JUDAS

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JUDAS

 

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Texto bםblico tomado de la Santa Biblia, Nueva Versiףn Internacional. © 999 por la Sociedad Bםblica Internacional

 

Traducido por Carmen ֱlvarez

 

 

El Libro de Judas estב dirigido a los pecados que se cometen en las iglesias Cristianas. Los comentarios que hace sobre algunas de las personas son muy graves. Sin embargo, el Espםritu Santo considerף necesario emplear este lenguaje tan fuerte.

 

Aunque Judas fue escrito hace dos mil aסos, su mensaje es muy necesario en nuestros dםas.

 

 

JUDAS

 

Pero aquellos blasfeman en asuntos que no entienden. Como animales irracionales, se guםan תnicamente por el instinto, y nacieron para ser atrapados y degollados. Lo mismo que esos animales, perecerבn tambiיn en su corrupciףn, (2 Pedro 2:12 – NVI)

 

El Libro de Judas estב dirigido a los pecados que se cometen en las iglesias Cristianas. Los comentarios que hace sobre algunas de las personas son muy graves. Sin embargo, el Espםritu Santo considerף necesario emplear este lenguaje tan fuerte.

 

Aunque Judas fue escrito hace dos mil aסos, su mensaje es muy necesario en nuestros dםas.

 

Nosotros, los que hemos sido Cristianos por algunos aסos, sabemos que a veces las iglesias Cristianas se convierten en jaulas de espםritus inmundos. El odio, la divisiףn, la lujuria, los celos, la avaricia, el egoםsmo y el orgullo que se muestran en los que dicen llamarse Cristianos que han vuelto a nacer nos hacen entender que puede haber una gran diferencia entre personas que estבn viviendo en Jesucristo y los miembros de una iglesia Cristiana.

 

Hoy en dםa el Espםritu Santo estב sonando la trompeta en Siףn. Debemos escuchar lo que el Espםritu le estב diciendo a las iglesias, ya que el fuego Divino del juicio estב prףximo.

 

Judas, siervo de Jesucristo y hermano de Jacobo, a los que son amados por Dios el Padre, guardados por Jesucristo y llamados a la salvaciףn: Que reciban misericordia, paz y amor en abundancia. (Judas 1:1,2 – NVI)

 

El Seסor Jesתs tuvo cuatro hermanos Jacobo (o Santiago), Josי, Simףn y Judas, ademבs de algunas hermanas. Los nombres de las hermanas del Seסor no son mencionados.

 

Asם como con Ana, una vez que el hijo especial naciף, Marםa tuvo muchos otros hijos.

 

Jacobo, el hermano del Seסor, es el autor del Libro de Santiago y fue el pastor de la gran iglesia Cristiana Judםa en Jerusalיn.

 

Judas, el autor de la epםstola que estamos discutiendo, tambiיn era hermano del Seסor.

 

Todo Cristiano verdadero ha sido llamado por el Espםritu Santo para salir del mundo. Estב en el mundo pero ya no le pertenece al mundo. Ha sido llamado a ser un santo, a ser santificado. Una vez que hemos sido llamados a ser santos ya no tenemos ningתn otro llamado en la vida. Aunque quizב trabajemos en un oficio o profesiףn para mantenernos y a nuestras familias, nuestro llamado, y תnico llamado, es ser santo.

 

Dios ama a Sus santos con el mismo amor con el que amף a Jesתs.

 

El Seסor Jesucristo nos estב protegiendo y estב orando por nosotros en todo tiempo. Si nosotros no vivimos una vida Cristiana victoriosa, serב porque nosotros no lo quisimos. Ya se nos ha dado todo lo necesario para poder vencer cada obstבculo que se nos presente. O recibimos la gracia de Dios y por medio de ella vencemos al mundo o nos distraemos e ignoramos nuestra gran salvaciףn.

 

La misericordia, la paz y el amor nos han sido dados en abundancia.

 

Dios en Su misericordia por nosotros pasa por alto muchas de nuestras debilidades y de nuestros errores siempre y cuando estemos confesando nuestros pecados y siguiendo al Espםritu en lugar de ceder a nuestra naturaleza pecaminosa.

 

Tenemos la paz de Cristo Jesתs y no tenemos condenaciףn cuando estamos buscando diariamente al Seסor y haciendo Su voluntad. La paz Divina nos mantendrב firmes durante los aסos tumultuosos que se acercan en Norteamיrica.

 

El amor de Dios en Cristo que nos ha sido dado es tan intenso, tan poderoso y tan perdurable que la maldad del mundo se ve obligada a cederle el paso. Ciertamente, el amor humano es la mבs leve sombra del amor de Dios.

 

Queridos hermanos, he deseado intensamente escribirles acerca de la salvaciףn que tenemos en comתn, y ahora siento la necesidad de hacerlo para rogarles que sigan luchando vigorosamente por la fe encomendada una vez por todas a los santos. (Versםculo 3 – NVI)

 

Judas tenםa el deseo de escribirles a los creyentes sobre su salvaciףn, pero habםa una necesidad mבs fuerte aun que era discutir sobre la gente mala que habםa comenzado a infiltrarse en las asambleas.

 

Hoy en dםa, por lo general, la salvaciףn es considerada como un boleto al Cielo. Tomamos los “cuatro pasos de la salvaciףn” y eso es todo. Con esto consideramos que ya tenemos un pase al Cielo y algunas personas hasta enseסan que es imposible perder ese pase.

 

La verdad es que tenemos que luchar vigorosamente por la fe. Debemos pelear la buena batalla de fe porque los creyentes carnales pueden entrar a nuestras iglesias y esparcir su veneno.

 

Tengo un joven amigo que tiene un avivamiento en sus manos. Las personas, incluyendo muchos jףvenes, estבn llegando a su casa para escuchar la Palabra de Dios. Aunque יl estי en otro estado, estב bajo la cobertura espiritual de nuestra iglesia.

 

¿Quי sucede? De repente llegan los “pבjaros” que pueden oler los sacrificios que se estבn ofreciendo – las personas se estבn arrepintiendo de sus pecados, estבn siendo bautizados en agua y se estבn regocijando en el Seסor.

 

Llega un hombre que le dice al pequeסo grupo que todos deben volver a bautizarse porque no fueron bautizados en el nombre de Jesתs. Tambiיn les dice que el pecado es simplemente una falta de fe en Dios. Pero mi amigo, bien fundamentado, le seסalף el versםculo en Primera de Juan donde dice que el pecado es no obedecer los mandamientos de Dios.

 

Luego llega otro hombre que le dice: “Debes llamar a Jesתs, Yahweh. Si no, estבs pecando”.

 

Y luego otro le dice: “No deben reunirse en casas. Deben reunirse en mi iglesia”.

 

Todavםa otro le dice: “Debes predicar sobre la Dispensaciףn”.

 

Mi consejo para mi joven amigo sigue siendo: “No te bajes del muro. Los Sanbalats y los Tobםas harבn todo lo que puedan para desalentarte, para bajarte de lo que estבs haciendo y poder razonar contigo. (¡Cףmo les encanta a los demonios razonar!) Ignףralos y sigue predicando la Palabra. El Espםritu Santo traerב a aquellos que el Seסor estב atrayendo hacia Sם mismo.”

