la influencia del humanismo en el pensamiento Cristiano. El comъn denominador parece ser el uso que Pablo le da  a la palabra “fe” como la afirmaciуn de la teologнa correcta con respecto a Cristo, y su uso del tйrmino “obras” como el comportamiento santo.

Pablo nunca dijo, ni insinъo, que realmente no importaba la conducta de los santos, que no serнan recompensados de acuerdo a sus comportamientos. Nuestra consciencia, las exhortaciones de Pablo y su comportamiento personal, y todas las Escrituras nos dicen que esto no puede ser cierto.

Pablo enseсу que debнamos de dar nuestra vida para obtener el conocimiento de Dios. Ahora que Cristo, el Hijo de Dios, ha bajado del Cielo y ha muerto en la cruz por nuestros pecados, y ha sido resucitado para nuestra justificaciуn, no debemos de emprender nuestro propio programa de buenas acciones y querer agradar a Dios realizбndolo.

Debemos de abandonar nuestros planes para obtener la aprobaciуn de Dios y poner nuestra desesperadamente sincera atenciуn a la bъsqueda perseverante, intensa, y ferviente uniуn con nuestro Seсor Jesъs. Esto es lo que significa el ser salvo por fe y no por obras.

Cuando estamos buscando a Cristo con esmero, con un espнritu ferviente, somos considerados justos ante los ojos de Dios. Cristo nos estб cubriendo con Su sangre expiatoria.

Cristo es el Hijo amado de Dios. Dios desea que lo escuchemos a Йl, no que construyamos por nuestra cuenta algъn plan de redenciуn o que regresemos a la Ley de Moisйs.

Cristo es nuestra Justicia cuando estamos morando en Йl, cuando estamos viviendo por Su cuerpo y sangre, cuando Lo estamos buscando de noche y de dнa. No nos causan ansiedad nuestros pecados pasados. Estos han sido echados a la espalda de Dios. Nuestra bъsqueda de Cristo es la justicia que Dios desea y seremos recompensados como nos corresponde.

Aparentemente la mayorнa de los creyentes Cristianos de hoy en dнa no estбn buscando a Cristo con todo su corazуn. Ellos estбn viviendo con un pie en la tierra. Portan la imagen del mundo en sus acciones y pensamientos. Viven como el mundo.

Todos ellos serбn recompensados de acuerdo a sus obras.

Como las Escrituras nos dicen, cada persona serб recompensada de acuerdo a sus acciones.

Hemos declarado anteriormente que la Vida eterna que proviene de Cristo siempre se refleja en conducta recta, santa, y obediente. Donde hay comportamiento perverso, sucio, y desobediente no existe la Vida eterna de Dios. Es tan simple y claro como eso.

Debemos de aferrarnos a la Vida eterna. Cada momento durante toda nuestra vida debemos de aferrarnos a nuestra uniуn con Cristo. Si no lo hacemos estamos invitando a las fuerzas del pecado, de la corrupciуn, y de la muerte a entrar a nuestra personalidad. Siete espнritus inmundos peores que el anterior entrarбn a la casa que ha sido barrida.

La salvaciуn no es un boleto al Cielo. La salvaciуn es la transformaciуn del individuo para que ya no tenga mбs algo que ver con Satanбs o las obras de Satanбs, sino que en su lugar ha entrado la Vida eterna que hay en Cristo y el Padre. Aquel que estб experimentando esta transformaciуn no estб bajo condenaciуn Divina sino que estб pasando de la muerte de Satanбs a la plenitud de la vida que es en el Seсor Jesъs.

La transacciуn comienza en el momento que realmente recibimos a Cristo. Pero debemos de caminar diligentemente en gracia cada dнa para que tengamos suficiente “aceite” (Mateo 25:24); para que la Palabra en nosotros no sea ahogada por las cosas del mundo (Lucas 8:14); para que ningъn hombre tome nuestra corona, nuestro lugar para gobernar en la primera resurrecciуn (Apocalipsis 3:11); para que nuestro nombre no sea borrado del Libro de la Vida (Apocalipsis 3:5).

Nuestros nombres fueron escritos en el Libro de la Vida del Cordero, no cuando oнmos y creнmos en el Evangelio sino desde la creaciуn del mundo (Apocalipsis 17:8). Ahora nuestra misiуn es la de mantener nuestro nombre ahн. Esto lo logramos, de acuerdo con Apocalipsis 3:5, viviendo la vida victoriosa en Cristo; siguiendo el andar Cristiano de acuerdo a las direcciones que nos fueron dadas por el Apуstol Pablo.

