¡DEMASIADO DURO!

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Texto bםblico tomado de la Santa Biblia, Nueva Versiףn Internacional. © 999 por la Sociedad Bםblica Internacional

 

Traducido por: Carmen Alvarez

 

 

A veces algunas personas nos dicen, “Tu mensaje es demasiado duro.” Otras personas nos llegan a decir, “Me estבs haciendo sentir condenaciףn.” Con tu permiso me gustarםa discutir por un momento este asunto de ser “demasiado duro” y de llevar a alguien a “sentir condenaciףn”.

 

 

¡DEMASIADO DURO!

 

A veces algunas personas nos dicen, “Tu mensaje es demasiado duro.” Otras personas nos llegan a decir, “Me estבs haciendo sentir condenaciףn.” Con tu permiso me gustarםa discutir por un momento este asunto de ser “demasiado duro” y de llevar a alguien a “sentir condenaciףn”.

 

Observa que no dicen, “No estבs predicando la verdad,” ni dicen, “No estבs predicando lo que dice la Biblia.”  Esto nos dice que ellos estבn mבs preocupados con su propia comodidad que con lo que Dios ha dicho en Su Palabra.

 

Permםteme aclarar el asunto de hacer que alguien sienta “condenaciףn” y luego lo dejaremos a un lado.

 

No es responsabilidad del predicador hacer que alguien se sienta condenado. Pero sם es su responsabilidad hacer que sientan convicciףn aquellos que no estבn tomando su cruz y siguiendo al Seסor. Yo creo que todos estarםan de acuerdo con esto.

 

¿Cףmo puedo diferenciar la condenaciףn de la convicciףn?

 

Si el predicador le dice a los creyentes que estבn chismeando y difamando que, segתn las Escrituras,  ellos merecen la muerte y luego יl los manda a su casa, entonces sם los estב haciendo sentir condenaciףn.

 

Si el predicador le dice a los creyentes que estבn chismeando y difamando que, segתn las Escrituras, ellos merecen la muerte y luego el predicador hace un llamado al altar y les recuerda a los chismosos que si confiesan sus chismes, Dios es fiel y justo para perdonarlos y limpiarlos de toda injusticia, entonces el predicador estב haciendo su trabajo.

 

En este caso, la persona que sale de la iglesia sin confesarse y arrepentirse de ser un chismoso continuarב estando bajo condenaciףn.

 

El adorador que confiese y se arrepienta de decir chismes, recibiendo perdףn y purificaciףn del Seסor, se irב de la iglesia una nueva creaciףn.

 

Cuando predicamos sobre los pecados de la carne, como por ejemplo el ser chismoso, se acostumbra decirle a la gente sobre la provisiףn que Dios ha hecho para sus pecados y para ser limpios. Luego, se hace un llamado al altar.

 

Si el individuo se aleja sin confesar sus chismes y sin arrepentirse de ellos, diciendo en su corazףn “todos lo estבn haciendo y, ademבs, no es un pecado tan grave,” sin haber leםdo ni creםdo lo que la Biblia dice sobre ello, entonces este individuo permanecerב enojado declarando, “el predicador me hizo sentir condenaciףn con su mensaje.”

 

Del predicador depende que se trasmita fielmente lo que Dios estב diciendo en cada ocasiףn. Del adorador depende obedecer la Palabra de Dios. No existe condenaciףn sobre quienes estבn siguiendo al Espםritu de Dios. Sin embargo, sם hay condenaciףn sobre los que escuchan la Palabra de Dios y rehusan arrepentirse.

 

A fin de que las justas demandas de la ley se cumplieran en nosotros, que no vivimos segתn la naturaleza pecaminosa sino segתn el Espםritu. (Romanos 8:4 – NVI)

 

El Cristiano que cita Romanos 8:1 (“Por lo tanto, ya no hay ninguna condenaciףn para los que estבn unidos a Cristo Jesתs”) pero no le agrega Romanos 8:4 (citado anteriormente) con respecto a los requerimientos de vivir segתn el Espםritu, no estב fielmente adhiriיndose a la Palabra de Dios.

 

Hoy en dםa tenemos demasiado Cristianismo suavizado. Como veremos mבs adelante, Dios no es asם ni acepta las tonterםas de Su pueblo.

 

Habiendo dispensado la acusaciףn de hacer que creyentes que no se han arrepentido se sientan bajo condenaciףn, dirijבmonos ahora al tema de que la palabra que predicamos es “demasiado dura.”