 

Un joven de buenas intenciones me llamף recientemente y me dijo que cuando el Seסor Jesתs hablף sobre que el trigo serםa recogido en el granero, que el Seסor se estaba refiriendo a la oscuridad de afuera. ֹl cree que debemos hacer todo lo posible para que los que estבn en el “granero” vivan una vida de victoria en Cristo.

 

Yo le respondם que ciertamente debemos alentar a cada creyente para que viva una vida santa en Cristo, pero que si יl seguםa presionando el tema de que el granero es la oscuridad de afuera, la mayorםa de los lםderes Cristianos rechazarםa este pensamiento y no les ayudarםa a practicar la justicia.

 

Ademבs, yo le mencionי que la unidad de la fe a la que hemos sido llamados no es una unidad de la cabeza sino del corazףn. Podemos amar a Jesתs sin tener que estar de acuerdo con cada punto doctrinal que otra persona considera verdadero. ¿No lo crees asם? ¡Yo sם!

 

Discutir sobre una doctrina no es luchar vigorosamente por la fe. Mבs bien es meterse en un debate y el espםritu del debate es definitivamente de naturaleza pecaminosa.

 

Luchar vigorosamente por la fe es mantenernos aferrados a Jesתs, no es mantenernos aferrados a la fe en una doctrina. Jesתs es una Persona. El tema mבs importante es que estemos morando en ֹl en todo tiempo, no que hayamos memorizado algתn ensayo. Satanבs usa la doctrina para alejar nuestra mirada de Jesתs.

 

Cuando fui salvo por primera vez estaba en el Cuerpo de la Marina. Pocas semanas despuיs, mientras me encontraba en el centro de Honolulu llegף un lםder de la iglesia de los Adventistas del Sיptimo Dםa. Me hablף sobre no tomar un arma en el dםa de reposo (el Domingo). ¿Crees que esto me acercף mבs a Jesתs? ¡Ciertamente que no! Causף tremenda confusiףn en la mente de un reciיn convertido al Cristianismo –en la mםa.

 

Un Marino Cristiano con madurez orף por mם y pude comprender que esto no era de Dios, por lo menos no para mם, y fui liberado de ese yugo.

 

Sin embargo, hasta este dםa tengo una muy buena opiniףn de los Adventistas aunque no hago un mayor esfuerzo de morar en Cristo los dםas de reposo mבs que los demבs dםas.

 

Que se le puede hacer…

 

Ciertamente, las iglesias Cristianas estבn en un caos absoluto. Todas hacen lo que se sienten “dirigidas” a hacer.

 

Aun en nuestra asamblea hemos tenido individuos que acosan a personas en el estacionamiento o que se reתnen en hogares para platicar lo que piensan que estב mal de mם o de la iglesia. Yo dejo en paz a estas personas hasta que Dios me muestra lo que debo hacer. A veces el Seסor mismo los lleva al arrepentimiento y comienzan a mostrar la Vida de Cristo.

 

De esto se trata la buena batalla de fe. Enfrentamos la oposiciףn todo el tiempo, pero Jesתs estב con nosotros cuando lo buscamos y cuando nos rehusamos a bajar de la cruz, de la pared donde Dios nos haya puesto.

 

Nehemםas es un buen libro para leer cuando estamos siendo hostigados para que sigamos luchando vigorosamente por la fe encomendada una vez por todas a los santos. 

 

El problema es que se han infiltrado entre ustedes ciertos individuos que desde hace mucho tiempo han estado seסalados para condenaciףn. Son impםos que cambian en libertinaje la gracia de nuestro Dios y niegan a Jesucristo, nuestro תnico Soberano y Seסor. (Versםculo 4 – NVI)

 

Existםan dos problemas con estos hombres impםos: cambiaban la gracia de Dios en una licencia para la inmoralidad y negaban a Jesucristo תnico Soberano y Seסor.

 

Hoy en dםa, la mayorםa de las iglesias Cristianas en Norteamיrica han cambiado la gracia de Dios en una licencia para la inmoralidad. Esto no lo han hecho a propףsito, sino porque no comprenden los escritos de Pablo.

 

El Apףstol Pablo presentף la gracia Divina como un medio por el cual nos alejamos de la Ley de Moisיs para poner nuestra confianza en Jesucristo. Luego, como parte de la gracia de Dios, tenemos la experiencia de volver a nacer, el cuerpo y la sangre de Cristo y la guםa diaria del Espםritu Santo para ayudarnos a comprender y a hacer la voluntad de Cristo. Dםa tras dםa somos transformados a la imagen moral de Cristo. Comenzamos a convertirnos en una creaciףn nueva y justa – en aquello que la Ley de Moisיs no pudo convertirnos.

 

¿Pero quי hemos hecho nosotros? Hemos interpretado que Pablo quiso decir que Dios nos ha dado gracia Divina en sustituciףn o como alternativa al comportamiento justo. No podםamos haber interpretado peor su declaraciףn.

 

Asם que hoy, asם como Judas comentף, la gracia de Dios estב siendo usada a lo ancho y a lo alto como un pretexto para la inmoralidad.

 

Serב sorprendente si algתn dםa logramos salir de este error antes de que el Seסor regrese. Si no lo logramos, numerosos Cristianos Norteamericanos no lograrבn obtener la corona de la vida.

 

No sףlo estamos usando la gracia de Dios como un pretexto para pecar, sino que estamos negando a Jesucristo como תnico Soberano y Seסor. Estamos dispuestos a recibir a Cristo como nuestro Seסor pero no como nuestro תnico Soberano.

 

¿Cuבntos Cristianos Norteamericanos obedecen a Cristo en cada detalle de sus vidas? ¿Cuבntos han realmente cedido a la voluntad de Dios? ¿Cuבntos se han negado a sם mismos para tomar su cruz personal y seguir al Maestro?

 

Pues, יstos son los תnicos que realmente son Cristianos. Estos son los discםpulos de Cristo. El resto sףlo son miembros de la religiףn Cristiana. No hay salvaciףn, ni vida eterna, en ser meramente un miembro de la religiףn Cristiana.

 

¿Cףmo sabemos que Cristianos Norteamericanos no son discםpulos, que no han recibido a Cristo como Seסor, que estבn cambiando la gracia de Dios en un pretexto para la inmoralidad? Por las cosas que dicen y hacen.

 

Aunque ustedes ya saben muy bien todo esto, quiero recordarles que el Seסor, despuיs de liberar de la tierra de Egipto a su pueblo, destruyף a los que no creםan. (Versםculo 5 – NVI)

 

En cםrculos Cristianos se habla mucho sobre “una vez salvo siempre salvo”.  Ya que es generalmente aceptado que el יxodo de Egipto es un tipo de salvaciףn, y ya que Judas nos recuerda que el Seסor despuיs de haber salvado al pueblo de Egipto luego destruyף a quienes no creyeron, ¿cףmo podemos insistir en este error sobre la seguridad eterna? ¿Acaso no comprendemos que el Espםritu Santo se darםa cuenta de que nosotros entenderםamos por este pasaje en Judas que es imposible ser salvo y luego perdido?