La actitud y conducta recta y santa que la Vida eterna de Cristo obra en nosotros demuestra nuestra liberaciуn de la segunda muerte, del Lago de Fuego. Aun con esto la lengua de algunos creyentes estб “encendida por el infierno” (Santiago 3:6)

Si marchamos hacia adelante en el Espнritu Santo, obteniendo la victoria sobre el mundo, sobre Satanбs, y sobre nuestra lujuria y voluntad propia ganaremos el Reino. Nos elevaremos para darle la bienvenida al Seсor cuando aparezca. Pero si despuйs de haber creнdo en Cristo continuamos en los caminos del mundo, segaremos corrupciуn en el Dнa de Cristo. Todos los Apуstoles enseсaron esto.

No hay vida eterna sin  la conducta recta y santa. La cantidad de Vida eterna que poseemos se refleja en nuestro comportamiento. Es imposible que la Vida eterna y el pecado habiten juntos (1 Juan 3:15). El fruto de la libertad del pecado y esclavitud a Dios es santidad de personalidad y comportamiento. El resultado final de la santidad de la personalidad y del comportamiento es la Vida eterna (Romanos 6:22).

Sin santidad ninguna persona jamбs verб al Seсor ni serб recibida por Йl (Hebreos 12:14; 2 Corintios 6:17).

En los capнtulos dos y tres del Apocalipsis se describen a las siete iglesias “en Asia”, las iglesias Cristianas sobre la tierra, los candelabros dorados del testimonio Divino.

Es claro al leer estos dos capнtulos que cada una de las iglesias tenнa problemas de comportamiento. Muchos de los miembros no daban con el estбndar del discipulado del Seсor. Jesъs prometiу recompensas a cada creyente que superara los problemas de conducta en las iglesias.

En la hora en que estamos viviendo los que enseсamos la Palabra de Dios debemos de comenzar a enfatizar el papel que la vida de rectitud juega en la determinaciуn de los destinos eternos de tanto los Cristianos como de los no Cristianos.

Es importante notar en los capнtulos dos y tres del Apocalipsis que el Seсor Jesъs no hablу como si la fe Cristiana de los creyentes causara que Dios pasara por alto sus pecados y faltas. Cristo estaba juzgando sus obras y advirtiendo a los creyentes de las consecuencias de no vivir una vida de rectitud, santidad, y obediencia ante Йl.

Parece evidente que sуlo una minorнa de cada una de estas asambleas Cristianas calificaba como santo victorioso, teniendo derecho a las recompensas prometidas al vencedor. Este hecho da un fuerte golpe a la doctrina de que todos los santos participarбn en la primera resurrecciуn, la resurrecciуn que sucederб cuando el Seсor aparezca.

Para aquellos que no estбn familiarizados con el concepto de las dos resurrecciones permнtanos interponer que hay una resurrecciуn cuando regrese el Seсor, al comienzo de la Era del Reinado de los mil aсos, y uno al final, frecuentemente referido como el juicio del “trono blanco”. La enseсanza comъn es que todos los que son salvos participarбn en la primera resurrecciуn y todos aquellos que sean elevados en la segunda resurrecciуn serбn echados al Lago de Fuego.

Nuestro punto de vista es que la primera resurrecciуn es para los miembros del sacerdocio real, que es una resurrecciуn especial por adelantado, y que es esta resurrecciуn la que el Apуstol Pablo se esforzaba por obtener.

Nosotros creemos tambiйn que la mayorнa de aquellos que ascenderбn en la segunda resurrecciуn se salvarбn dentro del nuevo reinado del Seсor Jesъs en el nuevo cielo y tierra. Pero ellos serбn juzgados de acuerdo a sus obras e igualmente recompensados. Esto es lo que las Escrituras nos enseсan y el decir que todos se perderбn en la segunda resurrecciуn es salirse de la Palabra escrita.

De acuerdo con nuestra percepciуn de las dos resurrecciones estamos exhortando a todos los Cristianos a que paren de pecar y que comiencen a guardar los mandamientos de Dios. A nosotros nos parece que aquellos que regresarбn con Cristo son los santos victoriosos. El propуsito de que regresen con Cristo es el de llevar a la salvaciуn a una multitud de personas y  liberar la creaciуn material.

Si estamos en lo correcto, podemos ver inmediatamente que el Cristiano tibio verdaderamente estб jugando un juego peligroso con su futuro. La gracia Divina no es la cuestiуn aquн sino las obras del creyente, las obras de rectitud y justicia que siempre acompaсan la vida victoriosa en Cristo.