 

Mencionamos anteriormente que nadie dice que lo que estoy predicando no estב en las Escrituras, mבs bien la queja es que es demasiado duro.

 

Este hecho nos advierte inmediatamente que el individuo no estב siguiendo la Biblia sino que desea un evangelio suave que no tenga muchas exigencias.

 

Asם que el asunto es el siguiente, ¿el mensaje que presenta la Biblia es sencillo o es duro? ¿Quי es lo que Dios exige de las personas?

 

Los Judםos recibieron muchos mandamientos que tenםan que observar. Algunos de los mandamientos fueron mayores, teniendo que ver con la fabricaciףn de םdolos o con cometer adulterio. Otros eran relativamente menores, teniendo que ver con aspectos ceremoniales en lugar de morales, como la limpieza de las ollas.

 

¿Cףmo veםa Dios la desobediencia a cualquiera de Sus estatutos? Si quebrantabas Su ley por ignorancia habםa una provisiףn con un sacrificio animal para perdonar tu pecado. Si quebrantabas Su ley conscientemente, eras separado de Israel.

 

Un hombre fue sentenciado a muerte por recoger leסa en el dםa de reposo.

 

Un Sבbado, durante la estadםa de los israelitas en el desierto, un hombre fue sorprendido recogiendo leסa. Quienes lo sorprendieron lo llevaron ante Moisיs y Aarףn, y ante toda la comunidad. Al principio sףlo quedף detenido, porque no estaba claro quי se debםa hacer con יl. Entonces el Seסor le dijo a Moisיs: “Ese hombre debe morir. Que toda la comunidad lo apedree fuera del campamento.” (Nתmeros 15:32-35 NVI)

 

Otro hombre fue matado por tomar el nombre de Dios en vano.

 

Dios tratף amablemente a Israel mientras el pueblo seguםa Sus mandamientos y los  bendijo con bienes materiales.

 

Pero cuando Israel se rebelף en contra del Seסor, ֹl fue excesivamente duro con ellos. Todo tipo de desastre se apoderף de la naciףn hasta que el pueblo fue llevado al cautiverio.

 

“Oh, pero eso fue en el Antiguo Testamento. Ahora estamos en el Nuevo Testamento y tenemos al ‘buen Jesתs’. Ahora tenemos la gracia y la misericordia y Dios estב listo para llevarnos al Cielo asם que no hay forma de que podamos ser daסados por el Anticristo ni por la Gran Tribulaciףn.”

 

Esto es lo que predicamos y esto es lo que creemos. Pero no podrםamos estar mבs alejados de la verdad aun mudבndonos a otra galaxia.

 

La vida Cristiana tiene un elemento de dureza. El sufrimiento es uno de los aspectos principales de la redenciףn.

 

Entre mבs alto sea el rango en el Reino al que has sido elegido, mבs intensos serבn los fuegos con los cuales serבs bautizado; mבs amarga serב la copa de la cual tendrבs que beber.

 

Pensemos por un momento en Jesתs. ¿Su vida sobre la tierra fue placentera? Yo creo que estarםas de acuerdo conmigo si dijera que el Seסor Jesucristo enfrento circunstancias muy desde que se fue al desierto a ser tentado. El final fue Getsemanם y la crucifixiףn. ¡Todos ciertamente muy duros!

 

“Oh sם, pero ese fue Jesתs. ֹl sufriף para que nosotros no tuviיramos que sufrir.”

 

Yo sי que eso es lo que se predica hoy en dםa. A veces me pregunto si los predicadores conocen en lo mבs mםnimo a Jesתs. Si ellos han, en algתn momento, caminado con el Seסor.

 

Pablo dice que nosotros debemos compartir en los sufrimientos de Cristo. Pablo no dijo que Cristo sufriף para que nosotros no tuviיramos que sufrir. Esta doctrina estב totalmente fuera de las Escrituras.

 

¿Quי hay de la vida del Apףstol Pablo? ¿Acaso יl llevף una vida fבcil o una difםcil? ¿Tת quי piensas? Segתn Pablo su vida fue muy difםcil, finalizando con ser encarcelado en una cבrcel Romana (¡ciertamente muy difםcil!) y ser martirizado.

 

La tradiciףn nos dice que todos los Apףstoles fueron martirizados con la posible excepciףn de Juan el que recibiף la Revelaciףn.