 

En realidad, el concepto de “una vez salvo siempre salvo” refleja un profundo error en el concepto de la salvaciףn. La “seguridad eterna” se basa en la idea de que nuestra salvaciףn es una intervenciףn Divina que no tiene nada que ver con nuestra participaciףn. Esto no tiene nada de cierto. Cada aspecto de nuestra salvaciףn es una oportunidad. Dios se mueve y nosotros debemos responder con fe y obediencia. Cuando nosotros no hacemos nuestra parte, la intervenciףn de Dios en nuestras vidas se considera nula o cancelada. El contrato se considera roto. Nosotros lo rompimos. Dios no.

 

Nosotros tenemos el poder de hacer que la Palabra de Dios no tenga ningתn efecto en nuestras vidas.

 

Aquם tenemos uno de los errores fundamentales en la teologםa Cristiana. Si los maestros y los pastores predicaran sus sermones en forma de exposiciףn, tomando una porciףn de las Escrituras y hablando sobre ella versםculo por versםculo, sin distorsionarla para hacerla encajar en un molde preconcebido, rבpidamente se darםan cuanta de que la intervenciףn de Dios en las vidas de las personas es efectiva sףlo mientras ellos estיn creyendo y obedeciendo a Dios.

 

La salvaciףn no es un boleto al Cielo que no se puede perder. La salvaciףn es la Presencia de Dios en Jesucristo que nos ayuda a cambiar de la persona de Satanבs a la Persona de Dios. Cristo siempre estב presente para ayudarnos y para lograrlo. Pero nosotros debemos obedecer Sus mandamientos, si no, el proceso llega a un alto total.

 

Si nosotros no obedecemos Sus mandamientos, entonces no lo amamos; no daremos el fruto de Su imagen; seremos cortados de la Vida, de Cristo. Esto es lo que dice la Biblia.

 

Las iglesias Cristianas de Norteamיrica estבn sobre terrenos espirituales peligrosos. Si no tenemos un arrepentimiento a nivel nacional, si no volteamos hacia Dios en sinceridad, si no cambiamos nuestra doctrina para que se conforme a las Escrituras, nuestra naciףn estarב perdida y enfrentaremos a un Cristo enojado. No tendremos a nadie a quien culpar mas que a nosotros mismos si no regresamos al Nuevo Testamento, particularmente pero no exclusivamente, a las Epםstolas y vemos si enfatizan una intervenciףn soberana de Dios que ignora nuestro comportamiento, o si enseסan que si seguimos viviendo en nuestra naturaleza pecaminosa no heredaremos el reino de Dios y cosecharemos corrupciףn.

 

¿Quי tendrב que hacer Dios en Norteamיrica para lograr un cambio en la doctrina y en lo que practicamos? Si estoy escuchando correctamente al Seסor, ֹl va a darle una fuerte bofetada a los Estados Unidos. Luego ֹl va a levantar nuestra naciףn en justicia y rectitud para que podamos enviar el Evangelio del Reino hasta los confines del mundo, no el evangelio de la gracia sin justicia y rectitud sino el Evangelio del Reino de justicia que pronto llegarב a la tierra.

 

Nosotros los Norteamericanos portamos el nombre de Cristo y por esta razףn Cristo nos guardarב de ser completamente destruidos. Pero debemos recordar que en la hora actual, en lugar de que el Evangelio del Reino estי surgiendo de nuestra supuesta naciףn Cristiana, las aguas de la suciedad moral estבn saliendo de las pelםculas, la televisiףn y el Internet.

 

Dios quiere que Estados Unidos predique la justicia, la santidad y la obediencia a Dios. ֹl quiere que lo vivamos y lo prediquemos. Si hacemos esto, continuaremos como una naciףn. Si no lo hacemos, el final se harב llegar.

 

Nuestro gobierno estב en una confusiףn moral tremenda en donde cada polםtico estב aparentemente buscando sus propios intereses. Las predicaciones en las iglesias Cristianas sobre la gracia sin necesidad de la rectitud son las que han producido esta inmoralidad en el gobierno. Dios quiere que nuestras predicaciones estיn basadas en la Biblia, no basadas en nuestras tradiciones que estבn alejadas de las Escrituras.

 

Yo no estoy diciendo, “¡Pobre de nosotros!” Yo estoy diciendo que Dios me estב diciendo que ֹl va a castigar severamente a los Estados Unidos y luego nos va a levantar para que una vez mבs podamos representar ante los Musulmanes, ante los Judםos y ante todas las demבs personas sobre la tierra que Jesucristo exige comportamiento justo, santo y obediente de todos los hombres. El Reino de Dios estב cerca y ni las iglesias ni las naciones del mundo estבn preparadas. ֹl no sףlo es el Salvador del mundo sino tambiיn el Seסor del mundo.

 

Y a los בngeles que no mantuvieron su posiciףn de autoridad, sino que abandonaron su propia morada, los tiene perpetuamente encarcelados en oscuridad para el juicio del gran Dםa. (Versםculo 6 – NVI)

 

Nosotros sabemos que estamos luchando contra בngeles caםdos de los cielos, como nos dice Efesios. Quizב esto se deba a que muchos בngeles fueron echados a la oscuridad mientras que a otros se les permitiף que permanecieran en el aire sobre nosotros para que pudiיramos aprender a pelear contra la maldad.

 

Este versםculo es un recordatorio para nosotros que el pecado original fue la voluntad propia, el no querer permanecer donde Dios nos ha puesto.

 

Una de las pruebas mבs difםciles que nosotros los Cristianos tenemos que experimentar es el de permanecer en la prisiףn en que Dios permite que seamos puestos. Es el lugar donde no podemos hacer lo que deseamos, donde no podemos obtener lo que anhelamos. Desde esta prisiףn clamamos, pero nadie nos escucha.

 

Entonces tenemos que elegir. Podemos salir forzadamente de nuestras circunstancias, o podemos permanecer ahם y someternos a Dios, esperando que ֹl nos libere.

 

Para poder salir forzadamente tenemos que romper las leyes de Dios. Si lo hacemos y Dios de todos modos tiene la intenciףn de salvarnos a Su Reino, entonces ֹl nos volverב a encarcelar y nuestra siguiente prisiףn serב mucho peor.

 

El pecado original de Satanבs y sus בngeles fue el no permanecer donde Dios los habםa puesto. Esta fue la madre de todos los pecados que ahora afligen a la humanidad.

 

Ningתn Cristiano serב glorificado con Cristo ni montarב su caballo de guerra hasta que haya sido probada su fidelidad, hasta que haya estado dispuesto a permanecer en la cruz, hasta que el Seסor haya estado enteramente satisfecho con su obediencia.

 

Cuando Cristo aparezca, nosotros apareceremos con ֹl, pero sףlo si ֹl se ha convertido en nuestra vida. Cristo no se vuelve nuestra vida hasta que nuestra vida Adבmica anterior haya sido crucificada. Nuestra prisiףn, nuestra cruz personal, es el motor de destrucciףn que Dios ha confeccionado para nuestra personalidad especםfica. No es un obstבculo que debemos intentar rodear. Es el medio para destruir nuestra voluntad propia, nuestra falta de voluntad para someternos humildemente a Cristo sin importar cuanto nos disgusten nuestras circunstancias.