Las muchas recompensas para el Cristiano que sн llega hasta la victoria estбn enumeradas en los capнtulos dos y tres del Libro del Apocalipsis. Comprendemos que estos dos capнtulos son de suma importancia ya que revelan las consecuencias de nuestro comportamiento como Cristianos. Tambiйn se debe de hacer notar que estas recompensas no son las que comъnmente asociamos con la salvaciуn, tales como residencia eterna en una mansiуn del Cielo, sandalias de oro, arpas, una reuniуn cerca del rнo, y muchos mбs. Mientras que todas estas bendiciones quizб estйn disponibles, los capнtulos dos y tres del Apocalipsis, tienen que ver con la vida eterna, con gobernar en el eterno templo de Dios, con sentarnos con Cristo en Su trono.

Nuestra opiniуn es que las recompensas al vencedor descritas en estos dos capнtulos son pasos para obtener la primera resurrecciуn de los muertos, la resurrecciуn y ascensiуn que sucederб cuando aparezca nuestro Seсor.

La iglesia de Sardis es el ejemplo de una congregaciуn Cristiana. Esta era una asamblea con la reputaciуn de estar viva. Esto sugiere que era una congregaciуn o grupo de congregaciones con vida, y que estaba creciendo. Sin duda que la iglesia de Sardis, al igual que las otras seis iglesias de Asia, representaba a muchos creyentes Cristianos.

їQuй dijo Cristo respecto a la iglesia de Sardis? їAcaso dijo (como a veces se dice o se implica en las Iglesias Cristianas de nuestros dнas) que las obras de los miembros no importan porque son salvos por la gracia, siendo llenos con justicia imputada? Esta es la suposiciуn que se ciсe bajo el concepto de que todas las personas salvas participarбn en la primera resurrecciуn.

Cristo hablу de diferentes cosas a cada una de las siete iglesias en Asia. Pero una declaraciуn fue hecha a todas: “Yo conozco tus obras”.

Las Iglesias Cristianas de hoy hacen hincapiй en la profesiуn de fe. Cristo insiste en las obras de los Cristianos. Esta diferencia en йnfasis tiene las implicaciones mбs profundas imaginables para las personas Cristianas de nuestros dнas.

Cristo dijo a los Cristianos en Sardis: “pues no he encontrado que tus obras sean perfectas delante de mi Dios”.

Y les repito: “sin embargo, tienes en Sardis a unos cuantos que no se han manchado la ropa. Ellos, por ser dignos, andarбn conmigo vestidos de blanco”.

 “Tienes a unos cuantos”.

їPodemos deducir de esto que la mayorнa de los Cristianos en Sardis no eran dignos de andar con Cristo vestidos de blanco? їPodemos tambiйn deducir que en las iglesias en Asia se hizo una separaciуn clara entre aquellos que vencieron la maldad y aquellos que no?

їDebemos de entender que las recompensas estбn basadas en la conducta justa y recta, en el comportamiento santo, en la actitud y en la prбctica de obediencia a Dios?

Cada capнtulo del Libro de Apocalipsis estб ligado a una maldiciуn porque el Seсor sabнa que la severidad del discipulado Cristiano serнa cuestionada en los ъltimos dнas, como verdaderamente estб sucediendo, y que abundarнa la decepciуn.

Hemos dicho hasta ahora que sуlo los santos victoriosos en Sardis son dignos, debido a sus conductas como Cristianos, de andar con Cristo vestidos de blanco. Tambiйn hemos dicho que ninguna promesa del Apocalipsis, capнtulos dos y tres, estб basada en una profesiуn de fe en Cristo. Todas las promesas se basan en obras justas y rectas llenas de Cristo por parte del creyente en Cristo.

Quizб el malentendido mбs grande que jamбs haya afectado el pensamiento Cristiano es la definiciуn de gracia Divina como anteojos mбgicos que Dios usa para que nuestra maldad contнnua sea vista como la rectitud de Cristo; nuestra suciedad moral aparece como la pureza de Cristo; y nuestra terquedad es transformada en la humildad y obediencia de Cristo.

Mientras que lo anterior es cierto hasta cierto punto cuando el pecador llega a Cristo, la prolongaciуn de este concepto mбs allб de cuando el pecador sube a bordo, de tal manera que estamos tratando con una dispensa de gracia mнstica y no basadas en las Escrituras, es alborotar todo lo que Dios se ha propuesto lograr bajo el nuevo pacto.