 

El rיcord de la historia de la Iglesia es una de encarcelamientos, torturas, separaciףn de familias, vidas en las catacumbas y martirios. Uno no podrםa decir que la vida de los seguidores de Cristo ha sido fבcil.

 

Claro, nosotros los Norteamericanos de finales del siglo veinte no estamos experimentando persecuciףn viciosa en estos momentos. Se nos ha prometido algo que no estב en las Escrituras y que evitarב que suframos: un “arrebato antes de la tribulaciףn”. Ya que esta fantasםa nunca sucederב, ¿podremos permanecer firmes durante la era de horrores morales que se aproxima? ¿Podremos soportar tiempos difםciles como buenos soldados de Cristo Jesתs?

 

Pero permםteme decirte por quי somos acusados de ser “demasiado duros”.

 

El evangelio Cristiano actual dice que si hacemos una profesiףn de fe en Jesucristo, tendremos un boleto al Paraםso donde viviremos por siempre en una mansiףn, sin tener ninguna dificultad ni problema de ningתn tipo. ¿Quי debemos hacer mientras tanto? Nada en absoluto. Bueno, serםa recomendable tratar de servir al Seסor (pero, claro, no al grado de ser demasiado inconveniente).

 

¿Quי pasa si seguimos viviendo en la naturaleza pecaminosa? ¡No se preocupen! Estב bien con el Seסor. Su gracia se estב haciendo cargo de nuestra conducta.

 

Este ciertamente es un evangelio maravilloso, aunque claro no es cierto, pero muy placentero. Imaginamos tener un maravilloso matrimonio donde todos los hijos se reתnen por las tardes a nuestro alrededor para leer la Biblia y orar. Y todos estamos esperando salir volando en un arrebato. ¿No es esto agradable?

 

¿Asם son las cosas en tu familia? Es muy probable que no. Lo mבs probable es que tu familia sea disfuncional y la Gran Tribulaciףn probablemente no serב mucho peor de lo que estב pasando ahora. Me estoy refiriendo a familias Cristianas.

 

Asם estב el ejיrcito de Dios en 1998 en los Estados Unidos .

 

Este pastor no predica el maravilloso evangelio de la gracia-arrebato-Cielo ni nada que se le parezca.

 

Nosotros estamos predicando que no eres un verdadero Cristiano hasta que te niegues a ti mismo, tomes tu cruz y sigas a Jesתs. ¿Adףnde cargas tu cruz? Al lugar de ejecuciףn.

 

Enseסamos que Dios le permitirב a Satanבs ponerte en prisiףn, en sentido metafףrico o literal. Ahם estarבs hasta que Dios te encuentre fiel y te otorgue la corona de la vida.

 

Estamos enseסando que una gran parte de la vida Cristiana es difםcil, a veces muy difםcil. Tienes que seguir haciendo cosas para las cuales ya no tienes corazףn. A veces eres obligado a tomar pasos que no deseas tomar pero que son necesarios para el bien de tu familia.

 

Tambiיn enseסamos que despuיs de sufrir por algתn tiempo Dios te establecerב, fortalecerב y estabilizarב.

 

Enseסamos que Dios no aceptarב menos que el ofrecimiento de todo tu cuerpo como sacrificio de adoraciףn.

 

Enseסamos que Jesתs debe volverse no sףlo tu Salvador sino tu Seסor absoluto. Debes obedecerlo en todo. Quizב ֹl te haga pasar por mucho sufrimiento. No debes quejarte ni enojarte con Dios ni con la gente. Debes seguir sirviendo, seguir sirviendo, seguir sirviendo. Debes ser el esclavo de la justicia Divina segתn lo expresa el Capםtulo Seis de Romanos.

 

Dios no existe para servirte y hacerte feliz. Tת existes para servir a Dios y hacerlo feliz a ֹl. Esto es lo que nosotros enseסamos.

 

En muchos casos los creyentes de hoy en dםa no pueden soportar esta predicaciףn. Regresan corriendo a alguien que les diga que Jesתs lo hizo todo y que ellos sףlo tienen que esperar el arrebato.

 

Sin embargo, lo anterior no es el meollo de la queja que somos “demasiado duros”, sino sףlo unas objeciones menores.

 

El verdadero problema se centra en lo que nosotros tenemos que decir con respecto al creyente que no hace lo que Dios dice. Aquם es donde nos volvemos “demasiado duros”.