 

Recuerda que el תnico camino para lograr la corona de gloria es por medio de la aburrida, y a veces dolorosa, prisiףn que somos llamados a soportar. Si no estamos dispuestos a morar en la situaciףn en la que Cristo nos haya puesto entonces perderemos nuestra corona de gloria, y, de hecho, quizב pongamos en peligro nuestra salvaciףn misma.

 

Si alguien te dice que los Cristianos no deben sufrir, pםdeles el capםtulo y el versםculo.

 

Asם tambiיn Sodoma y Gomorra y las ciudades vecinas son puestas como escarmiento, al sufrir el castigo de un fuego eterno, por haber practicado, como aquellos, inmoralidad sexual y vicios contra la naturaleza. (Versםculo 7 – NVI)

 

La naciףn de los Estados Unidos estב cediendo a la inmoralidad sexual y a la perversiףn. Los que promueven la suciedad moral frecuentemente son ricos y adquieren poder polםticamente. En lugar de denunciar a tales personas impםas, nuestros lםderes polםticos se inclinan ante la presiףn.

 

Sin embargo, sם existe un Dios en el Cielo. ֹl no castigף a Sodoma y Gomorra con lava de volcanes en erupciףn, como algunos asumen. La Biblia dice que estas dos prףsperas  בreas agrםcolas sufrieron el castigo del fuego eterno. El fuego eterno baja del Cielo. Es una fuerza destructora, un ejemplo de la ardiente energםa que creף las galaxias de estrellas.

 

Dios ama cariסosamente a la gente. No existe nadie que ame como ama Dios. Pero Dios no puede aceptar la perversiףn sexual. El fuego que dejף a Sodoma y Gomorra como ruinas humeantes y la sal que se vertiף sobre la planicie y cubriף a la esposa de Lot nos revelan la terrible ira de un Dios amoroso.

 

Te puedes imaginar cףmo ve Dios a los Estados Unidos considerando la comתn aceptaciףn de la perversiףn sexual y el asesinato de bebיs cuando llegan a tיrmino.

 

Vamos a sufrir mucho en Norteamיrica. Si quieres salvarte a ti mismo y a tu familia, ora mucho, y pםdele a Dios que te dי una justicia de acero, una santidad apasionada y una obediencia estricta al Padre.

 

No pongas tu esperanza en el “arrebato” para que te salve. Los millones de Cristianos que han sufrido durante la Era de la Iglesia no fueron liberados por el arrebato y tampoco lo seremos nosotros. Lo que sם tienes que hacer es prepararte para los dםas de oscuridad que se aproximan.

 

Nosotros no somos diferentes a Sodoma y Gomorra. ¿Por quי habrםa Dios de salvarnos por ser Norteamericanos? ¿Acaso somos sus mascotas?

 

De la misma manera estos individuos, llevados por sus delirios, contaminan su cuerpo, desprecian la autoridad y maldicen a los seres celestiales. Ni siquiera el arcבngel Miguel, cuando argumentaba con el diablo disputבndose el cuerpo de Moisיs, se atreviף a pronunciar contra יl un juicio de maldiciףn, sino que dijo: “¡Que el Seסor te reprenda!” ֹstos, en cambio, maldicen todo lo que no entienden; y como animales irracionales, lo que entienden por instinto es precisamente lo que los corrompe. (Versםculos 8-10 – NVI)

 

En estos dםas nos sentimos “gigantes espirituales”. Salimos a reprender demonios y a veces hasta a Satanבs mismo. Realmente no sabemos lo que estamos haciendo.

 

Encuentra un versםculo en las Epםstolas que les aconsejen a los Cristianos que reprendan al diablo.

 

La Biblia nos dice que nos sometamos a Dios y que resistamos al diablo. Pero nosotros los Cristianos preferimos seguir con nuestros pecadillos, con nuestra coqueterםa y luego llegar a la iglesia y reprender al diablo.

 

Nosotros no debemos reprender al diablo a excepciףn de que Cristo nos haya dicho que esto es lo que debemos hacer en alguna circunstancia en particular.

 

El Libro de Judas no nos aconseja que hagamos acusaciones difamatorias en contra de los seres celestiales.

 

Solםa escuchar a los niסos en la Escuela Dominical cantar “y si el diablo se cae, lo arrollaremos”. Yo me estremezco cuando escucho esto.

 

Ciertamente es bueno que Dios sea paciente con nosotros.

 

En los aסos venideros vamos a ver manifestaciones de Satanבs que nunca creםmos presentarse sobre la tierra. Nosotros no debemos temerle a Satanבs ni a ninguno de los בngeles caםdos. Cristo es mבs grande que todos. Pero tampoco debemos estar continuamente buscando pleito con Satanבs. A יl le gusta este tipo de atenciףn y pronto nos sacarםa la delantera.

 

Nosotros no hemos sido llamados a atacar a Satanבs. Nosotros debemos ponernos la armadura completa de Dios y defender nuestro territorio. Podemos orar para que Dios ate los poderes de las tinieblas, esto sם es bםblico. Pero recuerda: sףlo Jesתs tiene la autoridad y el poder para enfrentarse a Satanבs y a sus seguidores. Nosotros debemos voltear hacia Jesתs humildemente antes de tomarnos la libertad de reprender y enfrentar a los dignatarios que cayeron porque ellos desde antes estaban haciendo muchas de las cosas que los Cristianos de esta יpoca estבn haciendo.

 

Bueno, tת has lo que quieras. Pero yo creo que esto es de lo que Judas nos estaba advirtiendo.

 

Audrey y yo en una ocasiףn fuimos a otro paםs. Yo tuve una clara impresiףn de que al poder espiritual de ese lugar no le gustף que estuviיramos ahם. Pero nosotros estבbamos dentro de la voluntad de Dios y no estבbamos metiיndonos donde no nos incumbםa. Si יste no hubiera sido el caso yo creo que hubiיramos experimentado problemas de algתn tipo.

 

¡Realmente debemos evitar ser presuntuosos!

 

La “multitud mixta” en las iglesias Cristianas estב lista para atacar a los seסores caםdos de las tinieblas, anteriormente considerados בngeles de los mבs altos rangos del Cielo. Estos hombres no comprenden en contra de quien estבn hablando injuriosamente.  Pero lo que sם comprenden por su instinto animal, como el adulterio y la fornicaciףn, es que estos son los comportamientos que los pueden destruir.

 

¡Ay de los que siguieron el camino de Caםn! Por ganar dinero se entregaron al error de Balaam y perecieron en la rebeliףn de Corי. (Versםculo 11 – NVI)

 

El camino de Caםn es el de sentir celos porque Dios estב bendiciendo a alguien que no eres tת. Este tipo de celos resulta en difamaciףn y chismes capaces de matar. Esto es muy comתn en iglesias Cristianas.