Habнa un creyente en Corinto que se estaba portando inmoralmente con la esposa de su padre. De acuerdo a la enseсanza actual Pablo debiу de haber dicho: “No hay problema aquн. Todo lo que Dios estб viendo en nuestro hermano es la pureza moral de Cristo. Йl es salvo por la gracia, no por las obras de rectitud que ha hecho”.

Seсores, hemos sido engaсados majestuosamente. El enemigo estб probando ser un personaje de habilidad considerada en la guerra por la justicia y la rectitud.

ЎEstos son comentarios bastante fuertes! їPero cуmo cuadran con las enseсanzas de Pablo en el principio del libro de Romanos?

Pablo, reaccionando en contra de los Judнos que intentaban hacer que la expiaciуn de la sangre de Cristo fuera parte de la Ley de Moisйs, hablу elocuentemente sobre la disposiciуn de Dios para asignarnos justicia y rectitud cuando no tenemos justicia y rectitud propia que llevar ante Йl. Nosotros los Gentiles hablamos mucho de asignarnos esta justicia, justicia dada a nosotros a travйs de Cristo mientras que todavнa somos pecadores.

Pero si observamos mбs de cerca Romanos, capнtulos tres al cinco, veremos que Pablo no nos estaba enseсando una manera de ir al Cielo sin tratar de hacer el bien, como una “traducciуn” contemporбnea lo indica, sino que estaba buscando convencer a los Judнos que podнan recibir justicia poniendo su fe en Cristo sin tener que observar la Ley de Moisйs.

Pero ahora, sin la mediaciуn de la ley, se ha manifestado la justicia de Dios, de la que dan testimonio la ley y los profetas. Esta justicia de Dios llega, mediante la fe en Jesucristo, a todos los que creen. De hecho, no hay distinciуn, (Romanos 3:21,22 - NVI)

“Sin la mediaciуn de la ley, se ha manifestado la justicia de Dios”, Ўno la justicia de Dios sin comportamiento justo y recto!

Los Judнos, habiendo sido instruidos en el comportamiento moral desde la infancia, comprenderнan que el recibir a Cristo no significaba que ya no tendrнan que hacer justicia, que amar la piedad, y que andar humildemente con Dios. Esto serнa inconcebible para cualquiera que tuviera algo de conocimiento del Seсor.

El tema era la circuncisiуn, los dнas festivos, y hasta los Diez Mandamientos, siempre y cuando se entendiera que los Diez Mandamientos abarcarнan mucho mбs bajo el pacto nuevo de lo que era posible bajo el antiguo pacto.

Nosotros los Gentiles, que no estamos llegando al nuevo pacto desde la perspectiva Judнa, Ўhemos perdido el punto!

Soltar al Judнo de las obligaciones de la Ley de Moisйs verdaderamente estб muy alejado de la idea de que una vez que aceptemos a Cristo ya no se nos requiere vivir una vida justa y recta. Esto contradirнa mucho de lo que Pablo escribiу en las Epнstolas. Tambiйn anularнa el propуsito de Dios bajo el nuevo pacto.

La razуn por la que Dios estб dispuesto a recibirnos es porque Cristo Jesъs, quien guardу perfectamente la Ley de Moisйs, muriу por nosotros, comprбndonos con Su propia sangre. La sangre del Cordero de Dios nos ha dado expiaciуn. Hemos sido aceptados en el Amado.

El propуsito de Dios en lavarnos en la sangre de Cristo y permitirnos entrar a su morada santa en la oraciуn es para que ahora podamos, teniendo un corazуn y una conciencia libre de toda condenaciуn, recibir la habilidad para vivir una vida justa y recta. Dios nos ha dado vida eterna, el Espнritu Santo, el cuerpo y la sangre de Jesъs, el perdуn perfecto, Ўpara que podamos aprender a vivir en justicia y rectitud!

Parece ser que nosotros los Evangйlicos hemos malentendido casi completamente a Dios. Hemos postulado una dispensa por gracia (un concepto y tйrmino que no se encuentra en las Escrituras y que ademбs es destructiva) a significar que Dios ya no exige comportamiento justo, santo, y obediente. Somos aceptados de Dios (decimos) en base a una amnistнa incondicional, un estado legal que no se relaciona con nuestro comportamiento. Cuando pecamos Dios sуlo ve la justicia y rectitud de Cristo.

No parece ser posible que un esquema mбs astuto haya podido ser inventado por el enemigo para destruir el propуsito de Dios bajo el pacto nuevo.