 

Las enseסanzas actuales presentan un “estado de gracia” que no es bםblico. A diferencia de los santos de la historia, el Cristiano de hoy cree estar encerrado en una burbuja que evita que Dios vea su conducta. Aunque deberםa tratar de hacer el bien, si no lo hace las consecuencias realmente no son muy serias. Numerosos creyentes derivan su seguridad y gozo de esta enseסanza que no se encuentra en las Escrituras.

 

No existe tal cosa como un “estado de gracia”. Encuיntralo en las Escrituras si puedes. No existe. Es un engaסo.

 

La meta de Dios para el hombre nunca cambia, nunca, nunca, ¡nunca! La meta que Dios tiene para el hombre es que sea en la imagen moral de Dios y que viva en el centro de la voluntad de Dios. Nunca ha habido y nunca habrב ninguna otra meta para el hombre. El hombre fue creado para ser la imagen moral de Dios y tambiיn para ser igual que Dios. Asם es Jesתs y nosotros somos llamados a ser la imagen de Cristo, tanto por dentro como por fuera.

 

Desde Adבn y Eva hasta este momento Dios ha aumentado Sus exigencias sobre las personas y tambiיn les ha dado la gracia (la autoridad en la virtud, la sabidurםa y el poder) para hacer posible que respondan a Sus exigencias.

 

La meta de la salvaciףn Cristiana es la misma desde los tiempos de Adבn. Pero las exigencias son infinitamente mayores (a Adבn nunca se le pidiף que presentara su cuerpo como sacrificio vivo). La gracia es infinitamente mayor (Adבn no tenםa la expiaciףn de la sangre para perdonar sus pecados; יl no tenםa el cuerpo y la sangre de Cristo para darle vida espiritual interior; יl no tenםa al Espםritu Santo para ayudarlo y darle poder; יl no tenםa la experiencia de volver a nacer ni la formaciףn de Cristo en יl para cambiar de ser un alma viviente a un espםritu que da vida).

 

Las exigencias sobre Adבn eran mucho menores que las que se aplican a nosotros. La gracia Divina dada a Adבn fue mucho menor que la Virtud de Dios dada a nosotros. Pero la meta sigue siendo la misma.

 

Como no comprendemos que la gracia Divina es la manera de lograr la meta de Dios para nuestras vidas, vemos la gracia como una alternativa a la meta. Creemos que la gracia nos da un perdףn perpetuo para que, aunque no seamos transformados a la imagen moral de Cristo, aunque no avancemos hasta reposar en Su perfecta voluntad, de todos modos seamos perdonados por la gracia y vayamos al Cielo para vivir en una mansiףn para siempre.

 

¿Se te hubiera podido ocurrido una doctrina mבs en oposiciףn a la intenciףn que Dios tiene como lo es la enseסanza de que la gracia Divina es una alternativa a la transformaciףn moral y al reposo tranquilo en la Persona y la voluntad de Dios?

 

Yo responderי por ti. “No, no podrםas inventarte una alternativa mבs diabףlica y destructiva en cuanto a la intenciףn que Dios tiene para el hombre como lo son las predicaciones y enseסanzas Cristianas de nuestra יpoca.”

 

Con razףn algunos se quejan de que somos “demasiado duros”, considerando lo que se les estב enseסando en otros lugares. Yo tambiיn me quejarםa si estuviera en su lugar, sin saber (¿ni importarme?) lo que enseסan las Escrituras.

 

Pero ahora regresemos al tema central. El tema centra es lo que me sucederב si no sirvo a Dios como debo. Aquם es donde Satanבs entra en acciףn. ֹl no ha servido a Dios como deberםa asם que estב buscando una amnistםa. Satanבs dice, “No, no vas a morir y ¡yo tampoco!”

 

Ahora sם voy a ponerme “duro”.

 

Si no te niegas a ti mismo, tomas tu cruz y sigues a Jesתs hasta que des muerte a tu voluntad; si no ofreces tu cuerpo diariamente como sacrificio vivo; si sigues viviendo en la lujuria y en los apetitos de la naturaleza pecaminosa en lugar de por el Espםritu de Dios; si sigues sembrando a tu naturaleza pecaminosa en lugar de sembrar al Espםritu de Dios; ¿sabes quי? Vas a matar tu propia resurrecciףn.