 

Caםn era arrogante. Si le hubiera preguntado a Dios cףmo podםa יl mejorar su ofrenda, Dios hubiera estado mבs que complacido con enseסarle quי hacer. En lugar de eso, Caםn reaccionף con una ira arrogante. Se enojף por esta “injusticia” hasta que finalmente se sintiף obligado a matar.

 

El camino de Balaam se refiere al amor al dinero. Esto es comתn en las iglesias. La idea tiene que ver con usar tu don para ganar dinero.

 

Las riquezas son engaסosas. Balaam escuchף claramente a Dios cuando le hablף la primera vez. Pero el prospecto de recibir riquezas engaסף a Balaam a regresar a Dios una segunda vez. Claro que Dios, quien espera ser obedecido la primera vez que  dice algo, le dijo a Balaam que siguiera adelante con su plan de obtener su oro.

 

Ya que el espםritu de profecםa en Balaam no le permitםa maldecir a Israel, Balaam aconsejף a Balac que enviara al campamento israelita a unas bailarinas para que fueran vistas por los guerreros israelitas. Luego Dios enviף una plaga sobre Israel debido a la fornicaciףn que dio por resultado.

 

De esta manera Balaam fue engaסado por el deseo de obtener riquezas e hizo que cayera sobre sם mismo la maldiciףn de Dios. Aun en estos dםas tenemos predicaciones en iglesias Cristianas sobre como usar a Cristo para logra riqueza material. Este tipo de persona serב juzgado severamente cuando el Seסor regrese con Sus santos.

 

Balaam finalmente fue asesinado por guerreros israelitas – un final apropiado para un hombre con un impresionante don que intentף usarlo para lograr riqueza.

 

Los israelitas pasaron a filo de espada a muchos hombres en el campo de batalla, incluso al adivino Balבn hijo de Beor. (Josuי 13:22 – NVI)

 

El camino de Corי es el de la rebeliףn en contra de la autoridad Divina. Frecuentemente, Dios pone a personas que despreciamos en autoridad sobre nosotros, en la iglesia o en alguna otra parte. Nosotros podemos ver en ellos todas sus fallas. No podemos comprender por quי ellos tienen que decirnos lo que debemos hacer.

 

Corי pertenecםa a la familia de Corי, descendiente de Levם, al igual que lo eran Miriam, Moisיs y Aarףn. Corי no podםa comprender por quי Moisיs y Aarףn tenםan que decirle lo que podםa o no podםa hacer.

 

La Biblia nos dice que la autoridad viene de Dios.

 

La exaltaciףn no viene del oriente, ni del occidente ni del sur, sino que es Dios el que juzga; a unos humilla y a otros exalta. (Salmo 75:6,7 – NVI)

 

Todos deben someterse a las autoridades pתblicas, pues no hay autoridad que Dios no haya dispuesto, asם que las que existen fueron establecidas por יl. Por lo tanto, todo el que se opone a la autoridad se rebela contra lo que Dios ha instituido. Los que asם proceden recibirבn castigo. (Romanos 13:1,2 – NVI)

 

Nosotros los Norteamericanos estamos acostumbrados a llamar por su primer nombre o por su apodo a nuestros mבs altos dignatarios. De esta manera esperamos bajarlos a nuestro nivel.

 

Esto es una abominaciףn para Dios. Dios es un amante del sistema gubernamental. No complacemos a Dios rebelבndonos en contra del gobierno secular ni eclesiבstico.

 

Si Dios nos ha llamado para ser pioneros de la verdad, o de hacer algo diferente al orden aceptado, mבs nos vale estar seguros de que estemos escuchando de Dios.

 

Cuando los miembros de una iglesia no estבn de acuerdos con la doctrina de su iglesia, pueden humildemente dar su opiniףn a los lםderes de la iglesia. Despuיs de haber hecho esto, si no pueden convencer a los lםderes de su punto de vista deben irse a otro lado. La iglesia no crecerב de manera saludable mientras haya personas que estיn intentando socavar la autoridad que tiene la iglesia.

 

A veces un creyente siente que ha sido llamado por Dios para llevar divisiףn al cuerpo de Cristianos. Yo nunca, en mבs de cincuenta aסos como Cristiano, he vista que alguien que se haya propuesto a rebelarse en contra de la autoridad de la iglesia haya prosperado en Dios.

 

Dios honra los gobiernos, sean seculares o religiosos, mientras esos gobiernos no ordenen desobedecer a Dios. Esto no sucede muy a menudo. Lo mבs comתn es que un Cristiano con espםritu de Corי busque controlar la iglesia.

 

Estos individuos son un peligro oculto; sin ningתn respeto convierten en parrandas las fiestas de amor fraternal que ustedes celebran. Buscan sףlo su propio provecho. Son nubes sin agua, llevadas por el viento. Son בrboles que no dan fruto cuando debieran darlo; estבn doblemente muertos, arrancados de raםz. Son violentas olas del mar, que arrojan la espuma de sus actos vergonzosos. Son estrellas fugaces, para quienes estב reservada eternamente la mבs densa oscuridad. (Versםculos 12, 13 – NVI)

 

¿Puedes imaginarte a Cristianos teniendo fiestas de amor fraternal y que este tipo de personas se encuentre en la reuniףn? Era verdad entonces y es verdad ahora - ¡en nuestras iglesias Cristianas!

 

Son pastores pero sףlo buscan su propio provecho. Son completamente egocיntricos trabajando para que cada beneficio se les sume a ellos sin importar cףmo les vaya a los demבs.

 

Son nubes sin agua. Dan la apariencia de ser una fuente de bendiciףn, pero no hay bendiciףn en ellos. Nos dejan hambrientos y sedientos despuיs de haber predicado.

 

Son llevadas por el viento. Se unen a cualquier doctrina nueva siempre y cuando יsta los haga populares y ricos.

 

Son בrboles que no dan fruto cuando debieran darlo; estבn doblemente muertos, arrancados de raםz. Son como los בrboles de climas frםos a finales de octubre. No tienen fruto ni hojas sino que son esqueletos que se ven por los cielos. Quizב aparenten ser fuente de bendiciףn para sus seguidores, pero el Seסor los ve como lo que realmente son. No se obtendrב nada nutritivo de ellos.

 

No tienen raםz en Dios.

 

Estבn doblemente muertos. Nacieron en pecado, lo cual es cierto de todos nosotros. Pero ahora ellos han muerto nuevamente por sus conductas, tornando la gracia de Dios en un pretexto para la inmoralidad.

 

Son violentos sin tener un espםritu apacible. Rechazan las mansas corrientes de Siloי en favor del tumulto que producen por sus propias ambiciones egoםstas.

 

Las cosas que dicen y hacen son vergonzosas, sin embargo sus seguidores estבn ciegos a sus palabras y acciones. ¡Existen muchos de esos hoy en dםa!

 

Son estrellas fugaces porque no forman parte de la תnica Estrella de la Maסana. Son religiosos voluntariosos que ocasionan confusiףn por donde quiera que van.

 

Su final es la oscuridad eterna aunque profesen ser ministros y siervos de Cristo Jesתs.