Es absolutamente cierto que conforme emprendemos nuestro discipulado el Espнritu Santo no trata con toda nuestra naturaleza pecaminosa de una sola vez. La mayorнa de nuestra mundanerнa, lujuria, y voluntad propia estб cubierta de la vista de Dios, o de otra manera estarнamos bajo condenaciуn todo el tiempo.

Pero siempre hay un punto de crecimiento en la justicia y rectitud que el Espнritu estб tratando con cada individuo. Dios siempre nos juzga en este punto. Ya sea que estemos morando en Cristo en el reto bajo consideraciуn y estemos portando el fruto de la justicia, o que no estemos morando en Cristo y no estemos creciendo en justicia y rectitud. Cuando esto es verdad, estamos bajo juicio Divino. Estamos comenzando a retroceder hacia la destrucciуn

Piensa en tu propia vida. їNo es cierto que Dios estб tratando contigo en el presente con respecto a alguna бrea de mundanerнa, pasiуn corporal, o voluntad propia? Si no lo estб, їpodemos ser tan audaces en decir que no eres un discнpulo? їQue no estas creciendo en Cristo? Quizб tengas un conocimiento mental de la salvaciуn (tambiйn los demonios lo tienen) pero no la estбs experimentando.

Somos libres de condenaciуn solamente mientras estamos morando en Cristo, fielmente siguiendo el Espнritu de Dios, adquiriendo la victoria a travйs de Cristo sobre cada pecado que el Espнritu nos seсala.

Con esto podemos observar el grave error que verdaderamente es el concepto de la dispensa por gracia. El concepto de dispensa por gracia presenta un nuevo tipo de trato Divino con el hombre de tal manera que Dios se relaciona con el hombre en un plano teуrico, teniendo poca referencia a la realidad de su personalidad. Dios ve al hombre en Cristo sin ver lo que en realidad es. ЎEsto es terrible, terriblemente incorrecto!

ЎNo existe tal cosa como la dispensa por gracia!

Ciertamente hay un pacto nuevo. El pacto nuevo crea en el ser humano mucha, mucha mбs justicia y rectitud, santidad, y obediencia de personalidad que jamбs pudo ser cierto de la Ley de Moisйs. Bajo el pacto nuevo Dios escribe Sus leyes en el corazуn y la mente.

El perdуn sirve para mantener al creyente sin condenaciуn mientras que los mandamientos Divinos estбn siendo escritos en el corazуn y la mente. Entonces uno puede ver que concebir la gracia del perdуn como una alternativa al programa de la transformaciуn moral en la imagen de Cristo es la negaciуn de todo lo que Dios ha planeado y esperado en Cristo.

El Reino de Dios es justicia, paz, y gozo en el Espнritu Santo. El Reino no es justicia atribuida, paz atribuida, ni gozo atribuido, pero sн verdadera justicia, paz, y gozo en la personalidad humana que ha vuelto a nacer.

Por esto Pablo repetнa que aquellos que viven de acuerdo a sus impulsos carnales no podнan heredar el Reino de Dios. їPor quй no?  Porque no hay pecado en el Reino de Dios. Entrar en el Reino de Dios es cesar el pecado por el poder de Cristo. Entrar a la vida eterna es cesar del pecado por el poder de Cristo. El  ser salvo es cesar del pecado por el poder de Cristo.

No somos salvos del pecado por el poder de Cristo para poder ir al Cielo sino para que podamos tener comuniуn con el Padre. Cristo no se presentу como el camino al Cielo sino el camino al Padre. Hoy en dнa necesitamos pensar mбs en ir al Padre. La salvaciуn Cristiana se estб viendo como la manera en que el hombre obtiene lo que el hombre quiere ahora y despuйs en el plano espiritual.

Pero la Biblia es un registro de cуmo Dios va a obtener lo que Dios quiere, esto es, hijos que lo obedezcan minuciosamente, que le teman, que lo amen, y que disfruten de Su santa Presencia por siempre.

їCуmo te suena todo esto?

Cuando nosotros comenzamos a hablar sobre el hecho de que nuestra salvaciуn es vбlida sуlo cuando nos volvemos una nueva creaciуn de justicia y rectitud deberнan de escuchar los comentarios con los que nos los discuten.

“Tenemos que pecar mientras que estamos en este mundo.”

Esto debe de estar en el Libro de Hezekнas porque te aseguramos que no estб en la Biblia. De hecho la Biblia dice que el pecado no tendrб dominio sobre nosotros. Tambiйn dice que tenemos una obligaciуn, pero no es la de vivir conforme a la naturaleza pecaminosa (Romanos 8:12).