 

En primer lugar, no vas a lograr la primera resurrecciףn que es la resurrecciףn del sacerdocio gobernante, la resurrecciףn que sucederב cuando regrese el Seסor.

 

En segundo lugar, cuando resucites al final de la Era del Reinado de los mil aסos serבs revestido de corrupciףn. Si tienes suerte, sףlo recibirבs latigazos, sףlo se te quitarב la moneda de oro y experimentarבs el fuego de la ira de Dios. Te salvarבs como quien pasa por el fuego.

 

Si no tienes suerte, se te confinarב en tu cuerpo al lago que quema con fuego y azufre. En ese lago sufrirבs tormento sin fin. El fuego nunca se apagarב. Gusanos eternos comerבn de tu cuerpo de resurrecciףn.

 

“¡Dios nunca le harםa algo asם a Su elegido!”

 

¿No lo crees? Piensa en las maldiciones proclamadas desde el Monte Ebal y luego compבralas con el Holocausto. ¿Crees que Dios te ama mבs de lo que ama a los hijos naturales de Abraham, a Su sacerdocio elegido?

 

Aquם es donde realmente entra lo “duro”. Los creyentes Norteamericanos quieren saber, “¿aunque no sirva a Dios como deberםa, serי castigado en el Dםa del Juicio?” Al Norteamericano le gusta negociar. Quiere saber cuבnto se puede divertir en el mundo actual y todavםa ir al Cielo cuando muera. No tiene amor a Dios, sףlo quiere perpetuar su comodidad. Esta es la razףn por la que la enseסanza no bםblica sobre el “arrebato” le parece agradable.

 

Un ministerio ignorante y amante del dinero le estב diciendo que puede vivir en pecado y no sufrir las consecuencias. “Adelante, diviיrtete. Dios te ama demasiado para permitir que sufras. Nunca escucharבs nada negativo en el Juicio de Cristo. Jesתs lo hizo todo por ti. Regocםjate en Su gracia y amor y no te preocupes del futuro.”

 

Las personas que enseסan esto van a comparecer ante Cristo con sus congregaciones y le explicarבn a Cristo por quי enseסaron esas mentiras que no estבn en las Escrituras y que no son parte de la historia. Yo creo que se les enviarב al mismo lugar de confinamiento que aquellos que, debido a su enseסanza, dejaron de servir al Seסor.

 

Pablo sabםa cףmo iba a ser el tribunal de Cristo. ¡Pablo le temםa al Seסor! Pablo pasף su vida convenciendo a las personas de que vivieran con justicia debido a que יl conocםa el temor del Seסor.

 

Porque es necesario que todos comparezcamos ante el tribunal de Cristo, para que cada uno reciba lo que le corresponda, segתn lo bueno o malo que haya hecho mientras viviף en el cuerpo. Por tanto, como sabemos lo que es temer al Seסor, tratamos de persuadir a todos, aunque para Dios es evidente lo que somos, y espero que tambiיn lo sea para la conciencia de ustedes. (2 Corintios 5:10,11 NVI)

 

“Para que cada uno reciba lo que le corresponda.”

 

“Segתn lo bueno o malo que haya hecho mientras viviף en el cuerpo.”

 

Pablo aquם se estב refiriendo a la resurrecciףn. Lo que el creyente ha practicado en su cuerpo recibirב en su cuerpo en el Dםa de la Resurrecciףn.

 

Permםteme mostrarte otro versםculo similar.

 

¿Quי he ganado si, sףlo por motivos humanos, en ֹfeso luchי contra las fieras? Si los muertos no resucitan, “comamos y bebamos, que maסana moriremos”. (1 Corintios 15:32 – NVI)

 

Observa cuidadosamente el versםculo anterior. Hoy en dםa no hablarםamos asם porque se ha perdido entre nosotros la doctrina de la resurrecciףn de los muertos. Pero ahora se estב restableciendo.

 

Pablo estב diciendo, “No logro nada si vivo como estoy viviendo y si sufro como estoy sufriendo si los muertos no van a ser resucitados. De una vez deberםa comer, beber y ser feliz ya que pronto morirי y ese serב el fin.”

 

Quizב tת puedas decir, “Yo sirvo a Cristo porque quiero escapar el Infierno e ir al Cielo” (¡y a veces ni siquiera esto decimos en estos dםas!).

 

Nosotros no obedecemos a Cristo pensando que en el dםa de la resurrecciףn tendremos que enfrentar las consecuencias de nuestras acciones. Esto se debe a que nuestra doctrina es incorrecta.