 

Lo anterior es cierto de muchos lםderes y muchas personas Cristianas de nuestros dםas.

 

Tambiיn Enoc, el sיptimo patriarca a partir de Adבn, profetizף acerca de ellos: “Miren, el Seסor viene con millares y millares de sus בngeles para someter a juicio a todos y para reprender a todos los pecadores impםos por todas las malas obras que han cometido, y por todas las injurias que han proferido contra יl.” (Versםculos 14, 15 – NVI)

 

Cuando el Seסor regrese estarב en contra de toda maldad sobre la tierra, tanto espiritual como humana. Cristo aparecerב con un ejיrcito de santos a quien le habrב sido dada la autoridad y el poder de juzgar.

 

El juicio comenzarב con los pecadores en las iglesias. Esta es la razףn por la que hoy estamos sonando la trompeta en Siףn. Nosotros los Cristianos no estamos ni cerca de estar listos para la venida de Cristo, de Sus santos y de Sus santos בngeles.

 

Estos individuos son refunfuסadores y criticones; se dejan llevar por sus propias pasiones; hablan con arrogancia y adulan a los demבs para sacar ventaja. (Versםculo 16 – NVI)

 

Existen en la iglesia tantas quejas, tantos chismes y difamaciones, tanta crםtica y se les encuentran tantas fallas a las personas, que hemos llegado a aceptar este tipo de conducta como normal.

 

Esto no es normal aunque sea comתn en nuestras iglesias. No es aceptable. Quienes hacen este tipo de cosas merecen la muerte. Fue por culpa de las quejas y de encontrarle defecto a todo que Israel regresף al desierto hasta que los quejumbrosos hubieran muerto.

 

Nosotros los Cristianos nos acostumbramos a la embriaguez, a las violaciones y a los asesinatos. Nosotros deberםamos estar indignados por la inmoralidad y el abuso de menores que estבn ocurriendo en los Estados Unidos.

 

Pero la raםz del problema estב en las iglesias Cristianas. Se supone que nosotros debemos ser la luz moral del mundo. En lugar de eso mostramos por nuestra conducta que no somos diferentes al mundo. La misma malicia, el mismo egocentrismo, las mismas mentiras y los mismos robos que ocurren en el mundo ocurren en las iglesias.

 

Nos ocupamos tanto con el “arrebato”, un suceso que no es bםblico, y no nos ocupamos lo suficiente con la luz de las buenas obras que se supone debe estar brillando desde nosotros.

 

Seguimos nuestros propios malos deseos en lugar de presentar nuestro cuerpo como sacrificio vivo a Dios.

 

Presumimos de lo maravillosa que es nuestra iglesia. Invitamos a la gente para que vea lo maravillosos que somos y para mostrarles nuestro gran estacionamiento y nuestro salףn de  convivencia. Pero cuando la gente asiste, ellos escuchan que se habla mal de las personas y que se les critica. Entonces comprenden que Dios no estב en nuestro estacionamiento ni comiendo pastel en nuestro salףn de convivencia.

 

Presumimos sobre nosotros mismos para persuadir a las personas de lo maravilloso que es ser Cristiano. Le decimos al mundo lo maravillosos que somos ahora que hemos “vuelto a nacer”. Pero cuando la gente del mundo nos observa ellos ven la malicia, el egocentrismo, la avaricia, el orgullo y la presunciףn – todo enfocado a uno mismo.

 

Pasamos folletos y alentamos a las personas para que tomen los cuatro pasos a la salvaciףn. Esto es bueno hacerlo. Pero cuando el convertido entra a la asamblea ¿quי es lo que encuentra? Personas religiosas egocיntricas que se critican unas a otras constantemente.

 

El mundo comprende a los evangelistas de la televisiףn que ruegan por dinero. El mundo estב acostumbrado a la avaricia. El mundo tambiיn comprende que esto no tiene nada que ver con Dios.

 

El pתblico Norteamericano es cםnico con respecto a la religiףn Cristiana. ¿Acaso le hemos dado a la naciףn motivo para ser cםnica? Los musulmanes le llaman a los Estados Unidos el gran Satanבs. ¿Acaso nos hemos comportado de tal manera que los Musulmanes ven a Satanבs en lugar de ver a Jesucristo?

 

¡Y luego criticamos a los Musulmanes por no recibir a Jesucristo como su Seסor y Salvador!

 

Cuando tenemos el espםritu de Absalףn, adulamos a las personas esperando lograr una ventaja polםtica. En lugar de hablar con la simple verdad, como lo hizo Jesתs, ponemos hincapiי en aquello que es “positivo” para que los creyentes Norteamericanos no se ofendan.

 

Pero asם como Absalףn terminף colgado entre el cielo y la tierra, tambiיn nos pasarב a nosotros que debido a nuestra insinceridad y traiciףn, no encontraremos una bienvenida ni entre los santos ni entre los que no son creyentes.

 

Ustedes, queridos hermanos, recuerden el mensaje anunciado anteriormente por los apףstoles de nuestro Seסor Jesucristo. Ellos les decםan: “En los תltimos tiempos habrב burladores que vivirבn segתn sus propias pasiones impםas.” ֹstos son los que causan divisiones y se dejan llevar por sus propios instintos, pues no tienen el Espםritu. (Versםculos 17-19 – NVI)

 

Estamos en los תltimos tiempos. Hay burladores en las iglesias que siguen sus propios deseos impםos. Hasta de nosotros se han burlado porque predicamos la justicia Divina, la santidad, la obediencia estricta a Dios y la pronta llegada del Reino de Dios a la tierra.

 

Mientras otros rםen, dicen chistes y juegan, nosotros estamos proclamando la necesidad del arrepentimiento. Mientras que otros estבn saltando en preparaciףn para el “arrebato” que no estב en las Escrituras, nosotros estamos exhortando a las personas que lean el Nuevo Testamento y que oren por sabidurםa y fuerza para obedecer los mandamientos de Jesucristo y Sus Apףstoles, teniendo especial cuidado de perdonar a todos contra quien quizב estemos sintiendo enojo y a quien no queremos perdonar.

 

¡Luego se nos acusa de estar predicando “obras”!

 

¿Acaso Cristo alguna vez acusף a alguna persona de predicar obras cuando esta persona les estaba enseסando Sus mandamientos a otras personas? ¿No es esta la Gran Comisiףn?

 

Enseסבndoles a obedecer todo lo que les he mandado a ustedes. Y les aseguro que estarי con ustedes siempre, hasta el fin del mundo. (Mateo 28:20 – NVI)

 

¿Acaso la Gran Comisiףn es salir a “salvar almas” y construir iglesias o es hacer discםpulos y enseסarle a las personas a obedecer los mandamientos de Cristo y Sus Apףstoles? ¿Son estas dos la misma comisiףn? En la prבctica no lo son. Hay quienes estבn “salvando” almas, construyendo iglesias y diciיndoles a las personas que no necesitan obedecer los mandamientos de Cristo porque son “salvos por la gracia”.

 

¡Quי desastre!