“Cristo lo hizo todo asн que no hay nada que nosotros tengamos que hacer.”

Si esto es cierto, їpor quй en las pбginas del Nuevo Testamento hay cientos de mandamientos que nos guнan hacia la justicia y la rectitud?

Hay numerosos mandamientos que debemos de obedecer, tal como el no permitir que conversaciуn obscena proceda de nuestra boca. Si Cristo lo hizo todo y no hay nada que debamos de hacer їpor quй la Biblia nos ordena evitar toda conversaciуn obscena y que sуlo digamos palabras que contribuyan a la edificaciуn del oyente? їPor quй nos ordena preferir uno al otro? їPor quй nos ordena trabajar calladamente con nuestras propias manos? їPor quй nos ordena llevar a cabo nuestra salvaciуn con temor y temblor? їPor quй nos ordena ofrecer nuestro cuerpo en sacrificio vivo?

їPor quй estos cientos de mandamientos estбn en las Escrituras si no debemos de obedecerlos? El libro de Primera de Juan nos advierte que si no estamos cumpliendo los mandamientos de Dios, y aun asн profesamos conocerlo a Йl, somos mentirosos y la verdad no estб en nosotros.

Y luego escuchamos:

“No necesitamos esforzarnos. Йl lo harб en nosotros”

Intenta aletear como una medusa fuera del agua y observa Ўquй tan lejos llegas en el Reino!

Verdaderamente es cierto que conforme Cristo se estб formando en nosotros, comenzamos a mostrar Su Naturaleza en nuestra personalidad. Pero Cristo jamбs serб formado en nosotros hasta que nos neguemos a nosotros mismos, llevemos nuestra cruz cada dнa, y lo sigamos. Si no hacemos lo que se nos ha mandado, si no despertamos a la justicia y rectitud y dejamos de pecar como Pablo nos exhorta, Cristo nunca serб formado en nosotros.

He visto a algunas personas que han sido aconsejadas que Cristo lo ha hecho todo, que no tienen que pelear la buena batalla de fe porque Cristo lo harб todo en ellos. Desde todos los aspectos Ўno estб funcionando!

“Somos Fariseos y legalistas si intentamos guardar los mandamientos de Cristo y Sus Apуstoles”

He escuchado esta tбctica usada por creyentes que quieren ir al cine donde exhiben pelнculas que incluyen suciedad moral, violencia, y obscenidades. Cuando protestamos que no debemos de hacer tales cosas la reacciуn es “eres un legalista”.

їQuй es un legalista –alguien tratando de obedecer a Cristo y vivir una vida santa? Si este es el caso puedes llamarme legalista todo lo que quieras.

“ЎPero no eres perfecto!” Vaya que si lo sabrй. Pero estoy guardando cuentas cortas con Dios y me estoy abriendo paso. ЎAleluya!

“Estбs tratando de ganarte el Cielo.”

Primeramente, nosotros los Cristianos debemos de regresar a la Biblia y descubrir que el ir al Cielo no es la meta de la redenciуn. El Cielo es el lugar del Paraнso en el reino espiritual, el lugar donde estб Dios, Cristo, y los santos y бngeles celestiales. Si somos salvos iremos ahн al morir.

Pero el ir al Cielo no es la meta. La meta es la recompensa que recibiremos en el dнa de la resurrecciуn. El Reino de Dios vendrб a la tierra cuando aparezca el Seсor. Nuestro lugar en el Reino no serб determinado por gracia o misericordia sino sуlo por lo que hemos sembrado durante nuestra vida en la tierra.

Si hemos sufrido con Cristo, obedeciйndole fielmente, gobernaremos con Йl.

Si hemos sido descuidados, sufriremos una increнble pйrdida de herencia. ЎEscъchame! Sufriremos una increнble pйrdida de herencia en ese dнa y la misericordia y la gracia no tendrбn nada que ver. ЎIgnora esta advertencia bajo tu propio riesgo!

El Cielo tiene poco que ver con nuestra meta. El Cielo es el бrea de estacionamiento para el ejйrcito del Seсor que regresarб con Jesъs y alejarб al pecado de la creaciуn.

їDуnde estarбs tъ en ese dнa?

Es irуnico que las religiones y filosofнas Hindъes de la Nueva Era tienen como meta principal quitar la idea del pecado y de la culpa. Puedes hacer lo que tъ quieras. Tъ tomas la decisiуn ya sea buena o mala. El concepto del “pecado” es arcaico y debe de ser eliminado si el hombre va a realizarse.