 

Todo Cristiano deberםa vivir en tיrminos del Dםa de la Resurrecciףn. Llegarב el dםa en que seremos resucitados de los muertos. El tipo de resurrecciףn que tendremos dependerב de cףmo hayamos servido al Seסor. En el Dםa de la Resurrecciףn habrב una gran diferencia entre el creyente que ha obedecido a Cristo y el creyente que ha vivido en su naturaleza pecaminosa. No dejes que nadie te diga lo contrario. No existe ninguna evidencia bםblica para pensar que la gracia y la misericordia intervendrבn en el Dםa de la Resurrecciףn. Lo que hayamos sembrado lo cosecharemos.

 

Quizב Cristo elija salvar a algunos que vivieron al margen y a otros los echarב al Lago de Fuego. Estas decisiones son de Cristo Jesתs. ֹl conoce los corazones. ¡Pero no dejes que nadie te diga que no debes temerle al Tribunal de Cristo! Esa persona estב engaסבndose a sם misma y estב destruyendo la obra de Dios.

 

Si le haces caso a Pablo en el capםtulo tercero del Libro de Filipenses y logras la primera resurrecciףn, la resurrecciףn de entre los muertos, no serבs juzgado en el Dםa de la Resurrecciףn. Tu juicio ya lo habrבs pasado en esta vida habiendo sufrido bajo la mano de Dios, obedeciendo al Espםritu, confesando y arrepintiיndote de tus pecados.

 

Sin embargo, si no vives estrictamente como lo describiף Pablo, dejando todo para alcanzar a Cristo, viviendo por la resurrecciףn de Cristo, compartiendo Sus sufrimientos, entonces resucitarבs hasta el final de la Era del Reinado de los mil aסos. Te pararבs ante el Trono Blanco y serבs juzgado segתn tu comportamiento. El juicio que sucederב despuיs de la Era del Reinado es la administraciףn principal del Tribunal de Cristo.

 

¿Alguna vez te has sentado en una corte? Yo sם. Un tribunal decidiף mi destino. Se me estaba demandando por mבs de lo que mi seguro cubrםa. Permםteme decirte que esto no es agradable. Te la pasas pensando sףlo en la pena mבxima que puede expedir la corte.

 

La pena mבxima que puede salir del Tribunal Blanco es residencia eterna en el Lago de Fuego. Imagםnate cףmo te sentirבs mientras esperas que sea tu turno, sabiendo que la pena mבxima es la separaciףn eterna de Dios, de todo lo que es bueno, maravilloso, hermoso y deseable para tomar tu lugar con Satanבs, sus בngeles, los demonios y los malvados de la humanidad.

 

Estarבs paralizado de terror.

 

Esta es la razףn por la que el Apףstol Pablo trataba de persuadir a los hombres. ֹl sabםa cףmo serםa estar ante el Tribunal de Cristo.

 

Pablo declarף claramente que los Cristianos que siguieran viviendo en los apetitos y las lujurias de su naturaleza pecaminosa no heredarםan el Reino de Dios; tambiיn que quienes no pusieran a morir sus pecados por medio del Espםritu echarםan fuera la vida eterna que recibieron cuando llegaron al Seסor.

 

Porque si ustedes viven conforme a ella, morirבn; pero si por medio del Espםritu dan muerte a los malo hבbitos del cuerpo, vivirבn. (Romanos 8:13 – NVI)

 

Ahora comprendemos que moriremos fםsicamente ya sea que vivamos o no segתn nuestra naturaleza pecaminosa. Obviamente Pablo no se estaba refiriendo a una muerte fםsica en Romanos 8:13.

 

Entonces, ¿de quי muerte estaba hablando Pablo?  Acababa de decir que si el Espםritu de Dios estaba en nosotros que nuestro cuerpo mortal resucitarםa en el Dםa del Seסor. Por lo tanto, cuando Pablo dijo que si vivimos segתn nuestra naturaleza pecaminosa morirםamos, יl quiso decir que perderםamos al Espםritu de Dios y que nuestro cuerpo no resucitarםa por el Espםritu en el Dםa del Seסor sino que permanecerםa muerto en el pecado.