 

¿A quי se debe esto? A que la gente estב siguiendo sus propios deseos impםos y estבn ocasionando divisiףn. En algunos casos, si vas a una escuela Bםblica de una denominaciףn Pentecostיs no puedes predicar en las iglesias de otra denominaciףn Pentecostיs. ¿Esta actitud viene de Jesucristo?

 

Quienes viven de acuerdo a su alma, de acuerdo a su voluntad propia, llevarבn confusiףn y divisiףn a dondequiera que vayan.

 

Tales ministros quizב hablen en lenguas pero no tienen el Espםritu de Dios. Siguen sus propios instintos del alma. No podemos ver en ellos el fruto de la imagen de Cristo. Tarde o temprano serבn cortados de la Vid aunque hayan hecho milagros en el nombre de Cristo.

 

Ustedes, en cambio, queridos hermanos, mantיnganse en el amor de Dios, edificבndose sobre la base de su santםsima fe y orando en el Espםritu Santo, (Versםculo 20 – NVI)

hola

Orar en el Espםritu Santo quizב incluya hablar en lenguas, pero este no es el tema central. El tema central es vivir y orar en el Espםritu de tal manera que estemos moviיndonos con el Espםritu de Dios. Que esto se vuelva un estilo de vida. Todos los que son guiados por el Espםritu de Dios son los hijos de Dios y el Seסor les considera como si tuvieran la justicia de Aquel que obedeciף la Ley de Moisיs a la perfecciףn.

 

De todas las necesidades en las iglesias Cristianas Norteamericanas, la mayor (despuיs de cambiar nuestra doctrina para que estי de acuerdo con el Nuevo Testamento) quizב sea pasar diariamente un tiempo en el Espםritu. De hecho, si realmente pasamos tiempo diario orando en el Espםritu, nuestra doctrina quizב cambie si no estב de acuerdo con lo que el Espםritu estב diciendo.

 

Hablamos sobre los mיritos que tiene la oraciףn. Todos asentimos con la cabeza cuando se menciona el closet de la oraciףn.

 

Sin embargo, la cultura Norteamericana es tan vasta en oportunidades monetarias, educacionales y cientםficas que los dםas no son suficientemente largos para aprovechar todo lo que se estב ofreciendo.

 

El resultado es que hablamos sobre la importancia de la oraciףn pero no oramos.

 

Nosotros no oramos lo suficiente en el Espםritu Santo para edificarnos a nosotros mismos en la fe mבs santa.

 

Trabajamos o estudiamos hasta estar exhaustos, llegamos a casa para sentarnos frente al televisor y dejamos que Satanבs piense por nosotros.

 

En los Estados Unidos es absolutamente imposible estar ante Dios en estos dםas a excepciףn de que estemos orando en el Espםritu diariamente. Orar en el Espםritu significa que nos quedemos en oraciףn hasta que nuestra oraciףn comience a fusionarse con la oraciףn de Cristo. Por lo general podemos darnos cuenta cuando esto sucede.

 

Mםnimo, media hora de oraciףn es lo que debe separarse para la oraciףn. Y no me refiero a pensar en cosas buenas. Me refiero a realmente orar. El mejor momento es cuando nos acabamos de despertar (aunque comprendo que esto no siempre es posible). Esto significa que debemos acostarnos mבs temprano para poder levantarnos mבs temprano.

 

La oraciףn es un deleite. Nos robamos a nosotros mismos cuando estamos demasiado ocupados para orar.

 

Hay esto en cuanto a la oraciףn: si no tienes tiempo para orar media hora diaria (mםnimo) entonces no debes tener tiempo para ver la televisiףn.

 

Diariamente debemos separarnos de la cultura Norteamericana inspirada por demonios y orar hasta llegar a la Presencia de Dios. Si no lo hacemos, el periףdico y la televisiףn nos amoldarבn al mundo, profesemos o no ser Cristianos. Envejeceremos hasta ser puestos en un asilo de ancianos, sin haber encontrado nunca la voluntad de Dios para nuestras vidas.

 

Si no tienes tiempo para orar, pםdele a Dios tiempo para orar.

 

Mientras esperan que nuestro Seסor Jesucristo, en su misericordia, les conceda vida eterna. (Versםculo 21)

 

Nos mantenemos en el amor de Dios cuando obedecemos los mandamientos de Cristo y Sus Apףstoles.

 

Pensamos que la vida eterna es algo que tenemos ahora. Hasta cierto grado esto es cierto. Pero hay versםculos en las Escrituras, como el anterior, que nos recuerdan que la vida eterna es una meta que debemos buscar cada dםa de nuestro discipulado. Es completamente posible que se nos dי inicialmente una porciףn de vida y que luego las distracciones de la vida nos quiten ese comienzo de vida que hay en nosotros.

 

Jesucristo mismo es Vida eterna y es el camino a esa Vida. Nosotros tenemos que hacer a un lado todo, como lo hizo el Apףstol Pablo, para alcanzar a Cristo, para alcanzar la vida eterna.

 

Si sembramos diariamente al Espםritu de Dios cosecharemos vida eterna en el Dםa del Seסor. Pero si nosotros como Cristianos sembramos mבs bien a nuestra carne y alma, cosecharemos corrupciףn en el Dםa del Seסor.

 

La expresiףn “vida eterna” no se refiere a existencia eterna. Mבs bien es un tipo de vida, una calidad de vida. Es la Vida de Dios que se nos da por medio de Cristo. Nosotros elegimos diariamente buscar la Vida de Dios, o elegimos diariamente buscar nuestros propios deseos carnales. Si elegimos este תltimo, enfrentaremos la destrucciףn en el Dםa del Seסor.

 

Nosotros debemos mantenernos en el amor de Dios, orando en el Espםritu y haciendo que nuestra mבs alta prioridad de cada dםa de nuestro peregrinaje sea buscar el Reino de Dios y Su justicia.

 

Tengan compasiףn de los que dudan; (Versםculo 22)

 

Muchos creyentes son dיbiles en la fe. Nosotros debemos recibirlos y no discutir con ellos. La Biblia dice que el Seסor no acabarב de romper la caסa quebrada ni apagarב la mecha que apenas arde. Esto significa que tratarב con gentileza a aquellos que sean asaltados con dudas y temores.

 

Debemos diferenciar entre los que son arrogantes, los que desafםan las leyes de justicia de Dios y aquellos que son dיbiles en la fe a Dios. Los primeros no tienen lugar en el Reino de Dios. El Seסor los mantiene a distancia de Sם. A ֹl no le impresiona su presunciףn religiosa. Pero Dios trabajarב con los dיbiles hasta que sean lo suficientemente fuertes para mantenerse firmes.

 

Nosotros somos especialmente amables con nuestros niסos discapacitados. Tambiיn lo es Dios. Pero los orgullosos y los que se sienten seguros de sם mismos serבn alejados con las manos vacםas.

 

A otros, sבlvenlos arrebatבndolos del fuego. Compadיzcanse de los demבs, pero tengan cuidado; aborrezcan hasta la ropa que haya sido contaminada por su cuerpo. (Versםculo 23)

 

El versםculo anterior nos dice que debemos tener la mente del Seסor cuando estemos tratando con Cristianos dיbiles, ya que algunos deben ser tratados de manera diferente a otros. Tambiיn nos revela que la enseסanza actual de una gracia soberanamente instituida que ignore nuestra conducta no tiene lugar en la Biblia. La Biblia trata con la conducta de la gente, con su crecimiento en la justicia Divina.