No es sorprendente que nosotros los Cristianos hemos llegado a la misma conclusiуn aunque hayamos llegado de manera diferente. ЎYa no importa si pecamos!

Ya sea que sea determinado por creencias de la Nueva Era o por Cristianismo Evangйlico, el resultado es el mismo. Las personas son liberadas de pelear la buena batalla de fe, la verdadera batalla Cristiana, la determinaciуn de purificarnos de toda suciedad de la carne y del espнritu, perfeccionando la santidad en el temor de Dios.

La verdad eterna es, Dios nunca recibirб a alguien que estй caminando en la oscuridad, excepto al principio para perdonarlo y elevarlo nuevamente al camino para que pueda luchar hacia adelante en Dios.

Los pastores y los maestros de hoy estбn presentando una fe que tiene muy poca conexiуn con la realidad. Ellos estбn diciendo que obtenemos justicia y rectitud creyendo ciertas cosas y haciendo ciertas declaraciones. Enseсan que si una persona cree que lo que la Biblia dice es cierto, la justicia fluirб del Trono Divino ya sea o no que la persona estй viviendo una vida en Dios.

Ademбs estб la teorнa de creer que el seсorнo de Jesъs trae al que alaba a un estado de justicia y rectitud que produce toda la transformaciуn moral y de carбcter necesaria aparte de cualquier esfuerzo por parte del creyente. Jesъs ha vencido a todos los enemigos, y al poner nuestra fe en Йl tambiйn vencemos a todo enemigo. Nuestra parte es descansar en el trabajo terminado de Cristo. Ninguna resistencia, ni esfuerzo de nuestra parte es requerido. Jesъs lo ha hecho todo. Cualquier cosa que hemos de hacer, el Seсor lo harб en nosotros y a travйs de nosotros.

(Jesъs y los Apуstoles se deben de volver locos al escuchar las cosas que se enseсan Ўen sus nombres!).

Es una gracia soberana, una salvaciуn incondicional no afectada por esfuerzo humano. Muchos proceden a reclamar que una vez que esta gracia soberana ha sido aceptada, nunca puede ser cambiada o perdida. Es solamente de Dios y las acciones del hombre no pueden agregar ni sustraer nada.

Este concepto elimina la “buena batalla” de fe. Es un engaсo demoniaco diseсado por Satanбs para destruir la fortaleza moral de la Iglesia.

Conforme seguimos al Seсor en la guerra Cristiana, aprendemos como depender del Seсor. No podemos obtener la victoria por nuestros propios esfuerzos para vencer al pecado. De ser asн, pronto perderнamos la esperanza. Es “la espada del Seсor y de Gideon”. Nosotros no debemos de ser los que peleamos pero siempre es el Seсor Jesъs quien nos da la fuerza y la sabidurнa necesarias.

Aprendemos a movernos con el Seсor y a descansar con el Seсor. Йl es el vencedor con “V” mayъscula. Nosotros somos los vencedores con “v” minъscula. No podemos pelear la buena batalla de fe por nuestra cuenta y el Seсor Jesъs no la pelearб por nosotros.

Al que salga vencedor le darй el derecho de sentarse conmigo en mi trono, como tambiйn yo vencн y me sentй con mi Padre en su trono. (Apocalipsis 3:21 - NVI)

“Al que salga vencedor... como tambiйn Yo vencн”.

El camino a la victoria incluye saber cуmo descansar en Jesъs mientras que estamos obteniendo la victoria sobre Satanбs, sobre el espнritu del mundo, sobre nuestras lujurias carnales, y sobre nuestra voluntad propia y egoнsmo. Obtenemos la victoria total sobre estos adversarios por la guнa y la fortaleza del Espнritu, conforme oramos, leemos, esperamos y confiamos en las Escrituras, conforme confesamos nuestros pecados, conforme resistimos al diablo, conforme nos reunimos con santos fervientes, conforme ministramos y somos ministrados por otros miembros del Cuerpo de Cristo, y por todos las demбs formas que Dios ha provisto.

El usar la confianza en Cristo como el ъnico aspecto de la vida Cristiana victoriosa, sin seguir la guнa del Espнritu para usar las demбs mйtodos que Dios ha provisto para obtener la liberaciуn del mundo, para conquistar nuestras lujurias carnales, y para vencer nuestro egocentrismo conducirб a la confusiуn, a la pasividad, a la  desesperaciуn, y finalmente a la destrucciуn espiritual –una pйrdida total de herencia.