 

Si nosotros no sembramos al Espםritu, no cosecharemos vida eterna en el Dםa del Seסor sino que cosecharemos corrupciףn en nuestro cuerpo. Como dijo Pablo, en el Tribunal de Cristo recibiremos tanto lo bueno como lo malo que hayamos practicado. Si lo malo pesa mבs que lo bueno entonces estaremos en serios problemas. Con esto podemos apreciar lo alejadas que estבn nuestras predicaciones el dםa de hoy. ¡No son bםblicas en lo mבs mםnimo!

 

Cuando pensamos en lo bueno que serםa lograr la resurrecciףn que darב vida y justicia a nuestro cuerpo mortal, podemos entender fבcilmente por quי Pablo propuso la resurrecciףn de entre los muertos como la meta de la vida Cristiana.

 

La otra noche en la iglesia yo le preguntי a un joven estudiando el ministerio que si alguna vez habםa escuchado a alguno de sus profesores enseסar con respecto al deseo de Pablo de lograr la resurrecciףn de entre los muertos. ֹl me dijo que no.

 

¿Alguna vez has escuchado algתn sermףn sobre alcanzar la resurrecciףn de entre los muertos?

 

¿No te parece increםble que Pablo propusiera lograr la resurrecciףn de entre los muertos como la meta que querםa alcanzar y sin embargo que nunca hayamos escuchado un sermףn que enfatizara que debemos desear alcanzar la resurrecciףn de entre los muertos? Oםmos hablar por aquם, por allב y por todas partes del arrebato pero nunca de lograr la resurrecciףn de entre los muertos. ¡Esto es muy raro! Para Pablo la resurrecciףn de entre los muertos era de primordial consideraciףn, su meta y esperanza principales. Para nosotros es desconocido. ¡El alejamiento de las Escrituras es realmente increםble!

 

La razףn de esto es que la doctrina de la resurrecciףn se ha perdido en las iglesias Cristianas. Nosotros creemos que tanto la doctrina del juicio eterno como la doctrina de la resurrecciףn estבn siendo restablecidas el dםa de hoy. Nosotros no tenemos una nueva revelaciףn, sףlo estamos predicando lo que la Biblia siempre ha dicho.

 

Lo interesante es que el escritor de Hebreos en el capםtulo sexto describe las doctrinas de la resurrecciףn y del juicio eterno como principios elementales del Evangelio. ¿Puedes creerlo? ¡Nunca hemos oםdo hablar de estos temas y son elementales! El autor de Hebreos nos dice que dejemos atrבs estos temas del jardםn de niסos y que hablemos de Melquisedec. Debemos avanzar para empezar a comer la carne de la Palabra.

 

No, realmente no soy “duro” en decir que si no sirves a Cristo vas a sufrir un temible Dםa de Resurrecciףn. Mבs bien me estoy basando en las Escrituras. Los creyentes Norteamericanos deben escuchar la verdad. La puerta a la vida eterna es pequeסa y el camino angosto y con muchas presiones. Es un camino riguroso. Los justos con dificultad se salvan.

 

Dios quiere que regresemos al Evangelio original del Reino. Quienes han recorrido el camino antes que nosotros han dejado atrבs huellas ensangrentadas sobre la nieve.

 

El Israel del Antiguo Testamento no complaciף a Dios y ֹl los regresף al desierto. Tuvieron que vagar un aסo por cada dםa que los espםas recorrieron la tierra prometida. Luego tuvieron que armarse para la guerra e invadir la tierra de Canaבn. Dios no se las puso fבcil pero les ayudף cuando ellos hicieron lo que ֹl les ordenף.

 

Los profetas Hebreos sufrieron dificultades. Dicen que Isaםas fue serruchado en dos. Jeremםas se sentםa tan mal que deseף no haber nacido. Los profetas fueron rechazados y repudiados. Muchos de ellos fueron asesinados.

 

Juan el Bautista y los Apףstoles de Jesתs sufrieron considerable rechazo, humillaciףn y numerosas dificultades de todo tipo.

 

Los primeros Cristianos fueron perseguidos cruelmente. Tambiיn lo fueron otros Cristianos a travיs de la historia.

 

Las estadםsticas indican que mבs Cristianos han sufrido martirio en el siglo veinte que en cualquier otro siglo. Hoy, mientras estoy escribiendo esto, mil o mבs Cristianos serבn torturados y asesinados en diferentes paםses del mundo.