 

Algunas personas son arrebatadas de ser quemadas cuando les advertimos de las consecuencias de sus comportamientos.

 

Otras personas deben ser tratadas con mבs gentileza. Aunque debemos ser cautelosos, ya que la inmoralidad y la idolatrםa que las estב atando han impregnado hasta su ropa y es contagiosa.

 

¡Al תnico Dios, nuestro Salvador, que puede guardarlos para que no caigan, y establecerlos sin tacha y con gran alegrםa ante su gloriosa presencia, sea la gloria, la majestad, el dominio y la autoridad, por medio de Jesucristo nuestro Seסor, antes de todos los siglos, ahora y para siempre! Amיn. (Versםculos 24,25)

 

Es indiscutiblemente cierto que Cristo puede guardarnos de caer y puede establecernos sin tacha y con gran alegrםa ante Su gloriosa Presencia.

 

El תnico problema es nuestra incredulidad y desobediencia. Algunos versםculos como los anteriores han sido utilizados para probar que una vez que hemos “aceptado” a Cristo no podemos ser alejados. Si este fuera el caso, entonces lo que Judas dice al principio de salir de Egipto y luego morir en el desierto no tendrםa sentido.

 

Claro que Cristo tiene el poder de guardarnos para no caer. Claro que Cristo estב dispuesto y desea guardarnos para no caer.

 

Pero se nos advierte, una y otra vez, en el Nuevo Testamento que podemos no heredar el Reino, que podemos perder nuestra corona, que podemos ser echados a la oscuridad de afuera por no haber usado nuestro talento, que podemos cosechar destrucciףn.

 

Estas advertencias no son predicadas muy frecuentemente en nuestros dםas. Mבs bien, los versםculos como los anteriores que son “positivos” son usados una y otra vez para reconfortar a creyentes Norteamericanos tibios que no tienen ninguna intenciףn de tomar su cruz y seguir a Jesתs.

 

Ciertamente es tiempo de una reformaciףn al pensamiento Cristiano, especialmente en los Estados Unidos, ya que Dios quiere un mensaje puro sobre el Reino que salga de nuestro paםs en lugar de la inmoralidad y la violencia que produce Hollywood.

 

Por medio de Jesucristo nuestro Seסor le damos a Dios Todopoderoso la gloria, la majestad, el poder y la autoridad. Esta gloria incomprensible para nosotros era verdad de Dios antes de que existiera el tiempo, es verdad ahora y serב verdad para siempre.

 

Debemos comprender plenamente que cuando estamos sirviendo a Cristo como deberםamos no existe poder en el Cielo, ni sobre la tierra, ni en las regiones oscuras debajo de la superficie de la tierra, que puedan hacernos daסo.

 

Durante la era de horrores morales que estב por llegar, aumentarב la manifestaciףn de Satanבs y sus demonios sobre la tierra. Los Cristianos serבn tentados a pasar todo su tiempo y energםa “reprendiendo a Satanבs”. Nosotros no debemos hacer eso.

 

Nosotros podremos permanecer firmes durante la etapa de la oscuridad si diariamente avanzamos hacia Jesתs y si seguimos al Espםritu Santo conduciיndonos justamente con santidad y  obediencia estricta. Si el Espםritu nos guםa a orar y a atar a espםritus malos, entonces eso es lo que haremos. Pero por lo general, lograremos conquistar no enfrentבndonos a Satanבs sino aprendiendo la diferencia entre el bien y el mal, y rechazando el mal y adoptando el bien.

 

El poder de Jesucristo es tan masivo, tan total, que la batalla espiritual no es una de poder contra poder sino de la verdad contra el error, de justicia Divina contra la maldad. Si nosotros mantenemos nuestra mirada sobre Jesתs, haciendo diariamente Su voluntad, Satanבs huirב de nosotros. Satanבs no tiene ningתn poder sobre los que son parte de Cristo.

 

Recuerda, toda gloria, toda majestad, todo poder y toda autoridad le pertenecen a Dios Todopoderoso y ֹl le ha confiado la plenitud de Su Gloria al Seסor Jesucristo. Mientras nosotros sigamos al Seסor, practicando la justicia, amando la misericordia y viviendo humildemente con Dios, Satanבs no tiene ningתn poder para hacernos daסo.

 

Cristo quizב le permita a Satanבs picar nuestro cuerpo con una espina o ponernos en una prisiףn. Tales aflicciones servirבn para meternos mבs plenamente a la Vida y al poder de Cristo.

 

En el Dםa de la Resurrecciףn todo lo que tiene valor eterno nos serב restaurado. Pongamos todos nuestros tesoros en el Cielo y sirvamos al Seסor con alegrםa.

 

Por esto comprendemos que el Libro de Judas estב al dםa. Describe la situaciףn de las iglesias Cristianas Norteamericanas de comienzos del siglo veintiuno.

 

Nuestras iglesias no son puras. Estבn llenas con toda clase de obras de la carne. Ademבs, en nuestro alrededor hay “pastores” prominentes que no son para nada hombres de Dios. No conocen al Seסor. Ellos “sirven” sףlo su propia conveniencia. Sin embargo, no hemos tenido el cuidado de “probar a los apףstoles”.

 

Nosotros, que venimos del movimiento Pentecostיs, somos los mבs vulnerables a estos lobos en piel de cordero debido a que no estamos orientados en la Biblia sino en la experiencia. Si este no fuera el caso, ni por un momento aceptarםamos a quienes nos dicen que debemos ser ricos en este mundo – un desafםo claro de los escritos del Apףstol Pablo.

 

Judas nos escribe de la arrogancia que existםa en su יpoca y que sigue existiendo hasta la nuestra. Existe el deseo de muchas personas de salir a reprender al diablo e intentar atar a los בngeles que gobiernan las naciones. Es verdad que no podemos entrar a la casa del hombre fuerte hasta que lo hayamos atado. Pero debemos estar seguros de que estemos obedeciendo a Cristo y que ֹl nos estב dirigiendo, de que no estamos actuando en nuestro propio orgullo espiritual y auto-convencimiento.

 

Quizב el mensaje mבs significativo para nosotros tiene que ver con el regreso del Seסor. Hoy en dםa estamos mostrando una falsa visiףn; nos imaginamos el regreso de Cristo como una gran celebraciףn en la cual todos los que han hecho una profesiףn de fe en Cristo serבn llevados al cielo a un gran dםa de campo, y esto a pesar de nunca haberse negado a sם mismos, de nunca haber tomado su cruz para seguir a Jesתs.

 

Judas nos dice que el Seסor Jesתs regresarב con Sus santos para juzgar a los pecadores de las iglesias - ¡una visiףn bastante diferente!

 

Las iglesias Cristianas tienen una enfermedad mortal. El Libro de Judas tiene la cura si lo leemos y si aplicamos el texto a nuestras vidas.