La enseсanza actual de que Jesъs venciу todo por nosotros es una mentira. Esta mentira fue diseсada para destruir el carбcter moral de la Iglesia. Satanбs sabe que Dios no puede usar una Iglesia injusta y sin rectitud para traer el Reino de Dios a la tierra.

Ni las Escrituras del Antiguo Testamento ni las del Nuevo Testamento promueven una confianza en Dios separada de la bъsqueda diaria, activa, diligente, intensa, y decidida de la voluntad de Dios en todas las бreas de la personalidad y el comportamiento

Usualmente Dios no nos mueve a leer las Escrituras. Йl nos ayuda, y luego nos habla cuando hacemos el esfuerzo constantemente.

Usualmente Dios no nos mueve a orar. Йl nos ayuda y nos habla cuando hacemos el esfuerzo consistentemente.

Usualmente Dios no nos mueve a ofrecer nuestro cuerpo en sacrificio vivo. Йl nos ayuda cuando hacemos el esfuerzo dнa con dнa.

Usualmente Dios no nos mueve a resistir al diablo. Resistimos al diablo de acuerdo al mandamiento en la Palabra, y luego Dios nos fortalece.

Usualmente Dios no nos mueve para que lo escojamos a Йl en tiempos de prueba. Nosotros hacemos la elecciуn y luego Dios nos bendice. Dios provee una manera para que escapemos y podamos salir sin heridas.

Usualmente Dios no nos mueve para negarnos a nosotros mismos, a tomar nuestra cruz, y seguir al Seсor. Pero Dios nos bendecirб si lo hacemos.

Decimos “usualmente” porque a veces en nuestro discipulado el Seсor sн nos incita o recuerda hacer algo. Tambiйn hay йpocas cuando Dios nos “toma sobre alas de бguila”, ayudбndonos por un periodo difнcil. Las йpocas en que el Seсor nos “toma sobre alas de бguila”, elevбndonos fuera de nosotros mismos por un tiempo, son intervenciones extraordinarias, no la experiencia normal Cristiana. No crecemos durante tales tiempos. Crecemos cuando estamos usando nuestros propios “mъsculos” espirituales.

Los anteriores son algunos de los mandamientos encontrados en las Escrituras del Nuevo Testamento. Si nos esforzamos por obedecerlos, Dios nos liberarб del pecado y de la rebeliуn, y entraremos a la vida eterna.

Pero gracias a Dios que, aunque antes eran esclavos del pecado, ya se han sometido de corazуn a la enseсanza que les fue transmitida. En efecto, habiendo sido liberados del pecado, ahora son ustedes esclavos de la justicia. (Romanos 6:17,18 - NVI)

“Sometido de corazуn a la enseсanza que les fue transmitida”. La clave es el sometimiento.

Los creyentes Evangйlicos han sido engaсados por las equivocaciones actuales porque ya no son “personas del Libro”. La gente de Dios se ha alejado de la confianza en la Palabra escrita y estбn siguiendo las variadas tradiciones y errores en las iglesias Evangйlicas de hoy. El peor de estos errores es que somos salvos incondicionalmente e iremos al Cielo sin importar cуmo nos comportemos.

Algunos pastores se han vuelto sicуlogos intentando quitar las presiones sobre la gente. Hay un lugar para los sicуlogos en el mundo asн como para los mйdicos. Pero es la unciуn del Espнritu Santo de Dios la que finalmente rompe las cadenas del pecado.

Alejйmonos del “evangelio” suave, centrado en las personas, agradable al oнdo que estamos escuchando en nuestro dнa. їQuй es lo que la Palabra dice?

Recita siempre el libro de la ley y medita en йl de dнa y de noche; cumple con cuidado todo lo que en йl estб escrito. Asн prosperarбs y tendrбs йxito. (Josuй 1:8 - NVI)

Pero su seсor le contestу: “ЎSiervo malo y perezoso! їAsн que sabнas que cosecho donde no he sembrado y recojo donde no he esparcido? Pues debнas haber depositado mi dinero en el banco, para que a mi regreso lo hubiera recibido con intereses. (Mateo 25:26,27 - NVI)

Por lo tanto, hermanos, esfuйrcense mбs todavнa por asegurarse del llamado de Dios, que fue quien los eligiу. Si hacen estas cosas, no caerбn jamбs, (2 Pedro 1:10 - NVI)

“Si hacen estas cosas”.

ЎAmйn!