 

¡Y luego los Cristianos Norteamericanos consentidos dicen que estoy siendo demasiado duro! ¿Quי harבn en el futuro cuando no se presente ningתn arrebato y sean gobernados por las Naciones Unidas y sus valores sean despreciados y pisoteados?

 

Cuando aparezca Aquel cuyos ojos son como fuego y se den cuenta de que ֹl no estב contento con su tibieza y que no los va a tratar con favoritismo, cuando tengan que sufrir como Cristianos han tenido que sufrir desde siglos atrבs, ¿se pondrבn en contra de Cristo? ¿Lo maldecirבn debido al dolor que estבn padeciendo?

 

No es que el Evangelio sea demasiado duro, sino que los Cristianos Norteamericanos son demasiado blandos.

 

Los creyentes de hoy en dםa estבn muy consentidos. Los hijos consentidos se convierten en tiranos.

 

El Nuevo Testamento quiere decir exactamente lo que dice. La salvaciףn Cristiana no es una alternativa fבcil para lograr la transformaciףn a la imagen de Cristo y para llegar al reposo tranquilo con el Padre. Mבs bien, es el תnico camino a tal gloria. Debido a que la verdadera salvaciףn requiere de una revisiףn detenida de nuestra personalidad, ceder la  mundanerםa, la lujuria y la voluntad propia ante la formaciףn de Cristo en nosotros, requiere que suframos considerable negaciףn de nuestros deseos. No existe ninguna otra manera. El cambio es doloroso.

 

La alternativa es vivir sin rumbo, dependiendo de que los “cuatro pasos a la salvaciףn” que algתn dםa tomamos sean nuestro boleto al Cielo, confiando en que los Judםos tendrבn que enfrentarse al Anticristo sin el Espםritu Santo y esperando pasar desapercibidos en nuestra flojera espiritual hasta que llegue el Dםa de la Resurrecciףn.

 

Pero la realidad es que seremos despertados de entre los muertos para esperar la decisiףn del Trono Blanco, paralizados de terror, dבndonos cuenta que la Biblia decםa la verdad y que permitimos ser adormecidos por un ministerio ignorante o que se servםa a sם mismo.

 

Sin embargo, si buscamos a Cristo con todas nuestras fuerzas, viviendo cada dםa interactuando intensamente con Jesתs, considerבndonos crucificados con Cristo y resucitados con ֹl a la derecha de Dios, confesando nuestros pecados y alejבndonos de ellos conforme nos damos cuenta de ellos, orando mucho, leyendo nuestra Biblia, reuniיndonos con santos, ministrando y siendo ministrados, dando, sirviendo en cada oportunidad, contando cada aspecto de nuestra vida que no se encuentra en Cristo como basura, entonces escucharemos Su voz cuando ֹl regrese.

 

Nos encontraremos parados sobre la tierra rodeados por otros que, como nosotros, estבn brillando como el sol. Sin mבs ni mבs, nos daremos cuenta de que estamos ascendiendo a las nubes, para de ahם ser guiados a nuestro lugar en el ejיrcito que estב a punto de invadir la tierra.

 

Habremos alcanzado la primera resurrecciףn, la resurrecciףn de entre los muertos. Estaremos vivos para siempre con Cristo.

 

Cuando Cristo vaya al Templo en el Monte de Jerusalיn y se siente en el trono de David, nosotros seremos parte de la gran muchedumbre que clame al Mesםas, al Hijo de David, al Rey de reyes y Seסor de seסores.

 

Desearבs estar ahם en ese maravilloso dםa de coronaciףn cuando el תnico Rey por derecho sea coronado.

 

Esta es la razףn por la que Pablo estaba haciendo a un lado todo para poder alcanzar la primera resurrecciףn. ֹl te invita a seguir sus pasos para que puedas regocijarte con יl en el dםa en que ambos entren al gozo de su Seסor.

 

Los mayores logros de la vida, como ser un gran nadador o un pianista maestro, requieren de aסos del mayor esfuerzo y dedicaciףn. Pero el atleta o mתsico acepta la disciplina  y negaciףn dolorosas debido a la meta, mantenida en la imaginaciףn, de lo que el יxito significarב.

 

Lo mismo sucede con el Dםa de la Resurrecciףn. Pon delante de ti, en tu imaginaciףn, el gozo de lo que significarב ser resucitado cuando el Seסor aparezca.

 

Pon gozo delante de ti. Entonces podrבs soportar los rigores de la cruz. ¡Esto es lo que hizo tu Seסor!